El Consejo Superior del Trabajo (CST) de El Salvador evalúa cerca de diez propuestas técnicas para reestructurar la distribución de la jornada laboral en el país. El proceso, liderado por una mesa tripartita compuesta por el Gobierno, el sector empleador y las centrales sindicales, descarta la disminución del techo legal de 44 horas semanales establecido en el Código de Trabajo y se enfoca exclusivamente en la flexibilización de los esquemas horarios por rubro económico.
El ministro de Trabajo y Previsión Social, Rolando Castro, confirmó en entrevista televisiva que las reuniones técnicas se celebran tres veces por semana con el acompañamiento de la academia y organismos internacionales como la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Entre los formatos analizados figuran jornadas comprimidas de 11 horas diarias de lunes a jueves con tres días consecutivos de descanso (viernes, sábado y domingo), así como esquemas de 10 horas de lunes a jueves con cuatro horas adicionales los viernes.
Flexibilidad diferenciada y movilidad urbana
A diferencia de las reformas laborales promovidas en países como Colombia o Chile —que aprobaron la reducción progresiva de la semana laboral a 42 y 40 horas, respectivamente—, el modelo salvadoreño busca la adaptabilidad operativa sin alterar la carga horaria total ni recortar salarios.
- Esquemas por sector económico: El Ministerio de Trabajo enfatizó que la normativa no aplicará un formato único. Sectores como el comercio, la hotelería y los servicios mantendrán turnos rotativos para garantizar la atención ininterrumpida los siete días de la semana, mientras que la industria manufacturera y el sector corporativo podrían adoptar jornadas concentradas.
- Escalonamiento de horarios y transporte: La propuesta incorpora al Viceministerio de Transporte (VMT) y al gabinete económico para diseñar un ingreso y salida diferido por sectores. El objetivo es mitigar la congestión vehicular en el Área Metropolitana de San Salvador y reducir los tiempos de traslado, que actualmente extienden la presencia del trabajador fuera de su hogar hasta por 12 horas diarias.
- Protección de la salud ocupacional: Durante las mesas de diálogo, sindicatos de la industria textil y de maquila advirtieron sobre los riesgos ergométricos de extender la jornada diaria a 11 horas en puestos de pie. Como respuesta, la mesa técnica analiza incluir pausas activas obligatorias y la alternancia de posturas en tareas de alta exigencia física.
Mantenimiento de derechos adquiridos y marco normativo
El Ejecutivo garantizó que la eventual reestructuración horaria mantendrá intactos los derechos constitucionales y las prestaciones de ley, incluyendo el pago del séptimo día, cotizaciones a la seguridad social, cálculo de horas extraordinarias, recargos nocturnos, licencias de maternidad y períodos de lactancia.
Asimismo, la mesa técnica trabaja en la actualización del marco regulatorio para el teletrabajo y la desconexión digital, buscando fijar límites claros para evitar la prolongación no remunerada de las jornadas en modalidades remotas. Una vez consensuado el documento final en el CST, la propuesta será remitida al presidente Nayib Bukele para su evaluación y posterior envío como iniciativa de ley ante la Asamblea Legislativa.
¿Cómo se compara la propuesta de reestructuración laboral de El Salvador con las leyes de reducción de jornada aprobadas en Chile, Colombia y México?
Mientras la tendencia predominante en buena parte de América Latina se orienta hacia la reducción del tiempo total de trabajo, la propuesta actual de El Salvador se enfoca en la redistribución y flexibilización de la jornada sin alterar las horas semanales.
Esta diferencia conceptual marca distancia frente a las reformas aprobadas o discutidas en Chile, Colombia y México.
Comparativa de los marcos de reforma laboral
| País | Tipo de reforma | Jornada semanal anterior | Jornada objetivo / actual | Enfoque principal |
| El Salvador (Propuesta) | Redistribución / Flexibilización | 44 horas | 44 horas (Sin cambio) | Reorganizar los 6 días tradicionales en esquemas de 4 o 5 días (p. ej., 4×3) sin modificar la carga horaria total. |
| Chile (Ley Ley 21.561) | Reducción gradual con flexibilización | 45 horas | 40 horas | Reducción progresiva de 5 horas semanales manteniendo el salario intacto, permitiendo además jornadas comprimidas de 4×3. |
| Colombia (Ley 2101 de 2021) | Reducción gradual estricta | 48 horas | 42 horas | Disminución paulatina de la carga horaria semanal sin afectar la remuneración ni los derechos adquiridos. |
| México (En debate constitucional) | Reducción de días y horas | 48 horas | 40 horas | Modificación constitucional para pasar de 6 a 5 días de trabajo semanales, reduciendo 8 horas de jornada. |
Diferencias sustanciales clave
- Carga horaria total vs. Distribución: Las reformas de Chile y Colombia (y el proyecto en México) se basan en la premisa de otorgar más tiempo libre efectivo disminuyendo el total de horas semanales que el trabajador debe cumplir. El Salvador mantiene las 44 horas legales del Código de Trabajo y solo busca permitir que se cumplan en menos días (jornadas diarias más largas a cambio de fines de semana prolongados).
- Impacto en el costo laboral por hora: Al reducir las horas semanales manteniendo el mismo salario (como en Chile y Colombia), el costo real por hora trabajada para el empleador se incrementa. En El Salvador, al conservarse las 44 horas semanales, el costo nominal de la mano de obra por hora no sufre modificaciones directas.
- Salud ocupacional y descanso diario: El modelo salvadoreño de “semana comprimida” (jornadas de hasta 11 horas diarias) plantea retos físicos en sectores intensivos como la manufactura o la maquila. Por el contrario, los modelos de Chile y Colombia apuntan a aliviar el agotamiento diario reduciendo la presencia del empleado en el centro de trabajo sin sobrecargar la jornada individual.
- Flexibilidad y adaptabilidad sectorial: Tanto la propuesta salvadoreña como la legislación chilena coinciden en evitar una “talla única”, permitiendo esquemas diferenciados y turnos rotativos para sectores de atención continua como el comercio, el turismo y los servicios básicos.
Con información de AdN
