3 de enero: Del estruendo en Panamá al silencio quirúrgico contra Maduro

Noriega y Maduro, acusados por Estados Unidos de narcotráfico y de socavar la democracia, perdieron el poder el mismo día del calendario

by Redacción LaGaceta503

Por Luis Vazquez-BeckerS

La historia tiene una manera irónica de rimar. Hoy, el mundo amanece con la noticia de la extracción de Nicolás Maduro de territorio venezolano en una operación relámpago ejecutada por fuerzas de élite estadounidenses. La coincidencia es escalofriante: hace exactamente 36 años, un 3 de enero de 1990, el general panameño Manuel Antonio Noriega se rendía ante las tropas norteamericanas tras días de asedio.

Ambos líderes, acusados por Estados Unidos de narcotráfico y de socavar la democracia, perdieron el poder el mismo día del calendario. Sin embargo, la forma en que cayeron refleja la evolución de la guerra moderna: la diferencia entre el martillo de una invasión masiva y el bisturí de una operación de precisión del siglo XXI.

1990: El caos de la «Causa Justa» en Panamá

La captura de Noriega fue el epílogo sangriento de la «Operación Causa Justa», lanzada por el presidente George H.W. Bush en diciembre de 1989. Fue una demostración de fuerza bruta. Más de 27,000 soldados estadounidenses invadieron Panamá, bombardeando cuarteles y enfrentándose a las Fuerzas de Defensa panameñas en zonas urbanas densamente pobladas.

Manuel Noriega, escoltado por agentes de la DEA
  • El Costo: El barrio de El Chorrillo ardió en llamas. Cifras conservadoras hablan de cientos de civiles muertos, además de 23 soldados estadounidenses y cientos de militares panameños.
  • El Desenlace: Noriega se refugió en la Nunciatura Apostólica del Vaticano. Su rendición el 3 de enero solo se logró tras días de guerra psicológica, con el ejército de EE.UU rodeando el edificio y bombardeándolo con música rock a todo volumen (Van Halen, The Clash) para romper su moral. Fue una captura ruidosa, destructiva y mediática.

2026: La «Operación Silencio» contra Maduro

La operación de esta madrugada en Venezuela, en cambio, pasará a los manuales de historia militar por lo que no ocurrió: no hubo explosiones en Caracas, no hubo despliegue masivo de tropas, y lo más importante, no hubo una sola baja.

Fuentes del Pentágono confirmaron a DiarioLatino.net que la operación fue ejecutada por el 1.er Destacamento Operacional de Fuerzas Especiales-Delta (Fuerza Delta), la unidad de élite antiterrorista más reservada de EE.UU.

La precisión del «Bisturí Delta»

A diferencia de Panamá, donde la inteligencia falló en localizar a Noriega inicialmente, la operación contra Maduro se basó en meses de ciberinteligencia y vigilancia satelital en tiempo real.

  1. El Objetivo: Maduro fue localizado en un búnker subterráneo reforzado en una zona montañosa fuera de Caracas, donde se creía intocable.
  2. La Ejecución: Un equipo reducido de operadores Delta se infiltró utilizando tecnología de sigilo de última generación, neutralizando los sistemas de seguridad electrónicos sin alertar a la guardia personal del mandatario.
  3. Cero Daños: El Pentágono enfatizó que la operación fue «totalmente limpia». No se disparó un solo tiro letal. El equipo de extracción utilizó armamento no letal y técnicas de sorpresa abrumadora para asegurar al objetivo.
  4. Sin Huella: No se perdieron helicópteros ni equipo sensible. La unidad entró, aseguró el «paquete» (el nombre clave para Maduro) y salió del espacio aéreo venezolano antes de que los sistemas de defensa antiaérea (de fabricación rusa) pudieran reaccionar.

Análisis: La evolución del intervencionismo

El 3 de enero quedará marcado como el día en que Estados Unidos demostró que ya no necesita arrasar un barrio para capturar a un jefe de Estado.

Si la captura de Noriega fue una demostración de poderío militar convencional de la Guerra Fría, la extracción de Maduro es la culminación de la guerra híbrida y tecnológica. Washington logró su objetivo estratégico sin el costo político y humano de una invasión, enviando un mensaje paralizante a otros adversarios globales: la capacidad de alcance es absoluta y, ahora, invisible.

You may also like