Política

Trump se lanza a por la reelección con una campaña centrada en la economía

El presidente de EE.UU. bate todos los récords de recaudación impulsado por el fracaso del impeachment.

Superados los mayores obstáculos de su presidencia, Donald Trump se ha lanzado ya a asegurarse la  reelección habiendo logrado unas cifras récord de recaudación y mediante una estrategia que se centra esencialmente en defender sus logros económicos y dividir a los demócratas. 

Mañana el presidente de Estados Unidos será exonerado por el Senado en el desenlace del juicio político del impeachment, pero antes, este mismo martes, pronunciará su tercer discurso del Estado de la Unión, bajo el lema de «la recuperación nacional» que, según él, se está produciendo bajo su presidencia.

Según un alto funcionario norteamericano que ha participado en la redacción del discurso del presidente, este «pondrá de relieve el refuerzo militar, la bonanza económica y las previsiones de crecimiento a futuro». 

Según esa misma fuente, que atendió a un grupo de periodistas el viernes en la Casa Blanca, Trump criticará abiertamente a los demócratas, algo poco común en un discurso que por mandato constitucional no debe ser más que un informe que da el presidente de EE.UU. al Congreso sobre el estado del país. Ese alto funcionario reveló que el presidente «contrastará sus propuestas con los planteamientos radicales de la izquierda, porque el socialismo está cogiendo fuerza en Partido Demócrata».

Esa «recuperación nacional», que la Casa Blanca define como «el efecto Trump», fue el tema central de uno de los dos anuncios que el presidente compró por 11 millones de dólares (9,9 millones de euros) en la noche más cara de la televisión, durante los cortes publicitarios de la final de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL).

«Con el presidente Trump, América es más fuerte, más segura y más prospera que nunca», decía el narrador de uno de los dos anuncios, en el que el propio presidente añadía: «Y lo mejor aún está por llegar».

Trump ha batido todos los récords de recaudación de cualquier candidato presidencial de la historia de EE.UU. En 2019 su campaña y la del Partido Republicano recibieron 463 millones de dólares en donaciones, de los que se han gastado algo más de la mitad. 

El juicio político abierto por los demócratas en su contra ha resultado ser un acicate para sus seguidores, y en los pasados cinco meses ha sumado 600.000 nuevos donantes, con un monto total de 40 millones de dólares. En estas mismas fechas hace ocho años, Barack Obama, que se enfrentaba a la reelección, había recibido apenas 220 millones en donaciones, menos de la mitad que Trump.

El presidente no se enfrenta a primarias porque el Partido Republicano desconvocó la mayoría y no celebrará debates. Reforzado en su partido, Trump queda libre por un lado de la  investigación de la trama rusa por parte del fiscal Robert Mueller, que no le incriminó de delito alguno, y exonerado en el juicio político del impeachment, absuelto finalmente por los senadores republicanos. 

A pesar de esas investigaciones, que ha calificado de «caza de brujas», Trump no ha perdido el tiempo. En un año ha dado 12 mítines. Y va un paso por delante de los demócratas. Estos se enfrentan hoy a su primera cita de primarias en Iowa, y el presidente dio un mitin en este estado el jueves pasado. La segunda votación es en New Hampshire el 11 de febrero. Trump visitará el estado un día antes. 

En sus discursos, entrevistas y mensajes en redes sociales, el presidente ha criticado especialmente a dos posibles contrincantes. De Mike Bloomberg se ha burlado por su altura (mide 1,70) bautizándolo con el apodo de «Mini Mike», y diciendo, sin pruebas, que ha pedido una tarima a la que subirse para parecer más alto en los debates. Sobre Bernie Sanders, al que apodó «Bernie el Loco», dice que quiere llevar al país a un socialismo de corte venezolano.

La bonanza económica —crecimiento de más del 2% en el último trimestre y desempleo del 3,5%— y su exoneración en el impeachment han catapultado al presidente a sus mejores datos en el índice de popularidad. 

Caucus y primarias ¿cuál es la diferencia? – ABC

Las últimas  encuestas de Rasmussen revelan que casi la mitad de estadounidenses aprueba su gestión. Son más, sin embargo, quienes no están satisfechos con ella. En los últimos tres meses, la media de popularidad del presidente en los sondeos de Gallup es del 43%. De todos modos, como en 2016, la campaña de Trump se centra no en convencer a todos los electores, sino a aquellos que votan en los estados decisivos: Pennsylvania, Ohio, Michigan y Florida. 

Al fin y al cabo, hace cuatro años el presidente ganó en el colegio electoral pese a lograr casi tres millones de votos menos que su contrincante de entonces, Hillary Clinton.

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