La Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental de Estados Unidos advirtió este lunes que cualquier actor que “obstruya o intente retrasar” el trabajo del Consejo Nacional Electoral (CNE) en Honduras “enfrentará consecuencias”, en medio de la creciente preocupación por los retrasos en el conteo de votos tras las elecciones presidenciales.
En un pronunciamiento público, Washington subrayó que sigue de cerca el desarrollo del proceso postelectoral hondureño y recalcó la necesidad de que las autoridades electorales puedan cumplir su mandato sin presiones políticas, interferencias institucionales ni actos que pongan en duda la transparencia y credibilidad de los resultados.
La advertencia estadounidense se produce mientras aumentan las tensiones políticas y las denuncias cruzadas entre actores partidarios por la lentitud en la divulgación de los resultados oficiales, un escenario que ha encendido alertas entre sectores de la sociedad civil y la comunidad internacional.
Estados Unidos reiteró su respaldo al CNE y a los mecanismos de observación electoral, insistiendo en que el respeto a los plazos, a la legalidad y a la voluntad popular es clave para preservar la estabilidad democrática del país. “El pueblo hondureño debe poder conocer resultados claros y confiables, producto de un proceso libre y transparente”, ha sido el eje del mensaje diplomático.
Aunque no se detallaron las medidas específicas, Washington recordó que en situaciones similares en la región ha aplicado restricciones de visado, sanciones individuales y otras acciones diplomáticas contra quienes considere responsables de prácticas que socavan la democracia y el Estado de derecho.
Por ley, el CNE debe oficializar los resultados antes del 30 de diciembre. De no hacerlo, la decisión pasará al Congreso, que no ha convocado sesiones plenas desde agosto.
