Una adolescente guatemalteca protagonizó una escena que conmocionó a su familia y sorprendió a los asistentes a su velorio: cuando sus seres queridos ya la creían muerta y se preparaban para despedirla, comenzó a moverse dentro del ataúd y terminó incorporándose ante la mirada atónita de quienes estaban reunidos en la vivienda.
La joven fue identificada como Yuleidy Ixcotoyac, residente de la aldea El Jocote, en el municipio de Sacapulas, departamento de Quiché, Guatemala. El episodio habría ocurrido el sábado 10 de octubre y se conoció ampliamente después de que circularan videos del momento en que varias personas la sacan del féretro.
De acuerdo con los testimonios recogidos por el medio local TV Sac, la adolescente había sufrido un malestar durante la madrugada. Su padre, Abraham Ixcotoyac, decidió trasladarla en automóvil con la intención de llevarla a un centro asistencial, pero el recorrido terminó de una manera que ahora plantea interrogantes sobre lo sucedido.
“Ella salió inconsciente de acá de la casa, la trasladaba para el hospital”, relató el hombre durante una entrevista. Según su versión, antes de llegar al municipio de San Pedro Jocopilas observó que su hija no respiraba y que no encontraba pulso en sus brazos.
Convencido de que había fallecido, buscó una funeraria para conseguir un ataúd y emprendió el regreso a su vivienda. La adolescente, sin embargo, no había ingresado a ningún hospital ni, según el relato familiar divulgado hasta ahora, había recibido una evaluación médica que confirmara su muerte.
Los gritos interrumpieron el velorio
Cuando el padre llegó a la casa, cerca de las 14:30, familiares, vecinos y miembros de su congregación religiosa ya se habían congregado para acompañar a la familia en la despedida.
Abraham Ixcotoyac contó que permanecía en el patio mientras otras personas acomodaban el féretro. De pronto, escuchó gritos y se acercó para averiguar qué ocurría.
“Cuando voy viendo, mi hija la estaban sacando de la caja donde la traían”, recordó.
La escena cambió por completo el ambiente del velorio. En lugar de continuar con las ceremonias de despedida, los presentes comenzaron a ayudar a la joven, que aparentemente había recuperado la conciencia y se movía dentro del ataúd.
Los videos compartidos en redes sociales muestran a varias personas alrededor del féretro mientras Yuleidy se incorpora. En las imágenes también se observa cómo la ayudan a salir, mientras algunos asistentes le ofrecen agua.
El padre interpretó lo sucedido como un milagro y expresó su agradecimiento a Dios. No obstante, hasta el momento no se ha divulgado una explicación médica que permita establecer qué provocó la pérdida de conocimiento ni cómo se produjo la posterior recuperación.
La madre sostenía que su hija seguía viva
Lesvia Ríos, madre de la adolescente, aseguró que, pese a lo que la familia creía, ella no había perdido la esperanza de que su hija continuara con vida.
Según su testimonio, se acercó al ataúd mientras lloraba y advirtió movimientos en el cuerpo de la joven.
“Yo decía que ella estaba viva, no estaba muerta”, contó. Después describió el momento en que los presentes comenzaron a darse cuenta de que algo estaba ocurriendo: “Ella se estaba moviendo, se estaba despertando y de un solo se levantó”.
Su relato coincide con la secuencia que muestran las grabaciones difundidas, aunque las imágenes y los testimonios familiares, por sí solos, no permiten determinar cuál fue el estado clínico de Yuleidy durante las horas anteriores.
La falta de una evaluación médica conocida deja abierta una pregunta central: ¿qué ocurrió exactamente durante el traslado y por qué la familia creyó que la adolescente había fallecido?
Yuleidy contó que sintió un fuerte dolor en el pecho
La propia joven habló brevemente sobre lo que experimentó antes de perder el conocimiento. Durante la entrevista con TV Sac, agradeció a sus padres y a las personas que se preocuparon por ella, y describió el episodio desde su perspectiva religiosa.
“No tengo cómo pagarle a Dios para todo lo que ha hecho en mi vida. Fue un milagro”, expresó.
Al explicar cómo comenzó el malestar, relató que sintió un dolor intenso en el pecho antes de desmayarse.
“Me empezó a doler el corazón demasiado, lo sentía pesado y ahí me fui, como que me desmayé”, dijo.
Yuleidy también señaló que su padre le contó posteriormente que no habían logrado llegar al hospital. Su testimonio, sumado al de sus padres, permite reconstruir parte de lo ocurrido, pero no sustituye una evaluación clínica.
Un caso que requiere una explicación médica
El episodio ha despertado sorpresa y numerosas reacciones en las redes sociales, donde algunos usuarios han destacado la interpretación religiosa de la familia y otros han planteado dudas sobre las circunstancias del supuesto fallecimiento.
Sin embargo, con la información disponible no es posible confirmar que la adolescente hubiera muerto clínicamente y después resucitado. Tampoco se ha divulgado un informe médico público que explique la pérdida de conciencia, la ausencia de signos vitales percibida por su padre o la recuperación posterior.
La distinción es importante: que una persona parezca no respirar o no tenga un pulso detectable para alguien sin formación médica no confirma por sí solo su fallecimiento. La determinación de la muerte requiere una evaluación adecuada por personal competente.
Hasta la información conocida, no se había hecho público un pronunciamiento de las autoridades sanitarias guatemaltecas que aclarara el caso ni un parte médico que detallara el estado de salud de Yuleidy.
Mientras tanto, la historia de la adolescente de Quiché sigue circulando como un episodio extraordinario que convirtió un velorio en una escena inesperada de alivio y desconcierto. La explicación definitiva, sin embargo, dependerá de información médica verificable que permita conocer qué sucedió realmente.