El Tribunal Supremo Electoral (TSE) enfrenta un nuevo desafío en la organización de los comicios que incluyen la participación de salvadoreños residentes fuera del país, debido a retrasos en el proceso de contratación de la empresa encargada de implementar el sistema de voto desde el exterior, tanto de forma remota por internet como presencial.
De acuerdo con fuentes, el proceso para seleccionar y contratar al proveedor tecnológico responsable del voto en el extranjero aún no ha iniciado, a pesar de que los plazos previstos para la organización de este componente electoral están avanzados. Una fuente consultada atribuye la demora a problemas de planeación presupuestaria y exigencias técnicas incumplidas, lo que ha impedido que la convocatoria llegue a ejecutarse formalmente.
Este retraso se produce en un contexto electoral complejo. El calendario oficial del TSE establece que el registro electoral para votantes en el exterior se extiende hasta noviembre de 2026, con plazos definidos para la conformación de juntas receptoras y la implementación de las modalidades de votación tanto remota como presencial.
Organizaciones políticas y sectores críticos han manifestado su preocupación ante lo que consideran una falta de previsión por parte del TSE, lo cual podría poner en riesgo la participación efectiva de miles de salvadoreños que residen fuera del país. El voto en el extranjero —una modalidad que fue objeto de una ley especial para el ejercicio del sufragio desde el exterior— requiere de una empresa especializada que garantice seguridad tecnológica, transparencia en los resultados y accesibilidad para los electores.
El año anterior, en el contexto de las elecciones generales de 2024, la selección de la empresa encargada del voto exterior ya enfrentó críticas por los retrasos y por la percepción de indecisión dentro del organismo colegiado del TSE, que finalmente optó por adjudicar el contrato a una empresa tras sobrepasar los plazos legales establecidos.
El TSE no ha emitido hasta ahora un comunicado oficial actualizando el estado del proceso de contratación, ni ha dado una nueva fecha para la apertura de la convocatoria o el inicio de la evaluación de ofertas. Sectores de la diáspora han pedido mayor transparencia e información clara sobre los avances, advirtiendo que cualquier demora adicional puede afectar la organización logística y tecnológica del voto desde el extranjero y generar incertidumbre entre los electores.
Paralelamente, la Asamblea Legislativa aprobó fondos extraordinarios para organizar las elecciones de 2027, que incluyen la financiación del voto desde el exterior, lo que obliga al TSE a planificar con antelación la contratación de servicios especializados para cumplir con los compromisos presupuestarios y operativos.
Analistas señalan que estos retrasos reflejan deficiencias en la coordinación institucional y en la implementación de procesos técnicos complejos, insistiendo en que la actividad electoral debe sustentarse en transparencia, oportunidad y certeza para todos los sectores involucrados.
