Aeroman, una de las empresas más emblemáticas de la industria aeronáutica salvadoreña, entra en una nueva etapa empresarial después de que la estadounidense AAR Corp. (NYSE: AIR) acordara adquirir el 65% de MRO Holdings, la sociedad matriz que controla sus operaciones.
La transacción, anunciada el 28 de septiembre, representa aproximadamente $1,800 millones en valor patrimonial por la participación del 65%, mientras AAR calcula un valor empresarial implícito de alrededor de $4,000 millones para MRO Holdings. La operación todavía requiere autorizaciones regulatorias y otras condiciones de cierre, por lo que no constituye aún una transferencia definitiva. AAR prevé completar la adquisición durante su tercer trimestre fiscal, que termina en febrero de 2027.
La dimensión de la operación trasciende la venta de una empresa salvadoreña a un grupo extranjero.
El acuerdo crea una nueva estructura de propiedad en la que AAR tendrá el control de MRO Holdings, mientras los actuales accionistas conservarán inicialmente el 35% y recibirán simultáneamente acciones de la propia AAR.
Entre esos accionistas se encuentra la familia del fundador Roberto Kriete, junto con otros inversionistas como Bain Capital y Caoba Capital. De esta manera, Kriete no desaparece del negocio aeronáutico tras la operación: mantiene una participación económica en MRO Holdings y pasa a tener también intereses económicos en la corporación estadounidense mediante las acciones de AAR que recibirán los actuales propietarios.
Una operación de $1,800 millones que cambia la estructura de propiedad
AAR ha explicado que entregará aproximadamente $780 millones en nuevas acciones, valoradas en $135 por título, a los actuales accionistas de MRO Holdings como parte de la estructura para financiar la operación.
La compañía estadounidense también asumirá y refinanciará aproximadamente $1,300 millones de deuda existente de MRO Holdings.
El financiamiento total contempla unos $2,100 millones de nueva deuda, los aproximadamente $780 millones en acciones entregadas a los accionistas de MRO y unos $230 millones procedentes de una colocación privada de acciones, conocida como PIPE.
La diferencia entre los $1,800 millones y los $4,000 millones es importante.
Los $1,800 millones corresponden al valor patrimonial de la participación que AAR adquirirá, mientras que los $4,000 millones representan el valor empresarial implícito de MRO Holdings, que incorpora otros elementos financieros, incluida su estructura de deuda.
AAR tendrá además la opción de comprar el 35% restante de MRO Holdings después del cierre. La estructura contempla una primera opción sobre un 5% y posteriormente la adquisición del otro 30% en tres tramos de 10%.
Kriete: de fundador y controlador histórico a socio de AAR
La operación tiene una particularidad que resulta especialmente relevante para El Salvador.
Roberto Kriete continuará vinculado económicamente con la empresa que ayudó a construir, pero también pasará a tener exposición accionaria en AAR como consecuencia de la transacción.
La información publicada sobre la operación identifica expresamente a la familia de Kriete entre los actuales inversionistas de MRO Holdings que recibirán parte de las nuevas acciones emitidas por AAR.
Por tanto, la operación no puede describirse simplemente como una salida de los Kriete del negocio aeronáutico.
Es, más exactamente, una reconfiguración de su participación económica: una parte del valor de MRO Holdings se transforma en participación accionaria en la corporación estadounidense que asumirá el control de la compañía.
Kriete continuará además como presidente de la junta directiva de MRO Holdings.
“Nos quedamos como accionistas”, afirmó el empresario al explicar la operación, al tiempo que señaló que la alianza busca impulsar una nueva etapa de crecimiento.
El presidente y CEO de AAR, John M. Holmes, también destacó públicamente la trayectoria de Kriete y de la compañía construida alrededor de Aeroman. Aviation Week reportó que Kriete, Caoba Capital y Bain conservarán inicialmente el 35% restante de MRO Holdings.
Aeroman seguirá teniendo a El Salvador como pieza central
Para El Salvador, uno de los aspectos más importantes del acuerdo es que la operación no plantea trasladar Aeroman fuera del país.
Por el contrario, MRO Holdings y AAR anunciaron inversiones para incrementar la capacidad de mantenimiento, incorporar nuevas capacidades técnicas, modernizar instalaciones y equipos y fortalecer la formación de técnicos e ingenieros.
La compañía salvadoreña seguirá siendo uno de los principales centros operativos de la estructura continental de MRO Holdings.
La red empresarial cuenta con instalaciones en El Salvador, México, Colombia y Estados Unidos, alrededor de 10,000 trabajadores y 115 líneas de capacidad de mantenimiento de aeronaves. Aproximadamente el 90% de los ingresos de MRO Holdings procede de clientes estadounidenses.
Ese último dato explica buena parte del atractivo de la operación.
Aunque una parte sustancial de la infraestructura se encuentra en América Latina, MRO Holdings está fuertemente conectada con el mercado estadounidense.
AAR obtiene así acceso inmediato a una plataforma de mantenimiento con una importante cartera de aerolíneas estadounidenses.
Aeroman nació en El Salvador y ahora se integra a un gigante mundial
La historia tiene un componente particularmente significativo para la economía salvadoreña.
Aeroman fue fundada en El Salvador hace más de cuatro décadas y posteriormente evolucionó hasta convertirse en el núcleo de MRO Holdings, una estructura internacional dedicada al mantenimiento, reparación y modificación de aeronaves.
La expansión convirtió al país en uno de los principales centros de mantenimiento aeronáutico de América Latina.
Ahora esa empresa pasa a integrarse en una corporación estadounidense especializada en el mercado de posventa aeronáutica.
AAR tiene operaciones en más de 20 países y desarrolla negocios relacionados con suministro de piezas, reparación, ingeniería, software y soluciones para clientes gubernamentales.
La compañía sostiene que la combinación con MRO Holdings permitirá crear el mayor proveedor mundial de mantenimiento pesado de aeronaves, con capacidad conjunta para atender cerca de 3,000 aviones anualmente en sus hangares.
Un negocio impulsado por la escasez de capacidad aeronáutica
La operación también ocurre en un momento de fuerte demanda mundial de mantenimiento aeronáutico.
Las aerolíneas enfrentan retrasos en la entrega de nuevos aviones, problemas en las cadenas de suministro y una creciente necesidad de mantener en servicio flotas que permanecen operativas durante más tiempo.
Reuters señala que precisamente ese contexto está impulsando la demanda de servicios de mantenimiento, reparación y revisión de aeronaves.
AAR estima que MRO Holdings generará durante 2026 aproximadamente $1,000 millones en ingresos y $285 millones de EBITDA ajustado, con un margen cercano al 27%.
La empresa estadounidense calcula además que la integración permitirá obtener aproximadamente $75 millones anuales en sinergias operativas una vez alcanzado el nivel previsto de ahorro.
¿Qué significa para los trabajadores salvadoreños?
Uno de los puntos que más interés genera en El Salvador es el futuro del empleo.
Las compañías han indicado que las operaciones de MRO Holdings continuarán con sus actuales equipos directivos y que el grupo mantendrá su fuerza laboral.
El acuerdo contempla, además, inversiones en capacitación y formación técnica.
Esto resulta estratégico para El Salvador porque la industria aeronáutica no depende únicamente de mano de obra abundante, sino de trabajadores capaces de cumplir estándares internacionales de mantenimiento, seguridad y certificación.
La ampliación de Aeroman podría, por tanto, generar una demanda creciente de técnicos especializados, ingenieros y personal certificado.
Pero también plantea un desafío: convertir la presencia de una multinacional aeronáutica de mayor escala en una oportunidad de desarrollo de capital humano nacional y no únicamente en una plataforma de servicios de bajo costo.
La nueva AAR tendrá acceso a la plataforma salvadoreña
Para AAR, la adquisición representa mucho más que incorporar una empresa de mantenimiento.
MRO Holdings aporta instalaciones, trabajadores especializados, relaciones con aerolíneas y una importante cartera de clientes estadounidenses.
AAR, por su parte, aporta una red mundial de distribución de piezas, capacidades de ingeniería, reparación de componentes y software.
La combinación puede permitir que un avión que llegue a Aeroman para mantenimiento también genere negocios para otras áreas de AAR.
Holmes ha explicado que la escala adicional permitirá incrementar el flujo de trabajo hacia las operaciones de reparación de componentes, ampliar relaciones con fabricantes y utilizar más información para desarrollar soluciones de mantenimiento predictivo.
Un nuevo capítulo para la familia Kriete
La operación también representa una transformación para la familia que construyó Aeroman.
Durante décadas, el nombre Kriete estuvo directamente asociado con una de las principales empresas privadas de El Salvador y con el desarrollo de la industria aeronáutica nacional.
La nueva estructura cambia esa relación.
AAR tendrá el control de MRO Holdings, pero los antiguos accionistas no desaparecen del negocio.
Por el contrario, recibirán participación en la corporación estadounidense a cambio de parte de su posición en MRO Holdings y conservarán inicialmente el 35% de la empresa operativa.
En el caso de la familia Kriete, esto significa que su interés económico se proyectará también hacia AAR, una compañía que cotiza en la Bolsa de Nueva York bajo el símbolo AIR.
Al mismo tiempo, Kriete continuará presidiendo la junta de MRO Holdings, lo que mantiene su influencia directa en la dirección estratégica de la compañía durante la nueva etapa.
El Salvador ante una oportunidad y una pregunta
La adquisición puede fortalecer la posición de El Salvador dentro del mapa continental de mantenimiento aeronáutico.
El país conservará una infraestructura especializada, miles de empleos y una plataforma conectada directamente con las principales aerolíneas estadounidenses.
Pero la verdadera dimensión del beneficio dependerá de lo que ocurra después del cierre.
Será necesario observar cuánto capital llega efectivamente al país, qué nuevas líneas de mantenimiento se desarrollan, cuántos puestos de trabajo especializados se generan y cuánto se amplían los programas de formación de técnicos e ingenieros.
También será relevante determinar si El Salvador logra aprovechar la operación para consolidar un clúster aeronáutico nacional, con proveedores locales, centros de formación, universidades y empresas de servicios vinculadas a la industria.
Por ahora, el acuerdo representa una de las mayores operaciones corporativas vinculadas a una empresa de origen salvadoreño en el sector aeronáutico.
Aeroman nació en El Salvador.
Creció hasta convertirse en una plataforma continental.
Y ahora entra bajo el control de una corporación estadounidense, mientras sus antiguos propietarios —incluida la familia Kriete— permanecen económicamente vinculados al negocio y pasan a participar también en el capital de AAR.
El próximo capítulo ya no será solamente salvadoreño.
Pero El Salvador seguirá siendo uno de sus centros fundamentales.