Las fuerzas especiales de EE.UU rescataron a un aviador derribado en Irán mediante una compleja operación que evitó una crisis potencial para el presidente Donald Trump, quien emitió nuevas amenazas de intensificar los ataques si Teherán no reabre el Estrecho de Ormuz.
Trump anunció el rescate en las primeras horas del domingo a través de una publicación en redes sociales, describiendo la maniobra en una zona montañosa de Irán como «una de las operaciones de búsqueda y rescate más audaces en la historia de los EE.UU».
El aviador, oficial de sistemas de armas de un caza F-15 derribado el viernes, resultó herido pero «estará bien», afirmó Trump en un mensaje en X compartido por la secretaria de prensa Karoline Leavitt. El piloto de la aeronave ya había sido rescatado el viernes.
En otra publicación, Trump reiteró su exigencia de que Irán abra el Estrecho de Ormuz, conducto vital para cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural, que ha permanecido mayormente cerrado desde el inicio de la guerra hace cinco semanas.
«El martes será el Día de las Plantas Eléctricas y el Día de los Puentes, todo en uno, en Irán», afirmó en su plataforma Truth Social. «¡No habrá nada igual! Abran el maldito Estrecho, locos bastardos, o vivirán en el infierno. ¡SOLO OBSERVEN! Alabado sea Alá. Presidente DONALD J. TRUMP».
Aumentando la presión, un alto funcionario de defensa israelí señaló que Israel, que atacó una importante instalación petroquímica el sábado, se prepara para golpear instalaciones energéticas iraníes la próxima semana y espera la aprobación de Washington. Sin embargo, en una entrevista con Fox News el domingo, Trump mencionó que Irán está negociando y cree que se podría alcanzar un acuerdo para el lunes.
El rescate incluyó una «campaña de engaño»
La pérdida del F-15 la semana pasada, así como la de un avión de ataque a tierra A-10 en un incidente separado, subrayan los riesgos que aún enfrentan las tripulaciones estadounidenses e israelíes, pese a las afirmaciones de Trump de que las defensas aéreas de Irán han sido destruidas en su mayoría.
Un funcionario estadounidense informó a Reuters que las fuerzas de EE.UU tuvieron que destruir al menos una de las aeronaves utilizadas en la misión de rescate debido a un fallo técnico. El Wall Street Journal reportó que dos aviones MC-130J equipados para infiltraciones encubiertas fueron dinamitados por las propias fuerzas estadounidenses tras sufrir averías.
Por su parte, un alto funcionario de la administración en Washington reveló que el rescate involucró una campaña de engaño de la CIA, difundiendo rumores dentro de Irán de que las fuerzas de EE.UU ya habían encontrado al aviador y lo trasladaban por tierra. Mientras los iraníes estaban confundidos, el oficial desaparecido fue localizado en una grieta montañosa y rescatado.
Esfuerzos de paz infructuosos
La guerra, que inició con ataques aéreos de EE.UU e Israel sobre Irán el 28 de febrero, se ha extendido al Líbano, donde Israel ha reanudado su campaña contra el grupo terrorista Hezbolá. Miles de personas han muerto, principalmente en Irán y Líbano, donde un soldado libanés falleció el domingo.
Los esfuerzos de mediación liderados por Pakistán no han dado frutos. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchi, exige un cese permanente de la campaña militar. «Lo que nos importa son los términos de un FIN concluyente y duradero a la guerra ilegal que se nos impone», publicó en X.
Irán no muestra señales de ceder respecto al Estrecho de Ormuz. Su control sobre esta vía marítima sigue siendo su arma más poderosa, mientras continúa lanzando ataques con misiles y drones contra Israel y aliados de EE.UU en el Golfo. El domingo, en respuesta a los ataques israelíes, Irán golpeó plantas petroquímicas en Baréin y Abu Dabi.
Con el flujo de petróleo por Ormuz reducido al mínimo, los ministros de la OPEP tenían previsto reunirse el domingo, aunque el bloqueo y los daños a la infraestructura hacen que un aumento inmediato de la producción se considere imposible.
Con información de Reuters