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Policías de unidades especiales son rearmados con fusiles de asalto

Según el director general de la PNC, antes de que finalice 2017 se habrán repartido 1.000 armas de este tipo y en 2018 el resto.

Las autoridades de Seguridad empezaron el jueves la entrega de 2.000 nuevos fusiles, cascos y chalecos antibalas a unidades de elite de la Policía Nacional Civil (PNC) para «fortalecer» su trabajo en una ofensiva contra las pandillas, con el objetivo de reducir los asesinatos.

«Estos fusiles van a venir a abonar la cantidad de armas largas que la Policía tiene en uso» y «a fortalecer el trabajo» de la fuerza estatal, dijo a periodistas el director general de la PNC, Howard Cotto.

Cotto, quien no precisó el número de fusiles entregados el jueves, explicó que antes de que finalice 2017 se habrán repartido 1.000 armas de este tipo y en 2018 el resto.

Además, informó de la compra de «un importante lote de pistolas» y «miras de alto alcance y nocturnas, que darán mayor efectividad a los compañeros».

Detalló que un lote de fusiles de asalto «7,62» serán entregados a la Fuerza Especializada de Reacción (FES), comando elite de 1.000 policías y soldados creado en 2016 para dar caza a las columnas armadas de pandilleros en la zona rural.

También se harán entregas al Grupo de Reacción Policial (GRP), Sección Táctica Operativa y Policía Rural, mientras que el lote de fusiles «5,56» serán para los policías de delegaciones sin entrenamiento especializado.

El Gobierno también entregó 104 «cascos balísticos» y 701 chalecos antibalas, que con el primer lote de 1.000 fusiles ascienden a un costo de 1.679.229 dólares, provenientes de un impuesto especial para la seguridad gravado a las telecomunicaciones y a ganancias empresariales superiores a 500.000 dólares. La recaudación total de ese impuesto a la fecha asciende a unos $75 millones.

Este armamento «dará a nuestras unidades policiales, a nuestros equipos tácticos un nivel de presencia y certeza a la hora de que los miembros de pandillas tengan la idea de enfrentar nuestras unidades», advirtió Cotto.

Señaló que estos fusiles son sometidos a pruebas balísticas para tratar de evitar que la Fiscalía y los jueces ordenen su incautación cuando sean utilizados en tiroteos en los que fallezca algún pandillero, porque «tendrán un análisis previo al cual recurrir» en las investigaciones.

Entre enero y mediados de octubre, los cuerpos de Seguridad se enfrentaron en al menos 411 ocasiones con pandilleros, reyertas que se saldaron con 341 supuestos pandilleros muertos y 55 heridos.

En marzo de 2016, cuando el Gobierno de Salvador Sánchez se embarcó en la ofensiva contra las pandillas, el mandatario sostuvo que «no queda otro camino» para combatir estas bandas que la «guerra».

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