La película de ciencia ficción china ‘Sanxingdui: Future Past’, que recibió en abril el permiso de proyección de la Administración Nacional de Cine, se inspira en los descubrimientos arqueológicos relacionados con la civilización china de Sanxingdui, de más de 3.000 años de antigüedad.
La productora, Bona Film Group, indicó a finales de septiembre que los creadores humanos dirigieron el desarrollo conceptual, la dirección artística y las decisiones narrativas del filme, mientras que la inteligencia artificial (IA) se encargó de generar las imágenes, los efectos de sonido y otros elementos de producción.
Esta tecnología no solo interviene en la producción, sino que es un tema central de la historia, que se sitúa en un futuro en el que una IA “superinteligente” se ha extendido por todo el planeta y la humanidad ha cedido el control a los algoritmos, lo que sume al mundo en una crisis.
Cuando un arqueólogo descubre que la clave para resolverla está en siete símbolos grabados en artefactos de bronce de Sanxingdui, se desarrolla una trama que revela la conexión oculta entre esta antigua civilización y el mundo del futuro.
IA en salas de cine, exigentes con la narrativa y la calidad de producción
Sus creadores explicaron al diario oficialista Global Times que el estreno es un primer intento de llevar el cine generado con IA, hasta ahora limitado a vídeos y series cortas en internet, a la gran pantalla, donde el público y los reguladores aplican criterios más exigentes de narrativa y calidad de producción.
Qu Jixiaojiang, productora de la cinta, estableció ante el periódico paralelismos con anteriores cambios tecnológicos en el cine, como la transición de la película analógica a las cámaras digitales, y aseguró que “quienes se mueven primero pueden ser los que tengan que soportar más presión”.
El equipo reveló que la película costó más de 10 millones de yuanes (1,5 millones de dólares), una inversión que la industria sigue de cerca si será capaz de recuperar.
Un público ya habituado a los ‘microdramas’ con IA
Las reacciones en redes sociales como Weibo —similar a X, bloqueado en China— incluyen escepticismo sobre el valor del contenido creado con esta tecnología y califican de “poco natural” el resultado de los actores, todos generados con artificialmente.
El recelo surge incluso entre un público ya habituado a los ‘microdramas’, series de episodios de entre uno y tres minutos y formato vertical, de los que más del 90 % de los estrenados en el país en los primeros ocho meses de 2026 se hicieron con IA, según datos de Xinhua.
Otros usuarios opinan que merece la pena verla como primer intento del cine chino de IA por llegar a las salas comerciales, y un internauta que ya ha asistido a la proyección asegura que “a menudo olvidaba” que estaba hecha con inteligencia artificial.
Con informes de efe, afp