Irán afirmó estar preparado para responder a cualquier ataque terrestre de EE.UU, acusando a Washington de preparar una invasión por tierra mientras busca entablar conversaciones, al tiempo que potencias regionales se reunieron en Pakistán el domingo para intentar acercar a ambas partes.
Las discusiones iniciales en Islamabad con Arabia Saudita, Turquía y Egipto se centraron en propuestas para reabrir el Estrecho de Ormuz a la navegación, según fuentes familiarizadas con el asunto. Se llevarán a cabo más conversaciones el lunes.
El bloqueo efectivo de Irán a los envíos de petróleo y gas a través del estrecho, iniciado desde que EE.UU e Israel comenzaron a atacar el país el 28 de febrero, está extendiendo el impacto económico por todo el mundo. La seguridad alimentaria y energética, así como las cadenas de suministro, figuraron entre los temas discutidos en Pakistán, informó el Ministerio de Asuntos Exteriores de Egipto.
Al entrar el conflicto en su segundo mes, el ejército de Israel informó que lanzó más de 140 ataques aéreos en el centro y oeste de Irán, incluyendo Teherán, durante las 24 horas previas al domingo por la noche, alcanzando sitios de lanzamiento de misiles balísticos e instalaciones de almacenamiento, entre otros objetivos.
Una planta química en el sur de Israel, cerca de la ciudad de Beer Sheva, fue alcanzada por un misil o restos de este mientras Israel repelía múltiples ráfagas desde Irán, lo que provocó advertencias oficiales a la población para que se mantuviera alejada debido a «materiales peligrosos». Otro misil impactó en terreno abierto cerca de viviendas en Beer Sheva, ubicada cerca de varias bases militares, hiriendo a 11 personas.
La guerra ha causado la muerte de miles de personas y ha afectado a países de todo el Medio Oriente; importantes plantas de aluminio en Baréin y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) resultaron dañadas por ataques aéreos durante el fin de semana.
Los EAU, que han enfrentado más ataques iraníes con misiles y drones que cualquier otro país, buscan reparaciones por parte de Irán por los ataques contra civiles e instalaciones vitales, así como garantías claras para evitar cualquier repetición, según afirmó un asesor de la presidencia.
Pakistán se ha ofrecido como sede para conversaciones de paz, pero Estados Unidos, Israel e Irán han establecido posiciones maximalistas para poner fin a las hostilidades, lo que complica el camino hacia una solución.
El presidente del parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, acusó a EE.UU de enviar mensajes sobre posibles negociaciones mientras, al mismo tiempo, planea el envío de tropas, añadiendo que Teherán está listo para responder si se despliegan soldados estadounidenses.
«Mientras los estadounidenses busquen la rendición de Irán, nuestra respuesta es que nunca aceptaremos la humillación», expresó en un mensaje a la nación.
Por su parte, los hutíes de Yemen, alineados con Irán, se unieron al conflicto el sábado lanzando sus primeros ataques contra Israel, planteando la posibilidad de que puedan atacar y bloquear una segunda ruta marítima clave: el Estrecho de Bab el-Mandeb. Analistas señalan que nuevos ataques en esa zona aumentarían la presión sobre la economía mundial.
Con información de Reuters
