El gobierno colombiano anunció el lunes el bloqueo de las señales celulares en tres cárceles luego de que El Salvador denunciara una red criminal de estafas telefónicas desde prisiones colombianas que afecta a sus ciudadanos.
“No hay tregua. No tenemos tiempo para seguir evaluando métricas ni excusas técnicas. Hay que bloquear la señal… y punto”, indicó desde una cárcel de Bogotá el ministro de Justicia colombiano, Andrés Idárraga.
El gobierno salvadoreño advirtió el sábado que ha identificado, con ayuda de tecnología del gobierno de Estados Unidos, que las llamadas de los estafadores salen de la prisión colombiana de Cómbita, un centro de máxima seguridad ubicado a 158 kilómetros de Bogotá.
El ministro colombiano aseguró que la señal de celulares será bloqueada tanto en la cárcel de Cómbita como en las de Valledupar, en el norte del país, y La Dorada, en el centro-occidente, como parte “de una ofensiva directa contra la extorsión”.
En Colombia los presos tiene prohibido el uso o tenencia de celulares, así como de internet. Sin embargo, las autoridades suelen encontrar esos dispositivos escondidos en las celdas.
La extorsión ha generado una preocupación creciente entre las autoridades colombianas, que han identificado que suelen realizarse desde las cárceles, por lo que han realizado redadas sorpresa para incautar celulares. En 2025 se registraron 12,180 casos de extorsiones en Colombia, mientras fueron 13,802 casos en 2024, según cifras públicas del Ministerio de Defensa.
Recientemente, varios salvadoreños han denunciado en las redes sociales que han sido víctimas de estos estafadores por medio de llamadas telefónicas.
El ministro de Justicia y Seguridad Pública de El Salvador, Gustavo Villatoro, explicó el sábado que los estafadores citan a las víctimas a un lugar generalmente despoblado, en el trayecto les van sacando información y cuando llegan al lugar les dicen “mirá, somos del Cártel Jalisco Nueva Generación, te tenemos rodeado, si quieres liberarte, tenés que entregar esta cantidad de dinero”.
Villatoro advirtió que agencias policiales de República Dominicana, Honduras, Guatemala, Argentina y Perú han confirmado a las autoridades salvadoreñas que en esos países está ocurriendo “la misma modalidad” de estafas con el mismo origen: una prisión de Colombia.
“No podemos permitir que el flagelo de la extorsión se naturalice en Colombia ni mucho menos que se expanda a Centroamérica”, dijo el ministro colombiano.
Las autoridades salvadoreñas sostienen que las denuncias de estafas están relacionadas con un caso que trabajaron en conjunto con la Fiscalía General de la República en septiembre de 2025 sobre una red criminal transnacional que robaba y lavaba dinero por medios informáticos que supuestamente estaba dirigida desde una prisión colombiana.
