Visitar la exposición que la Biblioteca Nacional Braidense dedicó a Umberto Eco con motivo del décimo aniversario de su fallecimiento es como embarcarse en el misterioso navío donde recala Roberto de la Grive tras un naufragio y desde el cual divisa una isla mágica.
Titulada “La isla del día de antes”, en referencia a la novela de 1994 del intelectual y filósofo, la muestra invita a los visitantes a un recorrido que abarca libros raros, novelas, dibujos y descubrimientos científicos, al tiempo que estimula la imaginación mediante el sonido y el aroma.
En el corazón de la historia se encuentra el relato de un noble piamontés, Roberto de la Grive, quien naufraga en el verano de 1643 y logra salvarse al subir a bordo de otra embarcación que parece estar abandonada.
Ante él se extiende una isla misteriosa, pero no puede llegar a ella porque no sabe nadar y el barco en el que se encuentra carece de botes salvavidas.
La exposición, abierta del 2 de octubre al 10 de enero, se convierte en un viaje a través de la literatura, la historia y la ciencia, presentando 70 volúmenes y una serie de ilustraciones originales que acompañaban a la obra. Estas piezas proceden de las colecciones de libros raros de Umberto Eco y de los fondos de la Biblioteca Braidense.
La propia Biblioteca Braidense alberga la colección de aproximadamente 1300 libros raros y antiguos que pertenecieron a Eco.
Para sumergir aún más a los visitantes en el mundo onírico y ligeramente surrealista de la novela protagonista de la exposición, se ofrecen experiencias que permiten escuchar sonidos, percibir aromas y mirar a través de unos prismáticos especiales, tal como hace el protagonista de la obra en su barco. Estos elementos se complementan con los manuscritos de Eco, que incluyen los dibujos, las notas y las reflexiones que acompañaron la redacción del texto.
“No se trata simplemente de una exposición bibliográfica, sino de mucho más”, explica Angelo Crespi, director general de la Pinacoteca di Brera, el Palazzo Citterio y la Biblioteca Braidense.
“Es una exposición inmersiva en la que lograron recrear la atmósfera de uno de los libros más entretenidos de Eco: una obra rica en erudición y cultura que, al mismo tiempo, ofrece una visión surrealista del mundo. Es un libro de filosofía, pero también de geografía e historia”, agrega.
Los hijos de Eco, Stefano y Carlotta, están profundamente conmovidos; preservan su memoria y su legado cultural a través de la Fundación Umberto Eco.
“Esta exposición multiplica la novela de una manera muy interesante”, comenta Stefano.
En tanto, Carlotta destaca el vínculo de la familia Eco con Brera.
“Crecimos alimentándonos de pan y de la Pinacoteca, y con ese espíritu compartimos esta exposición, que ofrece diversos niveles para acercarse a la novela”, relata.
También se exhiben varios instrumentos de navegación mencionados en la novela —cedidos por el Museo Galileo de Florencia—, como un cuadrante de 1686 y una brújula náutica del siglo XVIII.
De este modo, la sala histórica de la biblioteca se transforma en una especie de barco donde los visitantes pueden revivir la historia de Roberto de la Grive.
“Es una exposición que involucra los cinco sentidos, porque así es también en el libro”, concluye Marina Zetti, curadora junto con Carlotta Eco y Riccardo Fedriga.
Con información de ansa