El medio digital El Faro denunció el jueves el congelamiento de bienes y cuentas vinculadas a los fundadores de su estructura empresarial, en un hecho que provocó reacciones internacionales de preocupación sobre la libertad de prensa en El Salvador.
La dirección del medio digital sostuvo que las medidas constituyen represalias por investigaciones periodísticas relacionadas con presuntos pactos entre estructuras criminales y el gobierno salvadoreño. Organizaciones internacionales de derechos humanos y libertad de expresión señalaron que el caso representa una nueva escalada en las tensiones entre el Ejecutivo y medios críticos.
Según una fuente, se trata de bienes propiedad de Jorge Siman y Enrique Borgo, fundadores propietarios de El Faro.
El gobierno del presidente Nayib Bukele no había emitido una respuesta amplia sobre las acusaciones al cierre de esta jornada, aunque funcionarios oficialistas han sostenido anteriormente que las investigaciones fiscales y financieras contra medios responden a procedimientos legales ordinarios.
El caso generó amplia repercusión en medios internacionales y organismos regionales, en medio de crecientes debates sobre el estado de la libertad de expresión y el funcionamiento democrático en el país.