Rusia planea frenar las exportaciones de petróleo desde Kazajistán hacia Alemania a través del oleoducto Druzhba a partir del 1º de mayo, lo que amenaza a una refinería clave que abastece la mayor parte del diésel, la gasolina y el gasóleo para calefacción que consume Berlín.
La refinería PCK, localizada en la ciudad de Schwedt, a unos 100 kilómetros al norte de la capital alemana, recibe suministros de petróleo a través del oleoducto. Anteriormente, era gestionada por la importante petrolera rusa Rosneft, pero el Gobierno alemán se hizo cargo de las operaciones de la refinería tras la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Moscú, en febrero de 2022.
Desde 2022, la refinería ha importado volúmenes cada vez mayores de crudo kazajo, que es transportado desde ese país de Asia Central, a través de territorio ruso, hasta Berlín.
«Rosneft Germany ha informado a la Agencia Federal de Redes, que actúa como fideicomisaria, de que, siguiendo instrucciones del Ministerio de Energía ruso, el tránsito de petróleo crudo kazajo a través del oleoducto Druzhba, que atraviesa territorio ruso hasta la refinería PCK, queda prohibido a partir del 1 de mayo de 2026», confirmó a DW, en una declaración, el Ministerio de Economía y Energía de Alemania.
«La Federación Rusa aún no ha confirmado esto al Gobierno alemán. Actualmente, Rosneft Germany está evaluando las implicaciones y se adaptará a cualquier cambio en la situación», añadió el ministerio alemán. La agencia Reuters fue la primera en informar sobre el asunto el martes 21 de abril, citando a varias fuentes del sector.
Una refinería clave
La refinería abastece a Berlín y a las zonas circundantes con más del 90 % de su gasolina, diésel y combustible para calefacción. La refinería no depende completamente del petróleo de Kazajistán. Desde 2022, la mayor parte de su petróleo proviene de puertos como Rostock y Polonia, y no del oleoducto Druzhba.
Sin embargo, una interrupción total de las entregas a través de Druzbha significaría un gran desafío, ya que cerca de un 17 % de los casi 12 millones de toneladas métricas de petróleo que procesa la refinería anualmente provienen de esa conexión.
«El cese de los suministros de petróleo kazajo a la refinería PCK no pone en peligro, en última instancia, la seguridad del suministro de productos petrolíferos en Alemania, aunque PCK Schwedt tenga que operar a una capacidad reducida», declaró a DW un portavoz del Ministerio Federal de Economía y Energía.
Ese ministerio dijo que Rosneft Germany, subsidiaria de la estatal rusa Rosneft, y ahora bajo control del Estado alemán, «cumplirá con sus obligaciones» y «utilizará las opciones existentes para asegurar la seguridad del suministro en Alemania».
PCK no respondió a una consulta de DW al respecto. La noticia llega cuando la guerra en Irán y el cierre continuo del estrecho de Ormuz han reducido el flujo de petróleo hacia Europa y Asia, y provocado un aumento vertiginoso de los precios.
El queroseno, necesario como combustible de los aviones y un producto clave de la refinería PCK, escasea especialmente en la actualidad como consecuencia de la crisis. Las aerolíneas de todo el mundo se han visto obligadas a recortar vuelos; Lufthansa, por ejemplo, canceló 20,000 vuelos de su programación de mayo a octubre esta semana.
«Amenaza para la seguridad energética de Europa»
Rusia ha tratado repetidamente de instrumentalizar las exportaciones de energía. La dependencia de la Unión Europea del gas ruso ha disminuido de un 45 % del total de las importaciones de gas al inicio del conflicto hasta un 12 % en 2025. En el caso del petróleo, la cifra ha bajado del 27 % al 2 %. El Reglamento REPower de la UE tiene como objetivo eliminar por completo la importación de petróleo y gas rusos para 2027.
Benjamin Hilgenstock, economista de la Escuela de Economía de Kiev (KSE), afirmó que Rusia continuará amenazando la seguridad económica y energética de Europa siempre que pueda.
«Esta noticia demuestra, una vez más, que Rusia conservará la capacidad de amenazar la seguridad energética europea hasta que cesen todas las importaciones procedentes de Rusia y que transiten por ella», declaró a DW.
El complejo futuro energético de Alemania
El Gobierno ruso aún no se ha pronunciado sobre la noticia. Sin embargo, el mes pasado, el presidente ruso, Vladimir Putin, pidió abiertamente a su Gobierno que «explore la viabilidad» de cortar el suministro de energía a Europa.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, criticó recientemente a la UE por seguir sancionando y rechazando el petróleo ruso a pesar de la crisis actual en Medio Oriente.
El ministro de Energía de Kazajistán, Yerlan Akkenzhenov, ha sugerido que la interrupción del suministro a través del oleoducto también podría deberse a problemas técnicos como resultado de los ataques con drones ucranianos contra la infraestructura energética de Rusia.
Kazajistán comenzó a enviar los primeros lotes de crudo a Schwedt en enero de 2023. Hasta entonces, la refinería se había abastecido casi exclusivamente con petróleo ruso.
Por su exitoso cambio de rumbo desde 2022, esa refinería está bien posicionada para encontrar alternativas si el suministro se interrumpiera permanentemente.
Actualmente está exenta de las sanciones estadounidenses contra Rosneft. Dicha exención debía expirar el 29 de abril, pero se prorrogó en marzo sin que se especificara una fecha de finalización.
Las sanciones prohíben a las empresas y clientes occidentales hacer negocios con Rosneft, pero el Gobierno alemán intensificó su presión a Washington para que permitiera a la refinería continuar sus operaciones, dada su importancia estratégica.
Con información de dw