EE.UU destina nuevos fondos para continuar la preservación el Parque Arqueológico Cihuatán

La tercera fase del proyecto se desarrollará entre 2026 y 2028 e incluye la conservación de cuatro estructuras arqueológicas, la ampliación del sendero, 17 nuevos paneles informativos y una guía bilingüe gratuita

by Redacción LaGaceta503

El Salvador y Estados Unidos ampliarán su cooperación para la conservación del patrimonio arqueológico con una nueva intervención en el Parque Arqueológico Cihuatán, en Aguilares, San Salvador, donde se ejecutará una tercera fase de trabajos de preservación entre 2026 y 2028.

El proyecto contará con una nueva subvención de US$224,586 del Fondo de los Embajadores para la Preservación Cultural, iniciativa del Gobierno de Estados Unidos destinada a apoyar la protección y conservación del patrimonio cultural en distintos países.

Con este nuevo aporte, la contribución estadounidense específicamente destinada a las diferentes fases de conservación de Cihuatán alcanzará US$524,586.

El anuncio fue realizado por la Fundación Nacional de Arqueología de El Salvador (FUNDAR), el Ministerio de Cultura y la Embajada de Estados Unidos en El Salvador, instituciones que participan en la continuidad del proyecto.

La intervención busca no solamente preservar las estructuras arqueológicas, sino también mejorar las condiciones para que el público pueda conocer y comprender la historia de una de las ciudades prehispánicas de mayor extensión conocidas en El Salvador.

Cuatro estructuras serán intervenidas

Uno de los principales componentes de esta tercera fase será la protección, consolidación y documentación de cuatro estructuras arqueológicas.

Los trabajos se concentrarán en las plataformas P-6, P-8 y Q-14, además de diferentes secciones del denominado palacio real Q-1.

De acuerdo con el arqueólogo Paul Amaroli, representante de FUNDAR, las intervenciones estarán orientadas a consolidar y estabilizar estructuras que ya han sido estudiadas, reduciendo particularmente los efectos de la erosión y otros procesos de deterioro.

El proyecto también incorporará herramientas modernas de documentación arqueológica.

Entre ellas se encuentran la fotografía especializada, el modelado tridimensional y los dibujos técnicos, recursos que permitirán generar registros detallados de las estructuras y facilitarán futuras investigaciones y trabajos de conservación.

La documentación tendrá además un valor científico a largo plazo, ya que permitirá comparar el estado de las estructuras antes y después de las intervenciones y disponer de información técnica para futuras generaciones de investigadores.

Un sendero más amplio y 17 nuevos paneles

La nueva fase no estará limitada a la conservación de las estructuras.

El proyecto contempla también la ampliación del sendero del parque, con el propósito de mejorar el recorrido de los visitantes y facilitar el acceso a las áreas intervenidas.

A esto se sumará la instalación de 17 nuevos paneles informativos, destinados a proporcionar información histórica y arqueológica a quienes recorran el sitio.

Uno de los componentes más relevantes será la elaboración de la primera guía bilingüe en español e inglés dedicada al sitio, que estará disponible tanto en formato impreso como gratuitamente en línea.

La incorporación del inglés amplía el alcance de la información arqueológica y puede facilitar que visitantes extranjeros tengan acceso directo a contenidos sobre la historia, arquitectura y significado cultural de Cihuatán.

Naomi Fellows: “proteger nuestra historia”

La encargada de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en El Salvador, Naomi Fellows, destacó la importancia de la nueva etapa de cooperación.

Fellows señaló que el proyecto permitirá proteger y documentar con precisión cuatro estructuras arqueológicas, al tiempo que contribuirá a preservar las historias y narrativas que vinculan a la sociedad salvadoreña con su pasado.

La diplomática subrayó que el objetivo del programa es contribuir a que ese patrimonio permanezca disponible para las futuras generaciones.

También destacó que la conservación cultural forma parte de una relación más amplia entre Estados Unidos y El Salvador, y señaló que ambos países comparten un interés por la historia, la cultura y la protección de los sitios que forman parte de la identidad nacional.

Según Fellows, este tipo de proyectos puede tener además una dimensión económica, particularmente mediante el fortalecimiento del turismo cultural.

La nueva guía bilingüe, en ese sentido, busca ampliar el acceso a la información y hacer que Cihuatán resulte más comprensible para públicos nacionales e internacionales.

Una ciudad que llegó a albergar a decenas de miles de personas

El arqueólogo Paul Amaroli destacó la dimensión histórica del sitio.

Según explicó, Cihuatán fue una antigua ciudad que hace aproximadamente un milenio llegó a albergar decenas de miles de habitantes, lo que permite dimensionar la importancia que tuvo como centro urbano en la región.

El parque arqueológico posee una extensión superior a 400 manzanas, característica que lo coloca entre los sitios arqueológicos de mayor dimensión del país.

Su importancia no se limita a la extensión territorial.

Las estructuras identificadas permiten estudiar diferentes aspectos de la organización de las sociedades que habitaron la región, incluyendo sus sistemas políticos, agrícolas, ceremoniales y urbanos.

Por ello, la conservación de las estructuras no constituye únicamente una tarea de restauración física.

También representa una forma de preservar evidencia material que permite reconstruir aspectos de las sociedades originarias que habitaron el territorio salvadoreño.

Una cooperación que comenzó hace más de una década

La nueva subvención representa la continuidad de una cooperación estadounidense que comenzó en Cihuatán en 2013.

La primera fase recibió US$100,000, destinados a trabajos de conservación de la pirámide central.

Posteriormente, en 2016, una segunda fase contó con US$200,000, que permitieron intervenir dos juegos de pelota y tres plataformas.

Con la nueva asignación de US$224,586, el apoyo estadounidense acumulado para las tres fases de conservación de Cihuatán asciende a US$524,586.

El nuevo proyecto será ejecutado entre 2026 y 2028.

La continuidad del financiamiento también permite ampliar el enfoque del proyecto: de intervenciones puntuales sobre estructuras arqueológicas hacia un modelo que incorpora conservación, documentación, interpretación y acceso público.

Casi un millón de dólares para patrimonio cultural salvadoreño

El apoyo a Cihuatán forma parte de un programa de cooperación cultural de mayor alcance.

Desde 2001, el Fondo de los Embajadores para la Preservación Cultural ha destinado US$998,766 a 13 proyectos en El Salvador, de acuerdo con la información proporcionada durante el anuncio.

Los proyectos apoyados incluyen patrimonio arqueológico, edificios históricos, colecciones, arte rupestre y patrimonio documental.

Entre los espacios que han recibido apoyo se encuentran la Casa Barrientos, en Izalco, la Catedral de Santa Ana y la Gruta del Espíritu Santo, además de proyectos destinados a preservar colecciones y esculturas históricas.

La cifra evidencia que Cihuatán forma parte de una relación de cooperación cultural de largo plazo y no constituye un proyecto aislado.

Cultura apuesta por aumentar el acceso al patrimonio

El ministro de Cultura, Raúl Castillo, sostuvo que la conservación de estos espacios permite que tanto los salvadoreños como los visitantes extranjeros conozcan la historia del país.

Castillo destacó que Cihuatán fue una ciudad con estructuras de organización política, agrícola y ceremonial, por lo que la restauración y conservación buscan proporcionar una visión más precisa de las sociedades que habitaron la zona.

El funcionario también informó que durante el último período vacacional se registró un incremento del 40% en la afluencia de visitantes a los espacios administrados por el Ministerio de Cultura, incluidos los parques arqueológicos.

El dato coloca la conservación dentro de una segunda discusión: la capacidad de estos sitios para convertirse en espacios de educación, turismo cultural y actividad económica.

Una mayor afluencia puede representar oportunidades para las comunidades cercanas, pero también exige infraestructura adecuada, mantenimiento permanente, señalización y mecanismos que permitan proteger los sitios frente al aumento del flujo de visitantes.

FUNDAR y el Ministerio de Cultura continuarán la administración

La relación entre FUNDAR y Cihuatán se remonta a 1999, cuando comenzaron los trabajos vinculados con investigación arqueológica, conservación, educación pública y promoción turística.

Pirámide principal del Parque Cihuatán

La nueva etapa será implementada por FUNDAR en coordinación con el Ministerio de Cultura, institución que participa en la coadministración del parque.

El objetivo será combinar la investigación científica con la conservación física y una mayor divulgación del patrimonio.

La apuesta es que el visitante no solamente observe estructuras antiguas, sino que pueda comprender qué fueron, quiénes las construyeron, cómo funcionaba la ciudad y cuál es su importancia para entender la historia prehispánica de El Salvador.

El desafío: conservar un patrimonio de gran extensión

La magnitud de Cihuatán representa al mismo tiempo una de sus mayores fortalezas y uno de sus principales desafíos.

La extensión del sitio significa que la conservación no puede limitarse a una intervención puntual.

La erosión, la vegetación, la exposición a las condiciones climáticas y el paso del tiempo requieren programas permanentes de monitoreo y mantenimiento.

En este contexto, la documentación mediante fotografía, modelos 3D y dibujos técnicos adquiere especial importancia.

No se trata únicamente de registrar lo que existe actualmente.

El objetivo es crear una memoria técnica del patrimonio que permita identificar cambios, evaluar riesgos y planificar futuras intervenciones.

La nueva fase también incorpora una dimensión de divulgación que puede resultar determinante para la sostenibilidad del sitio.

Los 17 paneles informativos, el sendero ampliado y la guía bilingüe gratuita pueden convertir el conocimiento generado por los investigadores en información accesible para el público.

Cihuatán como patrimonio y oportunidad turística

La inversión de US$224,586 no debe analizarse únicamente desde el punto de vista de la restauración arqueológica.

También puede interpretarse como una inversión en infraestructura cultural y turística.

Un sitio arqueológico mejor conservado, correctamente señalizado y acompañado de información accesible tiene mayores posibilidades de integrarse a circuitos turísticos nacionales e internacionales.

La presencia de contenidos en español e inglés puede contribuir a ese objetivo.

Sin embargo, el crecimiento del turismo también plantea responsabilidades.

La prioridad debe continuar siendo la conservación del patrimonio. Un incremento significativo de visitantes sin controles adecuados podría generar presión sobre estructuras que precisamente están siendo intervenidas para reducir su deterioro.

El desafío será, por tanto, encontrar un equilibrio entre acceso público, investigación científica, desarrollo turístico y conservación.

Una inversión que va más allá de las estructuras

La tercera fase de conservación de Cihuatán representa una nueva etapa en la relación de cooperación cultural entre El Salvador y Estados Unidos.

Los US$224,586 adicionales permitirán intervenir cuatro estructuras, ampliar el recorrido del parque, instalar 17 paneles informativos y producir una guía bilingüe gratuita.

Sumados a los US$300,000 de las dos fases anteriores, los recursos estadounidenses destinados directamente a la conservación de Cihuatán alcanzarán US$524,586.

Y si se considera el conjunto de proyectos respaldados por el Fondo de los Embajadores para la Preservación Cultural desde 2001, la cooperación estadounidense para patrimonio cultural en El Salvador alcanza US$998,766 en 13 proyectos.

Más allá de las cifras, la importancia del proyecto reside en lo que se intenta preservar.

Cihuatán constituye una ventana hacia una sociedad que existió hace aproximadamente mil años y cuya dimensión urbana evidencia la complejidad de las civilizaciones que habitaron el territorio antes de la llegada de los europeos.

Conservar sus estructuras significa conservar también las evidencias materiales que permiten reconstruir esa historia.

La nueva etapa, encabezada por FUNDAR, el Ministerio de Cultura y con el respaldo financiero del Gobierno de Estados Unidos a través del Fondo de los Embajadores para la Preservación Cultural, buscará que esa evidencia permanezca disponible para investigadores, estudiantes, salvadoreños y visitantes extranjeros.

La obra física será solamente una parte del proyecto. El desafío mayor será convertir la conservación de Cihuatán en conocimiento, educación y patrimonio vivo para las próximas generaciones.

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