Criado durante un año como mascota, pero era cazador y maullaba distinto, es una nueva especie

by Redacción LaGaceta503

Un hallazgo fortuito en la ecorregión de los Yungas en Bolivia ha derivado en uno de los descubrimientos mastozoológicos más significativos del último siglo en la región neotropical: la descripción formal de Leopardus tilcayo, la primera especie de felino silvestre identificada científicamente en más de cien años. El espécimen holotipo, bautizado coloquialmente como “Tilcayo” por los pobladores locales, fue criado erróneamente como un felino doméstico por una familia rural tras ser hallado abandonado de cachorro en el bosque nuboso. Sin embargo, su persistente instinto predador, la depredación sistemática de aves de corral y un patrón vocal atípico motivaron su traslado al Santuario de Vida Silvestre Senda Verde, donde la bióloga boliviana Paola Nogales-Ascarrunz e investigadores internacionales iniciaron una exhaustiva investigación genética y morfológica.

La genómica y la museómica descifran el enigma del complejo de gatos tigre

El estudio, publicado en la revista especializada Current Biology por un consorcio científico interinstitucional de Bolivia, Brasil y Bélgica, empleó la secuenciación del genoma completo de 38 individuos pertenecientes al género Leopardus, combinando muestras de especímenes vivos con material biológico conservado en colecciones históricas de museos mediante técnicas de museómica. Esta aproximación biogeográfica y filogenética permitió resolver la divergencia evolutiva del complejo Leopardus tigrinus (conocido comúnmente como oncilla, tigrillo o gato tigre), cuyos miembros compartían una elevada similitud morfológica que había enmascarado su verdadera diversidad taxonómica durante décadas.

El análisis cladístico determinó que los gatos tigre sudamericanos no constituyen una especie única con variaciones geográficas, sino un clado diversificado compuesto por al menos cinco especies independientes con historias evolutivas separadas desde hace aproximadamente 1,4 millones de años:

  • Leopardus tilcayo: Endémico de los valles húmedos y bosques nubosos de las Yungas bolivianas, con probable extensión hacia la yunga del noroeste argentino. Presenta una longitud corporal promedio de 46 centímetros, un peso de 1,3 kilogramos, orejas cortas y un patrón de rosetas de gran tamaño.
  • Leopardus guttulus: Distribuido en el bosque Atlántico del sur de Brasil, Paraguay y el extremo noreste de Argentina.
  • Leopardus emiliae: Habitante de las zonas semiáridas de la Caatinga en el noreste brasileño.
  • Leopardus pardinoides: Presente en los Andes del norte, abarcando Colombia, Ecuador y Venezuela.
  • Leopardus tigrinus: Restringido a las regiones del escudo guayanés y la cuenca amazónica adyacente, incluyendo la recién descrita subespecie Leopardus tigrinus antisuyo en el Perú.

Implicaciones ecológicas y desafíos de conservación para el nuevo taxón

Morphológicamente, Leopardus tilcayo exhibe dimensiones menores a las de un gato doméstico promedio (Felis catus) y se distingue de simpátricos como el margay (Leopardus wiedii) u ocelote (Leopardus pardalis) por su estructura craneal reducida, vibrisas considerablemente más largas y marcas faciales específicas. No obstante, las implicaciones ecológicas del descubrimiento imponen una urgente reevaluación de su estado de conservación.

El espécimen en el Santuario de Vida Silvestre Senda Verde

Como señalaron los genetistas Eduardo Eizirik y Jonas Lescroart, la fragmentación de una antigua “especie generalista” en cinco taxones genéticamente diferenciados reduce drásticamente las estimaciones poblacionales de cada uno, incrementando su vulnerabilidad a la extinción. En el caso particular de Leopardus tilcayo, la degradación de los bosques de niebla por el avance de la frontera agrícola, la deforestación, la minería de oro y la cacería de retribución por ataques a gallineros amenazan hábitats aún no cartografiados. Dado que el único ejemplar confirmado con certeza permanece en cautiverio debido a la impronta humana irreversible adquirida en su infancia, los equipos de investigación despliegan actualmente redes de cámaras trampa en la vertiente oriental andina para cuantificar la densidad de las poblaciones silvestres y formular planes de protección ambiental.

Con información de AdN

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