Corrupción sigue siendo un obstáculo para que El Salvador logre un tercer Fomilenio

El Salvador reprueba el indicador de control de la corrupción de forma consecutiva desde 2018

by Redacción LaGaceta503

El Salvador figura de nuevo entre los países candidatos a recibir, por tercera vez, fondos de la Corporación Reto del Milenio (MCC) de Estados Unidos, según el informe que la agencia estadounidense publicó el 31 de agosto en el Registro Federal. Pero la inclusión, insisten especialistas y el propio historial del país, está lejos de garantizar un tercer programa de cooperación.

El documento ubica a El Salvador en el puesto 23 de una lista de 91 naciones candidatas para el año fiscal 2027, ordenada alfabéticamente y encabezada por Argelia. Junto al país aparecen Guatemala, Honduras y Belice, los otros tres centroamericanos que cumplen el requisito de ingreso per cápita fijado este año en 8,105 dólares por el Banco Mundial.

Ser candidato, sin embargo, es apenas el primer filtro de un proceso de tres etapas. La MCC debe publicar todavía un segundo informe con la metodología de evaluación y, hacia fin de año, un tercero que anuncie qué países fueron declarados “elegibles” por su junta directiva, el paso previo a negociar un convenio de fondos no reembolsables.

EL FILTRO QUE HA FRENADO A EL SALVADOR

La clave está en la llamada tarjeta de calificación, que mide 22 indicadores agrupados en libertad económica, gobernanza democrática e inversión social. Para avanzar, un país debe aprobar al menos 11 de esos indicadores, el de libertad personal, y además el de control de la corrupción o el de rendición de cuentas gubernamental.

El Salvador reprueba el indicador de control de la corrupción de forma consecutiva desde 2018, según los propios reportes anuales de la MCC recogidos por la prensa salvadoreña. En una de esas mediciones el país obtuvo apenas 43% en esa materia y reprobó ocho de veinte indicadores en total, entre ellos política fiscal, efectividad del gobierno y Estado de derecho. El director residente de la MCC en el país llegó a declarar públicamente que, mientras ese incumplimiento persistiera, El Salvador no figuraría entre los candidatos viables a un tercer Fomilenio.

Los dos convenios ya ejecutados, Fomilenio I y Fomilenio II, sumaron 737.9 millones de dólares desde 2006 y financiaron carreteras, asistencia técnica agrícola y la modernización de pasos fronterizos. Ese historial de cumplimiento en la ejecución de obras no ha bastado, hasta ahora, para destrabar un tercer programa.

Los indicadores externos de gobernanza refuerzan el diagnóstico. Freedom House bajó la calificación de El Salvador tras la reelección de Nayib Bukele en un proceso con irregularidades señaladas por observadores, y ubicó al país entre los que sufrieron el mayor retroceso democrático del mundo en 2025, con 42 puntos sobre 100 en la categoría “parcialmente libre”. Transparencia Internacional, por su parte, registró un leve repunte en la percepción de corrupción, de 30 a 32 puntos entre 2024 y 2025, aunque advirtió que las restricciones a organizaciones civiles están limitando la vigilancia independiente sobre el gobierno.

HONDURAS, EL PRECEDENTE MÁS CERCANO

El caso de Honduras muestra que el camino de candidato a elegible no está cerrado por diseño. El país fue excluido de la Cuenta del Milenio en 2024 al reprobar el control de corrupción con apenas 15% de percentil. Un año después, bajo una metodología que ya no exige ese indicador como único requisito sino como una de dos vías posibles junto a la rendición de cuentas, Honduras aprobó 14 de 20 indicadores y recuperó la elegibilidad, pese a mantener percentiles bajos en corrupción (24), Estado de derecho (24) y efectividad gubernamental (31).

Ese giro convive con un recorte drástico de recursos: el presupuesto de la MCC cayó de 937 millones de dólares en el año fiscal 2025 a 224 millones en 2026, tras el cambio de mayoría en el Congreso estadounidense. En percepción de corrupción, Honduras sigue siendo el más rezagado de los tres países del norte centroamericano, con 22 puntos sobre 100 y el puesto 157 de 182 naciones en el índice de Transparencia Internacional.

GUATEMALA, LA ÚNICA MEJORA SOSTENIDA

Guatemala es el único de los tres países con una tendencia de mejora consecutiva, aunque desde una base baja. Bajo el gobierno de Bernardo Arévalo, el país subió doce posiciones en el ranking de percepción de corrupción en dos años y registró en 2025 la mayor mejora regional en el informe Libertad en el Mundo, con 48 puntos sobre 100. Ese avance convive con episodios que preocupan a observadores internacionales, incluidos señalamientos de Estados Unidos contra la fiscal general guatemalteca por obstrucción a investigaciones de corrupción.

UNA COMPETENCIA GLOBAL, NO SOLO REGIONAL

De los 91 países candidatos, la mayoría corresponde a economías de África subsahariana, Asia central y el Pacífico con ingresos muy inferiores a los centroamericanos, lo que reduce la competencia directa de El Salvador a un grupo menor de países de ingreso medio-bajo como Bolivia, Ecuador, Paraguay, Colombia y Jamaica. Con el presupuesto de la MCC reducido para el actual ciclo fiscal, la disponibilidad de fondos —y no solo el desempeño en la tarjeta de calificación— determinará cuántos países reciban finalmente un convenio.

La MCC no ha fijado fecha para su próximo informe, pero su calendario histórico apunta a un anuncio de países elegibles hacia finales de este año o inicios de 2027.

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