Datos oficiales del Banco Central de Reserva (BCR) y la Oficina Nacional de Estadísticas y Censos (ONEC), combinados con la medición de CID Gallup (“Evaluación de Gestión Gubernamental y Coyuntura Nacional”), confirman que el costo de la vida supera ampliamente a la seguridad como la mayor preocupación cotidiana de la población:
- Persistencia del problema: El costo de la vida, la tarifa de energía eléctrica y el valor de la vivienda encabezan las preocupaciones prioritarias del electorado salvadoreño. Un 49% de los salvadoreños declara que su economía familiar sigue igual, mientras que un 17% manifiesta que su situación ha empeorado frente a los meses anteriores.
- Máximos históricos en la Canasta Básica: La Canasta Básica Alimentaria (CBA) urbana alcanzó en agosto de 2026 los $264.73 mensuales, su segundo valor más elevado desde la dolarización en 2001. La Canasta Ampliada urbana (que incluye vivienda, servicios y vestido) trepó a los $522.96, distanciándose significativamente del salario mínimo del sector industrial ($402.26) y agrícola ($272.72).
- Dependencia externa: El Salvador continúa importando más del 80% de sus alimentos de la región centroamericana, lo que deja al mercado local expuesto a variaciones de precios regionales y costos de transporte.
Según los datos de la encuestadora, aunque un 42% de los encuestados percibe una mejora en su economía familiar motivada por la tranquilidad social y el turismo, casi la mitad de la población (49%) señala que su situación económica no ha variado o ha empeorado, citando el encarecimiento persistente de los alimentos y el acceso a la vivienda como los factores de mayor presión financiera.
Diagnóstico: ¿Por qué sube el costo de la vida en El Salvador?
El encarecimiento de la vida en el país centroamericano responde a una combinación de rigideces estructurales de la economía nacional y presiones externas:
- Dependencia de las importaciones alimentarias: El Salvador padece un histórico déficit de producción agrícola que lo obliga a importar más del 80% de sus hortalizas, legumbres y cereales desde países vecinos como Guatemala, Honduras y Nicaragua. Los costos del transporte y la volatilidad climática regional repercuten directamente en los precios al consumidor final.
- Presión en la canasta básica y brecha salarial: Según datos del Banco Central de Reserva (BCR), la Canasta Básica Alimentaria (CBA) urbana se sitúa en torno a los $261.48 mensuales, mientras que la canasta ampliada (que incluye servicios básicos y vestuario) ronda los $522.96. Esta cifra contrasta significativamente con el salario mínimo promedio de sectores clave (entre $305 y $408), lo que genera que más del 80% de los trabajadores ganen salarios por debajo del costo real de la canasta ampliada.
- Especulación inmobiliaria y déficit habitacional: El encarecimiento de la tierra, el auge del turismo masivo y la migración de inversión de la diáspora han disparado los precios de alquiler y venta de viviendas, convirtiendo el acceso a un techo en el segundo problema económico de mayor peso.
Perspectivas socioeconómicas a corto, mediano y largo plazo
| Plazo | Proyección para El Salvador y la región centroamericana |
| Corto plazo (Inmediato) | Las remesas familiares de la diáspora seguirán amortiguando el consumo interno. En materia regulatoria, la pausa en la ley de etiquetado en Guatemala prevendrá choques de precios inmediatos en productos procesados importados. |
| Mediano plazo (1 a 3 años) | Se requerirá una armonización arancelaria y de etiquetado en la SIECA (Sistema de la Integración Centroamericana) para no sobrecargar de costos a la industria de alimentos. El Salvador deberá evaluar los efectos de la revisión técnica obligatoria para camiones de carga sobre las tarifas de fletes. |
| Largo plazo (4 a 10 años) | Contener el costo de vida exigirá la tecnificación del sector agropecuario salvadoreño para elevar la soberanía alimentaria y reducir la vulnerabilidad frente a shocks externos o variaciones en los países vecinos. |
Las cifras más recientes publicadas por la Oficina Nacional de Estadísticas y Censos (ONEC) e incorporadas en los reportes económicos del Banco Central de Reserva (BCR) reflejan que el costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) alcanzó durante agosto de 2026 uno de sus niveles más altos de los últimos 25 años.
Cifras oficiales de la Canasta Básica Alimentaria
| Indicador | Agosto 2026 (Costo mensual) | Variación respecto a 2019 (Inicio de gestión) |
| Canasta Básica Urbana | $264.73 | +30.83% (frente a los $202.37 de junio de 2019) |
| Canasta Básica Rural | $189.63 | +31.29% (frente a los $144.43 de junio de 2019) |
La brecha entre la canasta urbana y la rural se sitúa en $75.10.
Evolución de la Canasta Básica Urbana durante 2026
A lo largo del presente año, el costo mensual de la canasta básica urbana ha experimentado un incremento acumulado continuo de $13.91 entre enero y agosto:
- Enero 2026: $250.82
- Febrero 2026: $252.66
- Marzo 2026: $254.64
- Abril 2026: $256.70
- Mayo 2026: $258.21
- Junio 2026: $259.95
- Julio 2026: $261.48
- Agosto 2026: $264.73 (Sugerido como el segundo precio más alto registrado desde 2001).
Comportamiento por rubros y salarios mínimos de referencia
- Productos con mayor presión al alza: Carnes, huevos, frutas y verduras registraron incrementos progresivos.
- Productos con reducciones puntuales: El pan francés, el frijol y el arroz mostraron ligeras disminuciones o estabilidad entre julio y agosto.
- Relación frente al Salario Mínimo:
- Comercio y Servicios: $408.80
- Industria / Maquila: $402.26
- Sector Agrícola: $272.72
En el sector agrícola, el salario de $272.72 sobrepasa de forma ajustada el costo de la canasta rural ($189.63), pero resulta insuficiente para cubrir la canasta ampliada (que computa servicios, vivienda, transporte y vestuario), lo que explica la persistente restricción de gasto que reporta la población rural en las mediciones socioeconómicas.
