Rachel nació como tormenta tropical en el Pacífico y avanzó hacia el suroeste de Estados Unidos hasta perder sus características tropicales.
Lo que quedó de ella, sin embargo, fue suficiente para desatar una de las jornadas de lluvia más intensas que Las Vegas registró en casi ocho décadas.
El domingo 11 de octubre, el valle recibió 1,08 pulgadas (27,4 milímetros) de lluvia, una cifra que el Servicio Meteorológico Nacional (NWS) confirmó como récord diario para esa fecha —superando las 0,78 pulgadas del 11 de octubre de 2012— y que empató el mayor acumulado diario histórico para cualquier día de octubre, marca que pertenecía al 12 de octubre de 1947.

En pocas horas, Las Vegas recibió el 25% de su lluvia anual
La meteoróloga Jenn Soulat, del NWS, precisó que la precipitación anual promedio de Las Vegas apenas supera las cuatro pulgadas (unos 102 milímetros). En ese contexto, lo que cayó el domingo equivale a una cuarta parte de lo que llueve en toda la ciudad en un año.
El sector oeste del valle fue el más golpeado. Allí se superó la pulgada de lluvia en las primeras horas de la mañana, lo que activó una Alerta de Inundación Repentina (Flash Flood Warning).
En zonas como Floyd Lamb Park y sus alrededores al norte, los acumulados llegaron a las dos pulgadas (50,8 milímetros), de acuerdo con Los Angeles Times.
El NWS también registró picos de entre 2,5 y más de 3 pulgadas en partes del suroeste, con alertas de inundación activas para el condado de Clark y las áreas de Kingman, Lake Havasu City, Death Valley y Primm.

Las calles cercanas al Strip quedaron bajo el agua
Los efectos más visibles se concentraron en el corazón turístico de la ciudad. El canal pluvial próximo al LINQ Hotel y los canales cercanos al Virgin Hotel fueron desbordados por corrientes de agua.
Las autoridades cerraron Koval Lane y Winnick Avenue ante el riesgo de accidentes. Equipos de FOX5 Las Vegas que cubrían la zona hallaron cercos derribados por el agua, escombros acumulados contra las compuertas de los canales y basura arrastrada por la corriente.
Los turistas que se alojaban en la zona narraron la situación de primera mano. “Llovió con fuerza toda la noche. No le di mayor importancia hasta que salí y vi todo ese caos afuera”, relató Leronne Charles, de Houston, en declaraciones recogidas por FOX5.
Otra visitante, Canetha Buchanan, describió lo que presenció en las calles: “Se llevaban autos. No sé si estaban atascados por la inundación o por accidentes, pero había bastante movimiento. Las calles estaban cortadas, no había paso”.

La I-15 llegó a cerrar todos sus carriles
El impacto no se limitó al área del Strip. La Comisión Regional de Transporte del Sur de Nevada informó que todas las vías de la Interestatal 15 fueron cerradas a la altura de la frontera entre Nevada y California.
Fuertes vientos también derribaron tendidos eléctricos en el área de Lone Mountain y Camino Al Norte, en North Las Vegas; cuadrillas de NV Energy trabajaron en el lugar para restablecer el servicio.
Decenas de corredores y voluntarios quedaron varados durante la noche en uno de los puestos de control de una carrera atlética, según informó la agencia AP, luego de que las rutas de acceso quedaran bloqueadas por el agua.
El NWS advirtió que el riesgo continuaba durante el lunes
Aunque lo peor de la tormenta había quedado atrás, el meteorólogo Daniel Berc, del NWS, advirtió que la situación no estaba resuelta.
“Si bien las lluvias más intensas pueden haber terminado para muchos, aún no estamos fuera de peligro”, afirmó en declaraciones recogidas por Los Angeles Times.

Las alertas de inundación y viento vencieron a las 5 de la madrugada del lunes, pero el organismo aclaró que la jornada traería chubascos y tormentas aisladas —con rachas de viento de hasta 64 kilómetros por hora (40 mph)— y que la posibilidad de inundaciones repentinas localizadas persistía en los condados de Clark, Lincoln y Mohave.
El martes, la llegada de un frente frío extendería las precipitaciones hacia el noreste del condado de Clark y el este de Lincoln, con temperaturas entre 8 y 11 grados Celsius (15 a 20 grados Fahrenheit) por debajo de lo normal.
Para el miércoles, el NWS anticipó que las lluvias desaparecerían del área.
