El cáncer de próstata, el segundo tipo de tumor más común en los hombres y el cuarto a nivel global, comenzó a ser visto desde otra perspectiva.
Hoy, el tratamiento se enfoca en terapias que buscan mejorar tanto la expectativa como la calidad de vida del paciente. Los ensayos clínicos y las nuevas estrategias impulsan el desarrollo de medicamentos más específicos y menos tóxicos.
Entre las más innovadoras se destacan las llamadas terapias con radioligandos. Se trata de una modalidad de tratamiento dirigido que tiene como objetivo atacar únicamente a las células tumorales y reducir los efectos adversos en los tejidos sanos.
Cómo avanzan las terapias dirigidas en cáncer de próstata

Según explicó en una entrevista exclusiva con Infobae el doctor Dominik Rüttinger, Director Global de Investigación y Desarrollo Temprano en Oncología de Bayer Pharmaceuticals, “la tolerabilidad resulta cada vez más importante porque los pacientes jóvenes estarán más tiempo bajo tratamiento y queremos preservar su calidad de vida”.
Rüttinger resaltó que las estrategias de los principales tratamientos contra el cáncer se enfocan cada vez más en el paciente. “Esto implica anticipar los cambios en la población futura con cáncer, como el aumento de casos por envejecimiento y la aparición de pacientes más jóvenes, lo cual nos preocupa como comunidad oncológica”, sostuvo.
El doctor detalló tres ejes que guían la investigación y desarrollo: la búsqueda de nuevos blancos terapéuticos, el diseño de medicamentos “más amables” y la lucha contra la resistencia a los tratamientos. Además, advirtió que, al diagnosticar el cáncer en etapas más tempranas, los pacientes podrían recibir más líneas de tratamiento y esto hace que la resistencia se convierta en un desafío mayor.
En la actualidad, las terapias dirigidas revolucionan el abordaje del cáncer de próstata. Tal como precisó el especialista durante una charla exclusiva con Infobae, un ejemplo destacado es el desarrollo de radioligandos.

Esta terapia, que actualmente se encuentra en investigación, utiliza una tecnología que combina dos elementos clave: un átomo radiactivo y una molécula que actúa como “guía” hacia las células tumorales. En el caso del cáncer de próstata, esta guía suele estar dirigida al antígeno de membrana específico de próstata (PSMA), una proteína que está en la superficie de la mayoría de las células cancerosas de la próstata.
Este tipo de terapia se utiliza principalmente en pacientes con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración (mCRPC, por sus siglas en inglés). Se trata de una etapa avanzada de la enfermedad, en la que el cáncer se expandió más allá de la próstata y ya no responde a los tratamientos hormonales convencionales, diseñados para reducir los niveles de testosterona en el cuerpo.
Esta hormona suele favorecer el crecimiento de las células tumorales en la glándula, por lo que muchas terapias buscan bloquear su efecto. Sin embargo, en el mCRPC, las células cancerosas logran seguir creciendo incluso cuando los niveles hormonales se mantienen bajos.
Representa uno de los mayores desafíos en el manejo del cáncer de próstata, ya que limita las opciones terapéuticas y suele asociarse a un pronóstico más complejo. En este contexto, las terapias dirigidas con radioligandos abren una nueva vía, ya que permiten atacar de forma precisa a las células malignas que expresan PSMA, sin depender del estado hormonal del tumor.
En diálogo con Infobae, Stefan Oelrich, presidente de la división Pharmaceuticals de Bayer, destacó que es el avance de una de las líneas de investigación más prometedoras de la compañía: “Nuestro desarrollo más avanzado en este momento es una terapia dirigida a PSMA para cáncer de próstata, que posiblemente avance este año a la fase tres, porque los resultados de la fase uno fueron muy buenos. Empezamos con próstata, pero ese tipo de tecnología podría también estar utilizada en otros tipos de cáncer”.

El proceso comienza cuando la molécula guía, o ligando, se une de manera precisa al PSMA en la célula tumoral. Una vez allí, el átomo radiactivo transportado por el ligando libera radiación directamente sobre la célula cancerosa. De esta manera daña su ADN y provoca su destrucción. Lo innovador de este enfoque es que la radiación actúa en distancias muy cortas, por lo que afecta solo a las células objetivo y preserva los tejidos sanos circundantes, lo que reduce los efectos adversos para el paciente.
Rüttinger indicó: “Basta con que el radioligando se una a la célula tumoral para que la radiación alfa atraviese la membrana y provoque un daño en el ADN que es irreparable para la célula cancerosa. No se requiere que la sustancia ingrese a la célula, lo que representa una ventaja clave”.
“La industria ha estado muy enfocada en cáncer de próstata y tumores neuroendocrinos, pero ya se avanza hacia otras indicaciones”, remarcó el experto.
Desafíos clínicos y logísticos de las nuevas terapias
La implementación de terapias radioligadas presenta retos logísticos y clínicos. El doctor Eduard Gasal, líder global de desarrollo clínico en oncología en Bayer, resaltó en una conferencia: “Aunque hemos visto avances en los últimos años, la mayoría son incrementales. Cuando un paciente progresa a la etapa metastásica y resistente a la castración, la mediana de supervivencia es menor a tres años. Esto evidencia que aún existen necesidades insatisfechas”.

También destacó la importancia de desarrollar fármacos más eficientes y tolerables para quienes agotan las alternativas actuales o presentan resistencia. “El mayor avance en terapia dirigida radica en la validación clínica de la terapia alfa dirigida a PSMA. Esta modalidad permite inducir rupturas de doble cadena en el ADN de las células tumorales, lo que resulta en su muerte. Además, la radiación alfa tiene un alcance micrométrico, por lo que el daño se limita a las células malignas”, explicó.
En cuanto a la logística, subrayó: “Cada dosis se produce justo a tiempo, requiere una coordinación precisa desde la producción del isótopo hasta la administración al paciente. Solo unas pocas compañías pueden garantizar esta cadena de suministro a nivel global”.
Esto se debe a que los isótopos radiactivos utilizados en estas terapias tienen una vida media muy corta: pierden su efectividad en cuestión de horas o días. Por eso, cada dosis debe fabricarse específicamente para cada paciente y entregarse en el momento exacto, evitando demoras que puedan afectar la eficacia del tratamiento. Además, el manejo y transporte de materiales radiactivos exige estrictas medidas de seguridad y una infraestructura especializada, lo que limita la capacidad de producción y distribución a un número reducido de empresas en todo el mundo.

El doctor Rüttinger detalló: “Queremos atender a la mayor cantidad de pacientes posible. Queremos medicamentos que puedan usarse en hospitales comunitarios, no solo en centros altamente especializados. Eso es muy importante para nosotros. La idea de innovación radical basada en una modalidad simple realmente me identificó”.
Y concluyó: “Si hay algo que realmente funciona como la terapia con radioligandos, el estándar se eleva: necesitas simplificar y tener el suministro y la logística bajo control. Eso es realmente importante, y no solo depende de nosotros, también de los hospitales que la aplican. El personal está altamente especializado, y eso también genera una demanda: quieren nuevos medicamentos y nuevas opciones en ese campo. Creo que ya pasamos un punto de inflexión y esto podría ser parte del estándar de tratamiento en el futuro”.
Según el World Cancer Research Fund, se reportaron 1.467.854 nuevos casos de cáncer de próstata en 2022. En Argentina, en el mismo año, fallecieron cerca de 10 hombres por cada 100.000 a causa de este tipo de tumor. En los últimos años, este número viene en descenso, de acuerdo con datos oficiales del Ministerio de Salud.
