Desde un pesquero de arrastre en el Adriático, científicos italianos liberan cuidadosamente miles de diminutos pulpos con la esperanza de combatir una especie invasora de cangrejo que ha devastado la pesca local.
Un equipo de la Universidad de Bolonia apuesta por que el pulpo común pueda ayudar a contener la creciente población de cangrejo azul, un crustáceo voraz que ha arrasado la producción de mariscos en el Adriático.
“Elegimos el pulpo porque, en estado salvaje, es un formidable depredador de crustáceos”, dijo a la AFP Antonio Casalini, uno de los investigadores.
El cangrejo azul, una plaga imparable en el Adriático
Originarios de la costa atlántica de América del Norte, los cangrejos azules llegaron al Mediterráneo hace décadas, probablemente transportados en el agua de lastre de los barcos.
Sin embargo, su número se ha disparado en los últimos años, y tanto el gobierno como las asociaciones pesqueras relacionan este auge con el calentamiento de las aguas y el cambio climático.
Con sus afiladas pinzas de tonos azulados, especialmente eficaces para abrir conchas, han causado estragos en el noreste de Italia, una de las principales regiones productoras de almejas de Europa.
Las autoridades de Emilia-Romaña, región cuya capital es Bolonia, afirmaron el año pasado que esta especie había provocado allí daños por casi 17 millones de euros (20 millones de dólares) desde 2022.

La organización agrícola y pesquera Coldiretti calcula que las pérdidas ascienden a unos 200 millones de euros en el conjunto de Italia, y la región septentrional del Véneto también se ha visto gravemente afectada.
“Se come de todo, incluidas las almejas jóvenes que están en el fondo marino”, explicó sobre el cangrejo Davide Sanulli, pescador y productor de mejillones de 64 años.
En las zonas similares a lagunas frente al delta del río Po, “ha causado una masacre”, añadió Sanulli, quien está colaborando con el proyecto universitario.
Excelentes nadadores y con un peso que puede alcanzar un kilogramo, los cangrejos tienen pocos depredadores naturales, algo que los investigadores esperan cambiar.
Octo-Blu: pulpos criados para devorar cangrejos
Lanzado el año pasado y financiado por la región de Emilia-Romaña, el proyecto “Octo-Blu” busca aumentar la población de pulpos para contrarrestar a estos invasores de caparazón duro.
El equipo cría pulpos recién nacidos en tanques blancos de agua en un laboratorio de la localidad portuaria de Cesenatico.
Cuando están preparados, los diminutos invertebrados son recogidos por millares en una gran bolsa de plástico y llevados mar adentro, a veces a bordo del robusto barco pesquero azul de Sanulli.
Después, las crías son liberadas cerca de arrecifes submarinos donde el grupo ha colocado refugios artificiales de cemento y arcilla para favorecer la supervivencia de los pulpos.
Desde junio se han liberado unos 80,000 ejemplares, una cifra que el equipo de investigación pretende duplicar para finales de agosto, con la esperanza de que algunos lleguen a convertirse en pulpos plenamente desarrollados.

Desde junio se han liberado decenas de miles de ejemplares. AFP informó inicialmente de unos 80,000 pulpos liberados, mientras que Scientific American elevó posteriormente la cifra a unos 130,000.
“La idea es establecer una pequeña comunidad cerca de la costa para que pueda combatir mejor la expansión del cangrejo azul”, afirmó Casalini, técnico en acuicultura.
Los límites de la estrategia con pulpos
El proyecto presenta algunas limitaciones evidentes. El pulpo común no suele vivir en las aguas cálidas y arenosas propias de las zonas lagunares donde el cangrejo azul está causando mayores daños, por lo que su posible impacto allí sería insignificante, algo que los investigadores conocen bien.
Otros expertos han sugerido que la lubina podría ser más eficaz para combatir al cangrejo, y el equipo de la Universidad de Bolonia también estudia el uso de anguilas, grandes consumidoras de huevos de crustáceos, como complemento a la acción de los pulpos.

Una fertilidad difícil de frenar
Aun así, si el proyecto piloto se reprodujera a mayor escala, podría contribuir a limitar la población de cangrejo azul y su impacto en el medio marino de la costa adriática, señaló Casalini.
“Los cangrejos azules tienen un potencial reproductivo y una tasa de fertilidad increíbles”, explicó Pietro Emmanuele, otro investigador de la Universidad de Bolonia, quien señaló que una sola hembra pone millones de huevos, la mayoría de los cuales eclosionan.
Aunque solo algunas de las crías llegan a la edad adulta, si un pulpo capturara siquiera a una sola hembra, ya supondría una diferencia, afirmó.
Con informes de afp, Scientific American
