El 11.6% de las familias salvadoreñas reportó que al menos uno de sus miembros fue despedido o perdió su trabajo durante 2025, según la más reciente encuesta del Instituto de Opinión Pública de la Universidad Centroamericana (Iudop-UCA), realizada entre el 2 y el 13 de diciembre de 2025 a 1,268 personas y con un margen de error de 2.75%. De ese universo de afectados, el 55.1% no logró encontrar un nuevo empleo.
El estudio, presentado el 27 de enero de 2026, revela además que el 27.8% de los encuestados adquirió nuevas deudas el año pasado, principalmente a través de préstamos personales con bancos, familiares o cooperativas, con la tarjeta de crédito y con casas de empeño. Un sondeo paralelo del Banco Central de Reserva (BCR) determinó que el 25.7% de los salvadoreños tiene algún tipo de deuda vigente.
En cuanto a la ocupación, cuatro de cada diez entrevistados trabajan, aunque el 62.5% de ellos lo hace en condiciones de informalidad. El 12.5% de los salvadoreños declaró haber recibido algún tipo de ayuda del gobierno en 2025 —bono agrícola, subsidio al gas, paquetes escolares y alimenticios, entre otros—, mientras el 87.5% restante indicó no haber accedido a ningún apoyo estatal. Los datos retratan una economía doméstica bajo presión, con un mercado laboral en el que la informalidad y la deuda se consolidan como estrategias de subsistencia para amplios sectores de la población.