Estados Unidos lanzó el miércoles una iniciativa internacional para formar una coalición global de minerales críticos y tierras raras, con el objetivo de reducir la dependencia de China y fortalecer la seguridad económica y de defensa de las naciones aliadas, informaron agencias internacionales y medios de prensa tras la Primera Reunión Ministerial sobre Minerales Críticos organizada en el Departamento de Estado.
El encuentro reunió a más de 50 países aliados —incluidos miembros de la Unión Europea, Japón, México y naciones latinoamericanas como Perú— para discutir estrategias de cooperación que abarcan desde la extracción, procesamiento y comercio de minerales esenciales hasta la seguridad de las cadenas de suministro que alimentan industrias clave del siglo XXI.
Los minerales críticos, que incluyen litio, cobalto, níquel y tierras raras, son esenciales para la producción de tecnología avanzada, como vehículos eléctricos, semiconductores, sistemas de defensa, aviones de combate y equipos de energía limpia. En su discurso inaugural, el secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que la actual dependencia global de suministros concentrados en China constituye una “vulnerabilidad sistémica” para la seguridad nacional y económica de Estados Unidos y sus socios.

Rubio señaló que, aunque los minerales son “parte de nuestra vida diaria”, su disponibilidad también impacta la **capacidad de los países para defender su soberanía y proyectar poder militar en el siglo XXI”.
En la cumbre, Estados Unidos, la Unión Europea y Japón anunciaron una alianza estratégica que busca reforzar las cadenas de suministro de minerales críticos, con planes para concluir un memorando de entendimiento en los próximos 30 días. Este acuerdo apunta a establecer políticas conjuntas de comercio, inversión y producción para diversificar las fuentes de estos recursos y reducir la concentración del mercado.
El vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, destacó la propuesta de crear un bloque comercial preferencial para minerales críticos, con mecanismos como precios mínimos ajustados en frontera y aranceles coordinados, diseñados para evitar prácticas de mercado que desfavorezcan a productores aliados frente a la oferta dominante de China.
“Project Vault”: reserva estratégica
Como parte de esta estrategia, el gobierno presentó “Project Vault”, una iniciativa para establecer una reserva estratégica de minerales críticos valorada en aproximadamente USD 12,000 millones. El fondo combina préstamos públicos y capital privado con el objetivo de garantizar un suministro estable en tiempos de crisis o interrupciones comerciales.
Este enfoque recuerda a mecanismos de seguridad energética del pasado, como la reserva de petróleo, pero aplicado ahora a materias primas tecnológicas y de defensa, clave para mantener la competitividad de los países participantes.
Reacciones globales y el rol de China
La cumbre también generó respuestas desde Pekín, donde el Ministerio de Exteriores reafirmó que China aboga por los “principios del mercado y el diálogo” en el comercio de minerales, e instó a las naciones a cooperar para preservar cadenas de suministros estables sin politizarlas.
No obstante, los organizadores estadounidenses insistieron en que la finalidad de la coalición es prevenir riesgos geoeconómicos y de seguridad derivados de la concentración de la producción y refinación en manos de un solo actor global, una referencia implícita al actual predominio chino.
La iniciativa marca un punto de inflexión en las políticas de recursos estratégicos, trasladando la discusión sobre minerales críticos del terreno puramente comercial al ámbito de la seguridad colectiva y la resiliencia económica. Analistas señalan que la cooperación internacional en este sector podría transformarse en un pilar de la seguridad industrial y tecnológica de las próximas décadas, especialmente ante tensiones geopolíticas persistentes.
Mientras los países participantes se comprometen a avanzar en acuerdos vinculantes en los próximos seis meses, la comunidad internacional observa con atención cómo esta coalición podría reconfigurar el control global de los recursos esenciales para la innovación tecnológica y la defensa.
