El primer ministro Benjamin Netanyahu busca su continuidad al frente del Gobierno israelí después de un desempeño electoral mejor al previsto por las encuestas, que colocó a su bloque de derecha, ultraderecha y partidos ultraortodoxos con 53 escaños por encima de la oposición liderada por el ex jefe militar Gadi Eisenkot, pese a no alcanzar la mayoría absoluta en la Knesset.
La oposición reúne hasta el momento 67 bancas, según el recuento de votos que alcanzó el 97% de las mesas escrutadas. De ese total, el bloque liderado por el ex comandante castrense concentra 48 escaños, mientras que los partidos de mayoría árabe suman 19.
Los datos mantienen abierta la definición sobre la formación del próximo Gobierno, ya que los aliados de Netanyahu están por debajo de los 61 legisladores necesarios para llevar la mayoría a la Knesset y formar una administración sin la necesidad de negociar con la oposición.
La Comisión Central Electoral inició a primera hora de este jueves el escrutinio de los sufragios emitidos fuera de los centros de votación, conocidos en Israel como “dobles sobres”. Ese recuento incluye votos de personas que no sufragaron en su mesa electoral asignada y puede modificar la distribución final de escaños.