Iglesia pide perdón por cura pedófilo capturado
La Fiscalía General de la República (FGR) ordenó a la Policía Nacional Civil (PNC) el arresto del sacerdote el viernes.

El arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas, pidió perdón públicamente el domingo por los presuntos abusos sexuales que un cura habría cometido contra un niño de 13 años, dos días después de que el sospechoso fue arrestado por supuestamente agredir al menor dentro de la parroquia que atendía, pedirle fotos de él desnudo y pagarle después de asaltarlo.
El prelado dijo que familiares del menor presentaron la denuncia de abuso sexual contra el presbítero José Adonay Chicas, párroco de la Iglesia Nuestra Señora del Pilar, en el municipio de Zaragoza, departamento de La Libertad.
Escobar Alas dijo que atendieron la denunciar de la víctima y le prometieron iniciar el debido proceso canónico, «le pedimos perdón y ahora públicamente de nuevo, en nombre de la Iglesia les pido perdón a la víctima, a sus padres y a la sociedad por lo sucedido».
Al recibir la queja, se inició un proceso interno y la Iglesia decretó la medida cautelar canónica del sacerdote, suspendiéndole de todas sus facultades sacerdotales, y ahora solo puede celebrar la Santa Misa de forma privada.
«Nos duele grandemente este acontecimiento, la Iglesia es madre de todos sus hijos y velará por todos, pero principalmente por los más pequeños», dijo Escobar Alas.
La Fiscalía General de la República (FGR) ordenó a la Policía Nacional Civil (PNC) el arresto del sacerdote el viernes y se espera que el lunes sea llevado ante los tribunales para ser procesado por los delitos de abuso sexual continuo de un menor, remuneración por actos sexuales y eróticos y corrupción de niños o personas con discapacidad haciendo uso de tecnología.
Según la fiscalía, los abusos en contra del menor comenzaron hace más de dos años en la casa parroquial de la iglesia de Zaragoza y fueron los padres del niño quienes descubrieron conversaciones de WhatsApp, en donde el sacerdote le pedía al menor fotos de él desnudo. Después de los actos sexuales, el sacerdote remuneraba económicamente al niño.
En 2016, la Iglesia católica destituyó a tres sacerdotes salvadoreños tras ser encontrados culpables de abuso sexual de menores.