La fotografía de esta semana: 48,000 llegaron, 80,000 salieron
El balance del flujo turístico entre ambos países durante la Semana Santa 2026 muestra una brecha cuantitativamente significativa. Por un lado, durante el reciente fin de semana de Semana Santa, 48,000 visitantes internacionales ingresaron a El Salvador, mientras que en 2025 la cifra fue de 33,000, un salto del 45% interanual. De esos 48,000, la mayoría son guatemaltecos: los guatemaltecos representan aproximadamente el 54% de los turistas extranjeros que llegan al país. Eso significa que, en los primeros días de la semana vacacional, alrededor de 26,000 guatemaltecos ya habían cruzado la frontera hacia El Salvador.
Por el otro lado, Guatemala proyecta recibir alrededor de 150,000 turistas internacionales durante esta temporada de Semana Santa, de los cuales cerca de 80,000 serían salvadoreños, generando ingresos estimados en 100 millones de dólares.
El contraste es revelador: en términos brutos de Semana Santa, por cada guatemalteco que llega a El Salvador, hay aproximadamente tres salvadoreños que hacen el viaje en sentido contrario. El Salvador recibe turistas de Guatemala, pero exporta turistas hacia Guatemala en una proporción de 1 a 3.

La frontera más transitada de Centroamérica
El corredor físico que sostiene este intercambio tiene nombre y apellido: la frontera Valle Nuevo–Las Chinamas, en Ahuachapán. Un notable movimiento de viajeros se registra en la frontera Las Chinamas, donde largas filas de vehículos se han formado para ingresar a El Salvador durante el período vacacional. La mayoría de visitantes provienen de Guatemala, y el flujo constante de automovilistas ha generado tiempos de espera prolongados que han obligado a las autoridades a reforzar la atención.
El director de Migración, Ricardo Cucalón, reconoció la centralidad de ese paso en sus recorridos de supervisión: la frontera Valle Nuevo, del lado de Guatemala, y Las Chinamas, del lado de El Salvador, es el punto fronterizo que registra más salidas y entradas en esta semana vacacional.
Esta dinámica tiene antecedentes sólidos. Durante la Semana Santa 2025, el Instituto Guatemalteco de Migración registró 490,254 movimientos migratorios en todos sus puntos de control fronterizo, incluyendo puestos aéreos, marítimos y terrestres, una cifra superior a los 464,364 movimientos de 2024. Los puestos de control fronterizo con mayor afluencia fueron precisamente los que colindan con El Salvador.
El Acuerdo CA-4, que permite a los ciudadanos de El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua movilizarse con solo el documento de identidad nacional, actúa como el lubricante institucional de todo este movimiento: gracias al CA-4, los ciudadanos de El Salvador pueden movilizarse a Guatemala, Honduras y Nicaragua solo con el DUI, y el cruce es gratuito para turistas.
Lo que hacen cuando llegan a El Salvador
Los guatemaltecos que cruzan hacia El Salvador tienen un perfil de viajero bastante definido. Las playas del departamento de La Libertad mantienen su posición como el destino preferido, al recibir el 80% de los viajeros.

La ministra de Turismo, Morena Valdez, ha señalado en reiteradas ocasiones que los turistas guatemaltecos prefieren playa El Tunco y el Centro Histórico de San Salvador como sus principales destinos. Llegan buscando precisamente lo que Guatemala no tiene en abundancia: playas del Pacífico accesibles en pocas horas de carretera, combinadas con un Centro Histórico renovado que en los últimos años se ha convertido en un atractivo cultural de primer orden.
Los turistas internacionales permanecen en promedio entre seis y siete noches en El Salvador, y el 83% se queda al menos una noche. El gasto diario promedio por visitante oscila entre $140 y $150, incluyendo alojamiento, alimentación, transporte y actividades recreativas. Si se aplica ese promedio al flujo guatemalteco de Semana Santa, el aporte económico directo de los visitantes de ese país durante esta semana podría superar los $18 millones.
Lo que hacen los salvadoreños cuando llegan a Guatemala
El flujo en sentido contrario responde a una lógica distinta. Los salvadoreños eligen Guatemala por lo que su propio país no ofrece: altitud, clima frío, arquitectura colonial intacta, lagos volcánicos y la mística única de la Semana Santa antigua en Antigua Guatemala, considerada una de las más espectaculares del mundo.
La campaña guatemalteca «Semana Santa es pausa», con el mensaje «Vivila en Guatemala. Viajá, descubrí, conectá», posiciona al país como un destino cercano, diverso y accesible, reforzando su compromiso con la seguridad y la atención al visitante. Los destinos locales más concurridos son Antigua Guatemala, Sololá y Petén.
Guatemala también activó caravanas de acompañamiento seguro en horarios definidos y operativos especiales en los principales pasos fronterizos, articulando a más de 35 instituciones para brindar atención oportuna y garantizar una experiencia segura en todo el territorio.
El panorama anual: un vínculo que va mucho más allá de Semana Santa
La relación turística entre ambos países no es un fenómeno exclusivo de Semana Santa. Los datos anuales revelan una interdependencia estructural que crece año tras año.
Desde el lado salvadoreño como emisor: más de 2.5 millones de salvadoreños realizaron viajes internacionales con fines turísticos en 2025, un 4.5% más que los 2.48 millones de 2024. De ese total, al menos 2.06 millones se clasificaron como turistas que pernoctaron más de una noche en el destino. De cada diez salvadoreños que viajaron al exterior, seis eligieron Guatemala, consolidando así la histórica relación turística entre ambos países.
Desde el lado guatemalteco como receptor: Guatemala recibió más de 1.5 millones de turistas provenientes de El Salvador en 2025, equivalentes al 45.7% del total de llegadas internacionales y un crecimiento del 11.4% respecto a 2024. El Salvador se posiciona así como el principal mercado emisor de turistas hacia Guatemala.
Desde el lado salvadoreño como receptor: el 38% de los turistas internacionales que arribaron a El Salvador durante los primeros dos meses de 2026 provino de Guatemala. El crecimiento del 28% en la llegada de guatemaltecos entre enero y febrero del presente año respecto de períodos anteriores marca un giro relevante en el sector. En 2025, El Salvador recibió casi un millón de guatemaltecos.
La balanza turística: ¿quién gana más?
Los números sugieren que, en términos de volumen, Guatemala se beneficia más del flujo bilateral. En 2025, la Corporación Salvadoreña de Turismo reportó que más de 2.5 millones de salvadoreños salieron del país para hacer turismo, la mayoría rumbo a Guatemala. En contraste, El Salvador recibió cerca de un millón de guatemaltecos ese mismo año. La diferencia es de 1.5 millones de personas a favor de Guatemala como destino.
Sin embargo, el gasto por turista invierte parte de esa ecuación. El turismo guatemalteco hacia El Salvador trae consigo visitantes con mayor capacidad de gasto que el turismo salvadoreño promedio que viaja a Guatemala, dado que una parte significativa de los salvadoreños que cruzan son excursionistas de un solo día, especialmente en las zonas fronterizas.
Lo que el dato más reciente de Semana Santa 2026 sí confirma sin ambigüedad es que el flujo de ambos lados creció: El Salvador proyecta más de 145,000 turistas internacionales durante esta Semana Santa, un 4.3% más frente al mismo período del año anterior, cuando la cifra fue 139,000. Y Guatemala, por su parte, proyecta una llegada de turistas extranjeros con un crecimiento del 3.3% durante la temporada.
El corredor El Salvador–Guatemala es, en definitiva, el eje turístico más activo de Centroamérica. Funciona como una calle de doble vía donde la geografía, la historia compartida y el Acuerdo CA-4 han construido la relación de movilidad más intensa de la región. Y cada Semana Santa, esa calle se convierte en la más transitada del istmo.
