Salvadoreños mayores de 50 años buscan emprender un negocio o generar ingresos por cuenta propia

by Redacción LaGaceta503

La población mayor de 50 años en El Salvador atraviesa una transformación estructural. Impulsado por el rápido envejecimiento poblacional y la necesidad de sostenibilidad financiera, un 85 % de los salvadoreños en este grupo etario busca emprender un negocio propio o generar ingresos por cuenta propia, según reveló una encuesta presentada por Crecenta, el “hub plateado” desarrollado por Grupo Agrisal y BID Lab.

El estudio pone de relieve el surgimiento de la “economía plateada” (Silver Economy) en el país, un fenómeno que desafía la visión tradicional de la jubilación y expone las barreras bancarias y digitales que enfrenta esta generación activa.

Inclusión financiera: la gran asignatura pendiente

A pesar de la alta disposición para iniciar actividades productivas —aisladas o en proyectos comunitarios—, el acceso al capital representa el principal cuello de botella. El levantamiento de Crecenta reveló que cerca del 90 % de los consultados percibe que no puede acceder por sí solo a un crédito productivo, enfrentando exigencias de garantías patrimoniales o avales familiares.

Para mitigar este sesgo por edad en el sistema crediticio, Crecenta entabló una alianza con Banco Integral para estructurar productos financieros diseñados específicamente para la capacidad productiva de los adultos mayores de 50 años.

Brecha de diseño digital en zonas urbanas

En el ámbito tecnológico, el estudio reflejó un alto nivel de conectividad en los principales núcleos urbanos (con mayor concentración en el Área Metropolitana de San Salvador):

  • 97 % de penetración: Casi la totalidad de los entrevistados urbanos de entre 50 y 85 años posee un teléfono inteligente con acceso a internet.
  • Falta de usabilidad: Pese a contar con los dispositivos, los usuarios enfrentan barreras de diseño en aplicaciones bancarias y comerciales (tipografías reducidas, interfaces complejas y procesos de autenticación rígidos).

La transición demográfica en El Salvador y Centroamérica

El auge de la economía plateada responde al vertiginoso declive de la natalidad en El Salvador. La tasa global de fecundidad cayó drásticamente de 7 hijos por mujer en la década de 1950 a 1.72 en la actualidad, ubicándose por debajo de la tasa de reemplazo generacional (2.1 hijos por mujer).

Para contextualizar el impacto de la transición demográfica y la inclusión financiera en el istmo, los registros de organismos multilaterales (CEPAL, Banco Mundial y BID) permiten contrastar la situación de El Salvador frente a sus vecinos centroamericanos:

PaísTasa de Fecundidad (Hijos/Mujer)Población ≥ 60 años (% del Total)Penetración Financiera en Adultos Mayor de 55+ (%)Dinámica del Envejecimiento y Economía Plateada
El Salvador1.72~12.5 %~32 %Transición acelerada. Alta intención de emprendimiento por cuenta propia pero restringida por el crédito formal.
Costa Rica1.30~16.2 %~68 %País más envejecido de Centroamérica. Cuenta con mayor cobertura del sistema de pensiones y bancarización alta.
Costa Rica / Panamá1.65 (Panamá)~13.8 %~55 %Envejecimiento moderado con mayor protección de esquemas de jubilación y programas de crédito gubernamental.
Guatemala2.35~7.8 %~24 %Transición demográfica más lenta; mantiene bono demográfico joven con menor peso del segmento de la economía plateada.
Honduras2.10~8.5 %~21 %Cerca del límite de reemplazo. Alta dependencia del sector informal para la población adulta mayor.
Nicaragua1.80~9.2 %~19 %Tasa por debajo del reemplazo con baja cobertura crediticia formal para emprendedores sénior.

La contracción poblacional en el horizonte

El cambio en la pirámide poblacional implica que las cohortes jóvenes actuales reducirán su peso relativo en las próximas décadas. Proyecciones extremas de evolución demográfica advierten que, de acentuarse la baja tasa de fecundidad y la emigración, El Salvador podría experimentar una contracción severa de sus habitantes hacia el año 2100.

Ante este panorama, la adaptación de productos, servicios e infraestructura urbana para una población que se mantiene físicamente activa, conectada y productiva se convierte en una prioridad estratégica para el sector privado y el Estado salvadoreño.

Estrategias de inclusión crediticia para la población sénior

La adaptación de los sistemas bancarios al envejecimiento demográfico ha llevado a países con transiciones avanzadas —como Costa Rica en Centroamérica o Chile en América del Sur— a desarrollar productos y marcos regulatorios específicos para la “economía plateada”. Estas iniciativas buscan sustituir las políticas tradicionales de corte por edad (ageism financiero) por modelos basados en capacidad de pago y activos acumulados.

1. El modelo de Costa Rica: Banca de Desarrollo y microcrédito adaptado

Costa Rica lidera la transición demográfica en Centroamérica (con más del 16 % de su población sobre los 60 años). Para mitigar la exclusión financiera en adultos mayores, el sistema bancario costarricense ha implementado:

  • Fondo de Sistema de Banca de Desarrollo (SBD): Otorga líneas de crédito preferenciales y garantías estatales a microempresarios sénior que carecen de respaldos hipotecarios tradicionales, evaluando la viabilidad del proyecto comercial por encima de la edad del solicitante.
  • Rediseño de seguros de saldo deudor: Históricamente, las pólizas de vida asociadas a los créditos encarecían o bloqueaban los préstamos a personas de más de 65 años. Bancos estatales (como el Banco Nacional y el Banco de Costa Rica) renegociaron coberturas escalonadas con aseguradoras para extender el límite de edad en créditos productivos hasta los 75-80 años.
  • Plataformas de alfabetización digital asistida: Programas institucionales para capacitar a la población mayor en el uso seguro de banca móvil y cajeros automáticos, complementados con atención prioritaria y diseño adaptado en sucursales físicas.

2. El modelo de Chile: Evaluación de riesgo por flujos y hipoteca inversa

Chile registra la mayor bancarización de la población sénior en América Latina (superando el 85 % de penetración mediante la tarjeta CuentaRUT y el sistema previsional). Las estrategias aplicadas incluyen:

  • Evaluación crediticia basada en flujos mixtos: Las instituciones financieras chilenas evalúan la capacidad crediticia combinando la pensión de jubilación (como piso de ingreso seguro) con la proyección de ventas del nuevo emprendimiento, reduciendo la exigencia de avales de terceros.
  • Marcos de Ley para la Hipoteca Inversa: Regulación que permite a los adultos propietarios transformar la plusvalía de su vivienda en un flujo de caja o línea de crédito en vida sin perder la propiedad del inmueble, utilizando ese capital para financiar proyectos productivos o complementar sus ingresos.
  • Garantías estatales FOGAPE (Fondo de Garantía para Pequeños Empresarios): El Estado actúa como fiador parcial ante la banca comercial para proyectos liderados por personas de la tercera edad o en proceso de reconversión laboral.

Lecciones clave para el mercado salvadoreño

Para que iniciativas como la de Crecenta y Banco Integral se consoliden en El Salvador, las referencias de la región sugieren avanzar en tres ejes clave:

  1. Reforma a las políticas de aseguramiento: Crear alianzas con la industria aseguradora local para flexibilizar los costos de las pólizas de vida vinculadas a créditos productivos sénior.
  2. Garantías complementarias: Utilizar fondos de garantía gubernamentales o de la cooperación internacional (como BID Lab) para mitigar el riesgo perceived por los bancos al prestar a mayores de 50 años.
  3. Diseño UX/UI inclusivo: Exigir que las aplicaciones móviles de la banca incluyan modalidades de “interfaz accesible” (fuentes ampliables, autenticación biométrica por voz o rostro en lugar de contraseñas complejas y soporte humano directo).

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