El Informe Mundial sobre la Felicidad 2026, publicado por el Centro de Investigación sobre el Bienestar de la Universidad de Oxford junto con Gallup y la Red de Soluciones para el Desarrollo Sostenible de la ONU, situó a El Salvador en el puesto 37 del ranking global, con una evaluación de vida de 6.578 puntos sobre 10.
En América Latina, Costa Rica fue el país mejor ubicado al colocarse en el cuarto lugar del ranking mundial. Le siguen México en la posición 12, Uruguay en la 31, Brasil en la 32 y El Salvador en la 37. Panamá aparece en la 39, Guatemala en la 42 y Argentina en la 44.
Lo que mide el índice y lo que revelan los números
El índice se construye a partir de encuestas Gallup en 149 países, que evalúan la vida personal en una escala de 0 a 10, complementadas con seis indicadores cuantitativos: PIB per cápita, apoyo social, esperanza de vida saludable, libertad para tomar decisiones propias, generosidad y percepción de corrupción.
Los datos de El Salvador muestran un perfil desigual. Entre los indicadores evaluados, el país se ubica en el rango 83 en ingresos (PIB per cápita) y en el rango 130 en generosidad. Sin embargo, destaca con un rango 16 en percepción de libertad para tomar decisiones y un rango 19 en percepción de corrupción.
El apoyo social alcanza 93 puntos, reflejando la percepción de que las personas cuentan con familiares o amigos en momentos de dificultad —un valor culturalmente arraigado en la sociedad salvadoreña.
El factor redes sociales: una alerta del informe
El World Happiness Report 2026 dedica especial atención a un fenómeno que afecta especialmente a los jóvenes. El estudio advierte que el uso intensivo de plataformas digitales se asocia a problemas como depresión y ciberacoso, y que más de un tercio de personas entre 18 y 27 años desearía que redes como TikTok, Instagram o Facebook no existieran.
En América Latina, incluida El Salvador, la relación entre redes sociales y bienestar es más compleja: aunque el uso de plataformas digitales es alto, los niveles de satisfacción con la vida se mantienen relativamente estables, lo que sugiere que factores como el entorno social y familiar amortiguan el impacto negativo.
El resultado es notable en su contexto: un país con un PIB per cápita que lo coloca en el rango 83 del mundo logra ubicarse en el puesto 37 de felicidad global, lo que refleja precisamente esa característica latinoamericana que los investigadores de Oxford han documentado: la capacidad de las redes comunitarias y familiares de compensar déficits económicos en la percepción subjetiva del bienestar.