La Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) ratificó el domingo 25 de octubre a Mayteé Iraheta como candidata a la Presidencia de la República y a Verónica Henríquez como aspirante a la Vicepresidencia, durante su 45.ª Convención General Ordinaria, en la que también respaldó a sus candidatos a diputados y alcaldes para las elecciones generales del 28 de febrero de 2027.
La convención representa un nuevo intento del partido de recuperar presencia política después de perder buena parte de su representación territorial y legislativa frente a Nuevas Ideas, la organización del presidente Nayib Bukele. ARENA, que gobernó El Salvador entre 1989 y 2009, llega al próximo proceso electoral con dos diputados en la Asamblea Legislativa y una alcaldía bajo su control: La Libertad Este, dirigida por Milagro Navas.
La fórmula presidencial integrada por Iraheta y Henríquez es la primera compuesta exclusivamente por mujeres en la historia de ARENA. La dirigencia presentó la candidatura como parte de una etapa de renovación, aunque el desafío va más allá de la selección de aspirantes: el partido necesita recuperar la confianza de electores que durante los últimos comicios respaldaron mayoritariamente al oficialismo.
Iraheta plantea recuperar el equilibrio institucional
Durante su intervención ante los asambleístas, Mayteé Iraheta centró su discurso en la defensa de la democracia, la independencia de los órganos del Estado y la recuperación de espacios políticos mediante las elecciones legislativas y municipales.
“Los espacios en política no se ceden; cuando se ceden, el que tiene el poder lo toma y no lo devuelve”, afirmó.
La candidata sostuvo que su propuesta busca fortalecer las instituciones, garantizar la fiscalización de la gestión pública y restablecer el equilibrio de poder en la Asamblea Legislativa. También llamó a reconstruir la presencia territorial del partido mediante el trabajo conjunto con alcaldes, diputados y estructuras locales.
Iraheta, abogada y comunicadora, fue diputada entre 2015 y 2021. En su mensaje ante la militancia agradeció a quienes permanecen en el partido y defendió su decisión de competir por la Presidencia como un compromiso con el país y con las nuevas generaciones.
La candidata ya había señalado, durante la presentación pública de la fórmula en agosto, que reconocía los avances en materia de seguridad y que buscaría preservarlos, al tiempo que planteaba la necesidad de proteger las libertades y evitar la concentración del poder.
Por su parte, Verónica Henríquez, ingeniera agrónoma y dirigente partidaria que ha ejercido funciones como vicepresidenta de campaña, expresó que aceptó acompañar a Iraheta por convicción y por su compromiso con el país, el partido y la población.
La dupla tendrá que convertir esos planteamientos en un programa de gobierno capaz de responder a las preocupaciones económicas y sociales, definir su posición sobre el régimen de excepción y explicar cómo pretende garantizar la seguridad sin debilitar las garantías constitucionales. La convención ratificó las candidaturas, pero la contienda exigirá propuestas concretas y una organización electoral capaz de competir en todo el territorio.
Milagro Navas: más de 38 años en el poder municipal
Una de las figuras centrales del encuentro fue Milagro Navas, alcaldesa de La Libertad Este y uno de los liderazgos municipales de mayor permanencia en la política salvadoreña.
Navas gobierna desde 1988, cuando asumió la alcaldía de Antiguo Cuscatlán. Tras doce períodos al frente de esa municipalidad, ganó las elecciones de 2024 para dirigir La Libertad Este, un municipio que integra Antiguo Cuscatlán, Nuevo Cuscatlán, San José Villanueva, Huizúcar y Zaragoza. De obtener la victoria en 2027, alcanzaría su decimocuarto período consecutivo y se acercaría a cuatro décadas y media de trayectoria municipal al concluir ese nuevo mandato.
Su permanencia constituye un caso excepcional en la política local salvadoreña. En las elecciones municipales de 2024, cuando Nuevas Ideas y sus aliados obtuvieron la mayoría de alcaldías, Navas logró conservar el control de su municipio frente a Michelle Sol, entonces ministra de Vivienda y candidata oficialista. Navas obtuvo 29,635 votos, equivalentes al 67.11 % de los sufragios válidos de esa contienda municipal.
Ese resultado ofrece una evidencia concreta de su respaldo electoral en 2024, aunque no permite concluir por sí solo que mantenga el mismo nivel de apoyo en 2026 ni que su popularidad se extienda por igual a los cinco distritos que integran La Libertad Este. No se ha identificado una encuesta pública reciente que permita medir de forma independiente su aprobación actual en cada uno de ellos.
Navas ha defendido su experiencia frente a las críticas por la duración de su carrera política. En un video divulgado en octubre, reivindicó su conocimiento de la gestión municipal y cuestionó a quienes, según ella, critican desde las redes sociales. Su mensaje apuesta por presentar la continuidad administrativa como una ventaja frente a los cambios de liderazgo.
Durante la convención, afirmó que aspira a continuar sirviendo a La Libertad Este y expresó confianza en volver a ganar, apoyada —según dijo— en su trabajo y en el conocimiento que la población tiene de su gestión.
Su candidatura será una de las principales pruebas de la capacidad de ARENA para conservar un bastión territorial. También pondrá a prueba si la trayectoria de una figura municipal puede traducirse en votos en un contexto nacional dominado por la popularidad del presidente Bukele y por la hegemonía electoral de Nuevas Ideas.
La cúpula llama a la unidad y a la renovación
El presidente del Consejo Ejecutivo Nacional (COENA), Carlos García Saade, instó a la militancia y a los candidatos a mantener la unidad y a construir una nueva etapa para el partido.
“La historia la escriben quienes se quedan, no los que se van”, afirmó Saade, quien atribuyó la continuidad de ARENA a los militantes que permanecieron en la organización pese a sus derrotas y dificultades.
El dirigente también pidió a los aspirantes conocer sus comunidades, escuchar a la población antes de hablar y no colocarse por encima de las personas a quienes buscan representar. El mensaje apunta a reconstruir vínculos territoriales en una organización que ha perdido alcaldías, diputados y capacidad de influencia desde el ascenso electoral de Nuevas Ideas.
Saade reconoció el trabajo de los diputados Marcela Villatoro y Francisco Lira, los dos representantes de ARENA en la actual Asamblea Legislativa, y defendió el proceso de renovación impulsado por la dirección partidaria tras las investigaciones que abrió la Fiscalía General de la República.
En declaraciones recogidas por Diario El Mundo, el dirigente cuestionó una política centrada en la imagen y las redes sociales: “Gobernar no es una moda, ni un video bien editado, ni una inauguración para las redes sociales. Gobernar implica responder a las necesidades reales de la gente”.
El discurso refleja la estrategia de ARENA para presentarse como una oposición que busca recuperar capacidad de fiscalización y representación. Sin embargo, la convención no elimina los problemas que enfrenta el partido: su pérdida de respaldo electoral, el desgaste acumulado durante sus anteriores gobiernos y la necesidad de demostrar que su renovación incluye cambios sustantivos, no solamente nuevos candidatos.
Una competencia bajo reglas electorales modificadas
La elección de 2027 se celebrará en un escenario institucional distinto al de los comicios anteriores. Las reformas aprobadas por la Asamblea Legislativa, dominada por Nuevas Ideas, alteraron las reglas de la competencia presidencial y modificaron la organización del calendario electoral.
El 31 de julio de 2025, la Asamblea aprobó con 57 votos reformas constitucionales que permiten la reelección presidencial indefinida, amplían el período presidencial de cinco a seis años y eliminan la segunda vuelta electoral. También se estableció una disposición transitoria para adelantar el final del actual período presidencial y hacer coincidir las elecciones presidenciales, legislativas y municipales en 2027.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos expresó preocupación por esos cambios. En agosto de 2025 advirtió sobre sus posibles efectos en el Estado de derecho y señaló que la reforma se aprobó de forma expedita, sin un debate legislativo suficiente ni consulta pública.
A esos cambios se suman las modificaciones electorales introducidas desde 2023 y 2024, entre ellas la reducción de 84 a 60 diputados, la transformación de los 262 municipios en 44 y el cambio en la fórmula de distribución de escaños legislativos. Para las elecciones de 2027 también se incorporó una circunscripción electoral en el extranjero, con seis diputados, y se modificaron disposiciones relativas al financiamiento de los partidos y a la organización electoral.
La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos ha documentado estos cambios y recogido las preocupaciones de organizaciones civiles sobre sus posibles efectos en la representación política y en la concentración del poder. Las autoridades salvadoreñas, por su parte, han defendido las reformas como mecanismos para modernizar el sistema, ampliar la participación de los salvadoreños en el exterior y ordenar el calendario electoral.
El efecto político de estas modificaciones es relevante para la oposición. La eliminación de la segunda vuelta permite que una candidatura gane la Presidencia con una pluralidad de votos, sin necesidad de superar el 50 % en una ronda posterior. La reelección indefinida abre la posibilidad de que Bukele busque un tercer mandato consecutivo, mientras que la reducción de escaños y la reorganización territorial modifican las condiciones bajo las cuales los partidos compiten por representación.
Estas reformas no demuestran por sí solas que el resultado electoral esté predeterminado. Sí constituyen cambios estructurales que condicionan la competencia y que han generado cuestionamientos sobre los contrapesos institucionales, la pluralidad política y las garantías de equilibrio entre el Ejecutivo, el Legislativo y los órganos de control.
El peso electoral del oficialismo
El principal desafío de ARENA es competir contra un partido que conserva una amplia ventaja política. En las elecciones legislativas de 2024, Nuevas Ideas obtuvo 54 de los 60 escaños de la Asamblea Legislativa, mientras que ARENA quedó con dos diputados. En el ámbito municipal, el oficialismo y sus aliados consiguieron el control de la gran mayoría de alcaldías, con Navas como una de las excepciones más destacadas.
La encuesta del Instituto Universitario de Opinión Pública (Iudop) de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, levantada entre el 15 y el 26 de mayo de 2026, encontró que Nuevas Ideas concentraba el 34.2 % de las preferencias partidarias, frente al 1.4 % de ARENA y el 1.3 % del FMLN. El 59.7 % de los encuestados dijo no tener preferencia partidaria. En la misma consulta, el 67.3 % consideró que Nuevas Ideas debería continuar gobernando.
Los resultados reflejan una brecha considerable entre el oficialismo y los partidos tradicionales, aunque las preferencias partidarias no equivalen necesariamente a una intención de voto presidencial y pueden cambiar durante la campaña.
La popularidad de Bukele está estrechamente relacionada con la valoración ciudadana de su política de seguridad. En la encuesta del Iudop, el 77.4 % identificó la seguridad como el principal logro de su Gobierno. Al mismo tiempo, la economía fue señalada como el principal fracaso por el 37.3 % de los consultados, seguida por el costo de la vida y la inflación.
Ese contraste define parte del terreno que deberá disputar ARENA: cuestionar las decisiones institucionales del Gobierno sin desconocer los resultados de seguridad que una proporción importante de la población reconoce, y presentar alternativas creíbles frente al deterioro económico que también preocupa a los ciudadanos.
Un reto que va más allá de ratificar candidaturas
La convención del 25 de octubre permitió a ARENA formalizar su fórmula presidencial y respaldar a sus aspirantes legislativos y municipales. La presencia de dos mujeres al frente de la candidatura presidencial constituye una novedad para el partido, mientras que la apuesta por Navas busca preservar el principal bastión territorial que conserva la organización.
Pero la distancia electoral con Nuevas Ideas y los cambios en las reglas de competencia obligan a la oposición a enfrentar una tarea más compleja que la selección de nombres. Necesita fortalecer su organización, construir propuestas verificables y recuperar la confianza de votantes que han abandonado a los partidos tradicionales.
Para ARENA, la campaña de 2027 también será una prueba sobre su capacidad para representar una oposición efectiva en un sistema en el que el oficialismo mantiene una mayoría legislativa amplia y en el que las reformas constitucionales han modificado las condiciones de la contienda presidencial.
La ratificación de Iraheta y Henríquez abre formalmente esa etapa. El resultado dependerá de la capacidad de las candidatas y de la estructura partidaria para transformar sus llamados a la democracia, la unidad y la recuperación territorial en una alternativa que los electores consideren viable.