El 2025 cerró como un año de fuerte dinamismo para la conectividad aérea de El Salvador, un país que ha pasado de ser un punto más en circulaciones regionales a consolidarse como un hub de conexiones internacionales en Centroamérica y en las Américas. El crecimiento se vio impulsado tanto por nuevas rutas directas con Estados Unidos como por señales de reactivación y expansión de enlaces estratégicos con otras regiones del mundo.
Más vuelos, más opciones
Las cifras del tráfico aéreo reflejan ese auge. La Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA) estimó que el Aeropuerto Internacional de El Salvador cerraría 2025 con cerca de 5 millones de pasajeros, una cifra que supera los niveles prepandemia y evidencia la creciente demanda y expansión en la conectividad regional e internacional.
Uno de los elementos más visibles de esta expansión fue la incorporación de nuevas rutas internacionales, particularmente con los Estados Unidos. A finales de 2025, la aerolínea estadounidense Frontier Airlines inauguró cinco nuevas conexiones directas desde El Salvador hacia ciudades como Washington D.C., Miami, Houston, Orlando y Dallas, fortaleciendo la red de vuelos entre El Salvador y principales mercados estadounidenses.
Estos enlaces no solo aumentan la frecuencia de vuelos, sino que consolidan a El Salvador como destino atractivo para turistas, empresarios y la amplia diáspora salvadoreña en Estados Unidos, quienes ahora cuentan con más opciones de viaje directo y sin escalas.
Nuevos enfoques y expansión futura
Más allá de la región norteamericana, la conectividad aérea salvadoreña ha empezado a mirar a otros destinos estratégicos. Por ejemplo, se confirmó que Avianca reactivará una ruta directa entre San Salvador y Madrid, que operará en temporada de verano 2026 con varias frecuencias semanales, marcando un retorno del enlace europeo sin escalas.
Este tipo de rutas transatlánticas, aunque programadas para mediados de 2026, son fruto de la dinámica desarrollada en 2025, cuando las aerolíneas y autoridades comenzaron a preparar y acordar operaciones que respondan a una demanda creciente de conexiones entre Centroamérica y Europa.
Además, la firma de acuerdos bilaterales como el de Cielos Abiertos con Argentina, firmado en agosto de 2025, promueve un marco que facilita la llegada de más servicios aéreos entre El Salvador y Sudamérica, ampliando la perspectiva de nuevos destinos y mayor competencia internacional en rutas.
Factores que impulsan la conectividad
Expertos señalan que varios factores han contribuido al crecimiento de la conectividad del país:
- La promoción del país como hub estratégico de conexiones regionales en eventos aeronáuticos internacionales, como el Aviation Day El Salvador 2025, que reunió a representantes de aerolíneas, autoridades regulatorias y operadores globales.
- Inversiones en infraestructura aeroportuaria, con un préstamo aprobado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para modernizar el aeropuerto principal, mejorar servicios y ampliar capacidad operativa.
- La política de cielos abiertos y acuerdos bilaterales que buscan atraer nuevas aerolíneas y facilitar la entrada de más rutas internacionales.
Desafíos y análisis
A pesar de los avances, existen retos para consolidar esta conectividad sostenible en el tiempo. El crecimiento de rutas y frecuencias requiere mantener una infraestructura aeroportuaria eficiente, mayor capacidad en terminales y servicios auxiliares, así como condiciones regulatorias atractivas para aerolíneas extranjeras. La competencia con hubs regionales como Ciudad de Panamá o San José (Costa Rica) también exige políticas claras y competitivas.
Sin embargo, el salto en conectividad experimentado en 2025 —especialmente con las nuevas rutas hacia Estados Unidos y los esfuerzos por retomar enlaces transatlánticos— sitúa a El Salvador en una posición más destacada en el mapa de la aviación regional y global.
El desafío para 2026 y más allá será asegurar que este impulso no solo se traduzca en más vuelos, sino también en mayores beneficios económicos y de desarrollo para la población salvadoreña y sectores clave como el turismo, el comercio y las inversiones extranjeras.
