El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta que la economía salvadoreña crecerá 4.5% este año y 4.0% en 2027, según las Perspectivas de la Economía Mundial divulgadas esta semana, en el arranque de las Asambleas Anuales del FMI y el Banco Mundial en Washington. El Salvador figura detrás de Panamá (5.0%) y República Dominicana (4.6%), y por delante de Guatemala (4.0%), Nicaragua (3.8%), Costa Rica y Honduras (3.3% cada una). La cifra de 2026 es 1.2 puntos porcentuales superior a la de abril, cuando el Fondo estimaba 3.3% para El Salvador, y la de 2027 sube de 3.0% a 4.0%.
El contexto regional
El crecimiento salvadoreño contrasta con un entorno latinoamericano débil. El FMI recortó una décima su pronóstico para América Latina, a 2.3% en 2026, y espera 2.5% en 2027, mientras la economía mundial crecería 3.1%, sostenida por el auge de la inteligencia artificial pese a la guerra en Oriente Medio. El Salvador crecería casi el doble que el promedio latinoamericano y superaría el agregado de 4.2% que el Fondo proyecta para Centroamérica, un grupo que incluye a República Dominicana.
La posición exacta del país depende de la fuente. El Banco Mundial, en su informe del 6 de octubre, también situó a El Salvador en 4.5% y lo describió como la economía de mayor crecimiento proyectado de Centroamérica, por encima de Panamá, con 4.2%. El FMI, en cambio, eleva a Panamá a 5.0%, de modo que El Salvador queda segundo entre los países continentales del istmo y tercero si se incluye a República Dominicana. La lectura que destacó el presidente Nayib Bukele, la de tercera economía de mayor crecimiento de Latinoamérica según el Banco Mundial, detrás de Paraguay y República Dominicana (4.7% cada una), es correcta con esa metodología. Las proyecciones de ambos organismos, aunque coincidentes en la cifra salvadoreña, no producen el mismo ranking regional.
Pensó durante 25s
En pausa: tu uso gratuito se restablece a las 5:20 p.m.. Continúa a esa hora.
Entre los vecinos, el cuadro es desigual. República Dominicana pasaría de 2.1% en 2025 a 4.6% en 2026. Costa Rica, en cambio, se desaceleraría a 3.3% desde 4.6% en 2025, con mayor desempleo, y Honduras repite 3.3%.
De rezagado a líder en seis meses
El cambio de posición es notable. En abril, el FMI colocaba a El Salvador junto con Honduras en el último lugar de Centroamérica y República Dominicana, con 3.3%. A finales de junio, un análisis del Observatorio Financiero lo calificaba como la economía con el menor crecimiento proyectado de Centroamérica. El Banco Mundial siguió una ruta similar: elevó su estimación de 3.2% en junio a 4.5% en octubre.
Los datos recientes respaldan la revisión. La actividad productiva creció 5.1% entre abril y junio, frente a 4.5% en el mismo período de 2025, y el Banco Central de Reserva anticipa un rango de 4.5% a 5.0% para el año. El FMI atribuye el desempeño a la fuerte inversión y el consumo privado, junto con remesas sólidas, turismo y entradas de capital, en un contexto de mejoras en seguridad y mayor confianza de los inversionistas.
Lo que el Fondo pide a cambio
La proyección llega acompañada de exigencias. El 1 de octubre, el Directorio Ejecutivo del FMI completó la segunda y tercera revisión del programa de Servicio Ampliado, aprobado en febrero de 2025 por unos USD 1,400 millones, y habilitó un desembolso inmediato de unos USD 138 millones. El primer subdirector gerente, Dan Katz, dijo que el programa genera “beneficios tangibles” y que el crecimiento superó las previsiones.
Pero la aprobación no fue limpia. Según el comunicado del Fondo, El Salvador incumplió algunos criterios de desempeño, entre ellos uno vinculado a la acumulación de bitcoin, y el organismo concedió exenciones tras considerar las medidas correctivas anunciadas. El FMI precisó que el Gobierno no prevé nuevas compras públicas de la criptomoneda, salvo donaciones documentadas, y reclamó eliminar la exposición residual del sector público y reformar la Ley de Emisión de Activos Digitales. También valoró el traspaso de la propiedad mayoritaria y el control de la billetera Chivo a un operador privado. Katz advirtió además que persisten obstáculos en la aplicación de algunas reformas y que la incertidumbre internacional obliga a mantener planes de contingencia.
La cuenta fiscal
El programa se sostiene sobre un ajuste fiscal. El Fondo prevé que el superávit primario del sector público no financiero pase de 2.9% del PIB este año a 3.7% en 2027, y la Ley de Responsabilidad Fiscal fija una meta de deuda de 80% del PIB para 2030. El punto de partida es alto: un economista consultado por Infobae lo ubicó cerca de 90% del PIB, mientras que Moody’s proyecta que la deuda cerraría 2026 en 93.4% del PIB, una diferencia que depende de la metodología de cada institución.
Ese objetivo convive con el proyecto de presupuesto 2027 que el Ejecutivo entregó a la Asamblea Legislativa: USD 12,421 millones, 17.7% más que en 2026, con ingresos corrientes que crecerían 13.8% y una brecha presupuestaria de USD 515 millones, según Hacienda. El FMI pide límites al gasto y mejor administración tributaria para elevar los superávits. Cómo se concilia esa trayectoria de gasto con la meta de superávit primario será uno de los puntos a escrutar durante la discusión legislativa.
Crecimiento y costo nde vida
El Fondo asegura que el programa está reduciendo “significativamente” la pobreza, y proyecta una inflación de 2.7% en 2026 y 2.1% en 2027. El pulso cotidiano de los hogares es menos holgado. La inflación interanual de agosto fue de 3.19%, la más alta desde julio de 2023, según el BCR; la canasta básica urbana alcanzó USD 261.48 en julio, el tercer valor más alto desde 2001; y los combustibles acumulaban, hasta mediados de septiembre, alzas de entre 33% y 42% en el año, según la DGEHM. Las cifras de inflación del FMI y del BCR no son necesariamente comparables, porque miden períodos distintos, pero describen una economía que crece mientras el costo de vida presiona.
El propio FMI identifica el origen del problema externo: los países emergentes sufren el encarecimiento de los hidrocarburos, un efecto de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán que alcanza a todo el istmo.
Lo que viene
El Gobierno autorizó la publicación del informe técnico del personal del FMI sobre las revisiones, que detallará el cumplimiento de metas y compromisos. El Banco Mundial anticipa una desaceleración gradual: 3.9% en 2027 y 3.5% en 2028. El programa del FMI sigue vigente por 40 meses desde febrero de 2025. Para El Salvador, el desafío de los próximos trimestres será sostener el ritmo de crecimiento sin que el costo fiscal y el costo de vida terminen neutralizando sus beneficios.
PROYECCIONES DEL FMI PARA 2026 Y 2027 (OCTUBRE)
- Panamá: 5.0% / 4.2%
- República Dominicana: 4.6% / 4.4%
- El Salvador: 4.5% / 4.0%
- Guatemala: 4.0% / 3.8%
- Nicaragua: 3.8% / 3.8%
- Costa Rica: 3.3% / 3.5%
- Honduras: 3.3% / 3.4%
- Centroamérica y R. Dominicana (agregado): 4.2% / 4.0%
- América Latina y el Caribe: 2.3% / 2.5%
- Economía mundial: 3.1%
- El Salvador en abril: 3.3% (2026) y 3.0% (2027)