El 86% de los salvadoreños respalda la operación para localizar y rescatar a los cuatro técnicos de aviación de la Fuerza Armada desaparecidos en Haití, de acuerdo con una encuesta de CID Gallup divulgada el 27 de octubre. Sin embargo, el apoyo a la misión convive con una preocupación extendida por la seguridad del personal desplegado y con expectativas menos concluyentes sobre el desenlace.
Según los resultados publicados por medios salvadoreños, el 82% de los entrevistados manifestó inquietud por los riesgos que enfrenta el contingente que participa en las labores de búsqueda. Por otra parte, el 51% expresó mucha confianza en que los cuatro militares serán recuperados con vida.
La encuesta fue realizada mediante 600 entrevistas telefónicas a personas adultas entre el 24 y el 27 de octubre. CID Gallup reportó un margen de error de más o menos cuatro puntos porcentuales y un nivel de confianza del 95%. Estos parámetros describen la precisión estadística estimada del estudio, pero no eliminan posibles sesgos de selección o de respuesta. Además, los resultados corresponden al período de levantamiento y no deben interpretarse como una medición permanente de la opinión pública.
Respaldo a la misión y a la presencia salvadoreña
El sondeo también preguntó sobre la continuidad de la participación de El Salvador en la Fuerza de Supresión de Bandas (GSF, por sus siglas en inglés), el contingente multinacional que opera en Haití para apoyar a la Policía Nacional y a las fuerzas de seguridad de ese país.
El 68% de los consultados se mostró a favor de mantener o aumentar el número de efectivos salvadoreños destinados a esa misión. Asimismo, el 73% consideró que la respuesta del Gobierno ante la desaparición mejora la imagen internacional de El Salvador.
Se trata de percepciones declaradas por los encuestados. El apoyo a una operación de rescate o a la continuidad de un contingente no equivale, por sí mismo, a una evaluación de sus resultados militares, de sus costos o de los riesgos que supone ampliar el despliegue.
En el mismo estudio, el 94% manifestó aprobar la gestión del presidente Nayib Bukele y el 91% dijo sentirse orgulloso de tenerlo como mandatario. La medición se llevó a cabo en medio de la crisis por la desaparición de los cuatro técnicos y después del anuncio presidencial de una operación para recuperarlos.
Una emboscada y diez días sin conocer su paradero
Los cuatro salvadoreños desaparecieron el 18 de octubre en el área de Santo, en Croix-des-Bouquets, cerca de Puerto Príncipe. Formaban parte del personal salvadoreño integrado a la GSF y tenían funciones técnicas relacionadas con la aviación y las evacuaciones médicas.
Según la información difundida por las autoridades, los técnicos viajaban en un vehículo blindado de regreso a su base después de acudir a un mercado cuando hombres armados atacaron el transporte. El vehículo se incendió y los cuatro lograron salir, pero se perdió contacto con ellos mientras se desplazaban por una zona afectada por la presencia de grupos armados.
El 21 de octubre, Bukele anunció una operación militar para recuperarlos y exigió que fueran devueltos con vida y sin lesiones. La misión de búsqueda se desarrolla en un escenario de intensos enfrentamientos y de acceso limitado a determinadas zonas, condiciones que complican las labores de localización.
El sistema de Naciones Unidas en El Salvador condenó el ataque el 24 de octubre y expresó su solidaridad con las familias, al tiempo que se sumó al llamado para que los técnicos regresen de manera inmediata y segura.
Refuerzo militar y dudas sobre el alcance de la operación
Un reporte de Reuters publicado el 27 de octubre señaló que El Salvador había enviado alrededor de 1,000 efectivos a Haití después de la desaparición de los cuatro integrantes de la Fuerza Armada. Según la agencia, parte del despliegue fue trasladado en aeronaves C-130 de Estados Unidos.
El reporte indicó que aún no estaban claros el esquema de mando, la duración del despliegue ni la posibilidad de nuevos refuerzos. También recogió preocupaciones sobre la coordinación de algunos efectivos salvadoreños con la estructura internacional y sobre la protección de la población civil en las zonas controladas por pandillas.
La ampliación del contingente ocurre mientras la GSF, autorizada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, enfrenta dificultades para alcanzar su capacidad prevista y operar en un país donde las organizaciones armadas mantienen una fuerte presencia. La fuerza tiene un techo autorizado de 5,550 integrantes y su mandato fue extendido hasta el 31 de marzo de 2027.
La situación humanitaria de Haití añade complejidad al operativo. Naciones Unidas ha advertido sobre la expansión de la violencia, los secuestros, los desplazamientos de población y las limitaciones que enfrentan las instituciones haitianas para restablecer la seguridad.
Hasta la información recogida en los reportes citados, el paradero de los cuatro técnicos seguía sin esclarecerse. Por tanto, el respaldo expresado en la encuesta refleja la posición de los entrevistados ante la operación, pero no permite anticipar su resultado ni confirmar que los desaparecidos estén con vida.
La prioridad inmediata continúa siendo localizar a los salvadoreños y garantizar su retorno seguro, mientras las autoridades deben afrontar el desafío de informar con claridad sobre el alcance, la conducción y los riesgos de una operación desarrollada en un entorno de alta violencia.
