La difusión de un video con disparos a una sucursal y mensajes intimidatorios atribuidos a pandilleros llevó a empresarios a suspender labores este jueves 20 de agosto para resguardar a trabajadores y compradores
El ataque armado contra un supermercado en la cabecera departamental de Escuintla, en la Costa Sur de Guatemala, desencadenó un clima de temor e incertidumbre que afectó a toda la comunidad comercial.
La circulación de un video donde se observa a un hombre disparando contra la fachada de un local, sumada a mensajes de presunta extorsión, llevó a que numerosos comercios optaran por no abrir sus puertas este jueves 20 de agosto. Ello con el fin de priorizar la seguridad de empleados y clientes.
Este jueves la mayoría de las tiendas de la cadena de supermercados amenazada —ubicadas en zonas 1, 3 y 5 de la ciudad— amanecieron completamente cerradas.
En sus alrededores, la presencia de agentes privados y de la Policía Nacional Civil (PNC) era notoria, con el fin de disuadir cualquier nuevo atentado. Otros negocios del área también suspendieron actividades, motivados por el miedo a ser blanco de ataques similares.
Escuintla está ubicado a una distancia de aproximadamente 1:30 horas de la Ciudad de Guatemala. Históricamente como uno de los departamentos con mayores tasas de criminalidad en el país. Además de los homicidios, el departamento presenta cifras significativas en casos de lesiones y extorsiones.
¿Por qué el miedo?
El hecho que desató este episodio ocurrió la tarde del miércoles 19 de agosto, cuando comenzó a circular en las redes sociales un mensaje amenazante de un supuesto pandillero identificado como Spartajo García, advertía de ataques armados contra la cadena de tiendas.
El mensaje se acompañó de un video que, al principio pasó desapercibido como consecuencia de las noticias falsas que circulan en las redes sociales. En las imágenes se observa a un hombre disparando repetidas veces contra la sucursal situada en el centro de Escuintla.
No obstante, el ataque fue confirmado por las fuerzas de seguridad y por el alcalde de Escuintla, Abraham Rivera. Además, en las puertas del comercio quedaron registros de varios impactos de proyectil de arma de fuego.
Por ahora, se sabe que la cadena de tiendas podría estar siendo extorsionada por pandilleros que operan en el sector, pero no ha sido confirmado por autoridades ni por la empresa.
Respuesta inmediata de las autoridades
Este jueves 20 de agosto, la PNC confirmó que se trató de dos ataques armados en diferentes puntos de Escuintla, ambos dirigidos contra establecimientos de la cadena.
Los disparos no tenían como objetivo a ninguna persona en particular, sino que buscaban causar daño a la infraestructura y generar un mensaje de advertencia. Incluso, en el mensaje enviado a la cadena, el supuesto pandillero le pide a la población “tomar sus precauciones” cuando realiza sus compras y advirtió que habrían más ataques.
Tras los hechos, la unidad videoforense de la policía inició el análisis de las grabaciones para identificar a los responsables y avanzar en la investigación.
Investigación sobre extorsiones y amenazas
Los mensajes intimidatorios que circularon luego de los ataques llevaron a las autoridades a abrir una línea de investigación centrada en las extorsiones.
Equipos especializados de la División Especializada en Investigación Criminal (DEIC) y la División Nacional contra el Desarrollo Criminal de las Pandillas (Dipanda), en coordinación con el Ministerio Público (MP), están a cargo de analizar el material digital y las pruebas balísticas para identificar a los ejecutores y a quienes ordenaron los ataques.
La PNC sostuvo que la prioridad es desarticular la estructura criminal detrás de las amenazas y garantizar la seguridad en la zona.
Además, la institución desplegó patrullajes dinámicos, fijos y presencia de fuerzas combinadas con el Ejército de Guatemala en los corredores comerciales más transitados y sobre la Ruta Nacional 14.
Llamado a la calma y a la colaboración ciudadana
El alcalde Abraham Rivera expresó la preocupación de la municipalidad por la situación y pidió al Ejecutivo y a los ministerios de Gobernación y de Defensa que utilicen todos los recursos legales para retomar el control en el municipio.
“Esperamos que la paz y la tranquilidad vuelva lo más pronto posible a la ciudad de Escuintla”, manifestó Rivera, quien reiteró la disposición del gobierno local para apoyar a las fuerzas de seguridad en las acciones necesarias.
En medio del despliegue policial y militar, la PNC instó a la población a mantener la calma y colaborar con información que ayude a ubicar a los responsables. Para ello, puso a disposición las líneas confidenciales 110 y 1574, donde se pueden presentar denuncias de manera anónima.