El presidente Abelardo de la Espriella dirigió durante la madrugada del miércoles 28 de octubre un megaoperativo contra el crimen en ocho localidades de Bogotá, con intervenciones focalizadas en Santa Fe, San Bernardo y Ciudad Bolívar para reforzar la seguridad y recuperar el control de zonas afectadas por la delincuencia.
La movilización comenzó a la 1:17 a. m., cuando la caravana presidencial llegó a la sede de la Policía Metropolitana de Bogotá, en el sector del Salitre. Allí estaban reunidas unidades de la Policía Nacional, el Ejército Nacional y la Fiscalía General de la Nación, que partieron hacia los puntos asignados cerca de las 1:30 a. m..
El mandatario permaneció en la central policial para seguir las acciones en tiempo real. En su cuenta de X, confirmó que encabezó la operación Bosur-Katos y la calificó como exitosa.
Detalles del operativo dirigido por el Jefe de Estado
El presidente Abelardo de la Espriella acompañó durante la madrugada en Bogotá la Operación Kratos, que dejó 172 capturas y fue presentada como una ofensiva contra estructuras delincuenciales en la capital colombiana. El mandatario afirmó que el despliegue forma parte de los Bloques de Seguridad Urbana, un programa que pretende extender a otras ciudades del país.
La intervención alcanzó ocho localidades y apuntó contra bandas a las que se les atribuyen más de 350 homicidios, según dijo el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, durante una conversación con el jefe de Estado. “No hay registro, presidente, de una operación donde se impacten ocho localidades”, sostuvo el mandatario capitalino.
El operativo incluyó 114 allanamientos y la incautación de 11 armas de fuego, tres granadas, 72 cartuchos, 34 teléfonos celulares y tres proveedores. También fueron decomisados 2.270 gramos de marihuana, 130 gramos de cocaína, 2.250 gramos de bazuco, 250 papeletas de tusi y $10,1 millones en efectivo.
Las autoridades además incautaron una motocicleta y recuperaron otra. De la Espriella agradeció la participación de la Policía Nacional, el Ejército Nacional y el Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía General de la Nación, y aseguró que las fuerzas de seguridad cuentan con su respaldo como comandante en jefe.
El programa de seguridad urbana para Bogotá y otras ciudades
La operación en Bogotá se desarrolló tres meses después de que De la Espriella anunciara en Barranquilla el programa Bosur, sigla de Bloques de Seguridad Urbana. El presidente indicó que ya se definió un primer grupo de ciudades para estos operativos y que la estrategia se ampliará al resto del país.
“Hoy el turno es el de la capital. Vamos a liberar a Bogotá de la criminalidad con la ayuda de Dios y el apoyo de nuestra fantástica Fuerza Pública”, declaró el mandatario en un video difundido junto con su publicación en X.
El presidente sostuvo que la coordinación entre la Policía, el Ejército, la Fiscalía, la Alcaldía y el Gobierno Nacional permitiría obtener resultados contra la inseguridad. También afirmó que la capital “demanda de nosotros todo el esfuerzo” por su condición de capital de Colombia.
Galán señaló que las organizaciones intervenidas habían generado temor en varios sectores de la ciudad. De la Espriella respondió que Bogotá “no está sola” y prometió apoyo del Gobierno Nacional para enfrentar la inseguridad.
Las capturas de alias Picolino y Milo
El video mostró a dos de los detenidos que el presidente identificó como algunos de los más buscados en zonas del centro de Bogotá. Uno de ellos fue alias Picolino, a quien De la Espriella vinculó con la banda Los Ingenieros y le atribuyó más de 15 años de actividades delictivas.
El mandatario acusó al detenido de participar en hechos como la mutilación de una mujer y el secuestro de personas procedentes de San Andrés. “El prontuario de este sujeto, más de quince años delinquiendo, la banda Los Ingenieros”, manifestó al confrontarlo.
El director de la MeBog, el brigadier general Giovanny Cristancho, afirmó que Picolino lideraba un grupo delincuencial en la localidad de Usme. Según el oficial, esa estructura estaría relacionada con homicidios, concierto para delinquir, extorsión, secuestro y desplazamiento forzado.
Cristancho agregó que el grupo realizaba disparos para intimidar a los habitantes y cobraba extorsiones a personas que vivían en determinadas viviendas. El presidente anticipó que, una vez judicializado, el detenido sería enviado a una cárcel de máxima seguridad.
El otro capturado mencionado fue alias Milo, a quien De la Espriella acusó de lanzar una granada el 22 de enero en un hecho en el que murió un vendedor ambulante que, según relató, llevaba 20 años trabajando en el lugar. El presidente sostuvo que el detenido podría enfrentar una pena superior a 40 años por homicidio.
Así mismo, el alcalde Carlos Fernando Galán también dio su balance por el operativo en la capital. Por medio de su cuenta en X el mandatario local publicó un video en el que se muestra cómo se llevó a cabo toda la estrategia.
“Este es el resultado de varios meses de investigación. En un trabajo coordinado entre el Gobierno Nacional y la Alcaldía, y liderado por el presidente @ABDELAESPRIELLA, llevamos a cabo un esfuerzo amplio y contundente contra el delito en nuestra ciudad”, dice la publicación.
Reacciones al megaoperativo en Bogotá
A través de su cuenta en X, el concejal Andrés Barrios Bernal reconoció y felicitó al presidente De la Espriella por responer a las denuncias de la ciudadanía y a su llamado sobre la situación en San Bernardo, una zona gravemente afectada por la delincuencia y el microtráfico.
“Gracias, señor presidente @ABDELAESPRIELLA por atender nuestro llamado y las denuncias de San Bernardo, un sector golpeado por el crimen y el microtráfico. Desde la 1:30 a. m., se adelantó un megaoperativo entre Policía, Ejército, GOES y CTI, con apoyo de drones”, dice la publicación.
Por su parte el representante a la Cámara, Daniel Briceño, también destacó la intervención liderada por el jefe de Estado en varias de las zonas azotadas por la delincuencia en Bogotá.
“Gran noticia para Bogotá: la intervención de los barrios Santa Fe y San Bernardo esta madrugada. El centro de la ciudad retrocedió en los últimos 7 años por el abandono y la falta de autoridad. Los vecinos y comerciantes de estas zonas estaban desesperados. No pueden seguir existiendo ollas y lugares del crimen a pocos metros de la Casa de Nariño, el Congreso y la Alcaldía de Bogotá”.