En una cumbre en Bruselas, el jefe de la diplomacia europea, Kaja Kallas, afirmó que los jefes de Estado y de Gobierno que conforman la Unuión Europea no tenían interés en contribuir a la seguridad de las rutas marítimas en el estrecho de Ormuz.
El canciller alemán, Friedrich Merz, declaró que solo brindaría apoyo una vez finalizados los combates.

El presidente francés, Emmanuel Macron, pidió el fin de la escalada y el inicio de conversaciones entre Estados Unidos e Irán, se abstuvo de mencionar a Israel.
La cumbre no logró alcanzar un acuerdo sobre un préstamo de 90,000 millones de euros para Ucrania. El primer ministro húngaro, Orbán, está bloqueando el paquete financiero y afirma que solo cederá cuando el petróleo ruso vuelva a fluir hacia Hungría. Kallas lo acusó de chantajear a la UE.
