El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el envío de una gran flota militar hacia las aguas cercanas a Irán y pidió al régimen teocrático que detenga la represión contra los manifestantes que participan en protestas por la situación económica.
La advertencia de Donald Trump se produjo durante una conversación con periodistas a bordo del Air Force One, después de su regreso del Foro Económico Mundial en Davos.
El mandatario estadounidense afirmó que “tenemos muchos barcos dirigiéndose en esa dirección, por si acaso”.
“Veremos qué sucede”, añadió al referirse al despliegue militar.
El anuncio coincide con semanas de movilizaciones masivas en Irán en respuesta al deterioro de las condiciones económicas y a las restricciones impuestas por los ayatollahs.
Las manifestaciones han estado marcadas por una fuerte respuesta de las fuerzas de seguridad. Según cifras oficiales del régimen iraní, más de 3,000 personas han muerto, aunque las autoridades atribuyen la mayoría de estas muertes a “incidentes terroristas”.

Trump aseguró que su administración monitorea de cerca la situación y sostuvo que “preferiría que no pasara nada, pero los estamos vigilando muy de cerca”. Además, afirmó haber impedido la ejecución de más de 800 manifestantes en Irán después de ejercer presión diplomática sobre Teherán.
“Detuve 837 ejecuciones el jueves pasado. De lo contrario, habrían muerto. Todos habrían sido ahorcados”, sostuvo el presidente.
El despliegue de la marina estadounidense incluye, según expertos en defensa, el portaaviones de propulsión nuclear USS Abraham Lincoln, junto con su grupo de ataque, que fueron vistos saliendo del mar Meridional en dirección al océano Índico. La presencia de estos buques en la región tiene como objetivo aumentar la presión sobre Irán y disuadir acciones represivas adicionales contra la población civil.
Consultado sobre si su gobierno busca la salida del líder supremo iraní, Ali Khamenei, Trump evitó dar detalles.

“No quiero entrar en detalles. El caso es que ellos saben lo que buscamos. Se están cometiendo muchos asesinatos”, dijo.
El mandatario estadounidense ha insistido en que el régimen iraní debe terminar con la violencia contra los manifestantes y responder a las demandas de la sociedad.
La tensión entre Estados Unidos e Irán se ha incrementado en los últimos años, especialmente tras la decisión de la administración Trump de abandonar el acuerdo nuclear en 2018 y restablecer sanciones económicas sobre Teherán. Las autoridades estadounidenses aseguran que sus acciones buscan frenar el desarrollo de armas nucleares y limitar la influencia regional de Irán en Medio Oriente.
Las protestas en Irán comenzaron tras el agravamiento de la crisis económica y la devaluación de la moneda nacional. El malestar social por la inflación y la falta de oportunidades laborales ha generado una ola de descontento que se ha extendido por varias ciudades. Organizaciones internacionales han alertado sobre el uso excesivo de la fuerza por parte de las autoridades iraníes contra manifestantes y han pedido respeto por los derechos humanos.

Trump reiteró que prefiere evitar un conflicto armado, pero advirtió que su gobierno está preparado para responder en caso de que la situación se deteriore aún más.
“Tal vez no tengamos que usarla, pero la flota está en camino”, repitió en varias ocasiones. El mandatario ha insistido en que la presión internacional puede lograr cambios en la actitud del régimen iraní y evitar más víctimas entre la población civil.
Con informes de afp, efe
