El gobierno de El Salvador avanza en un plan para desarrollar energía nuclear con fines civiles, con apoyo técnico y cooperación del gobierno de Estados Unidos.
La iniciativa busca diversificar la matriz energética nacional mediante la instalación de reactores modulares pequeños, una tecnología considerada más flexible y menos costosa que las plantas nucleares tradicionales.
Funcionarios del gobierno salvadoreño han señalado que el proyecto permitiría:
- reducir la dependencia de combustibles fósiles
- fortalecer la seguridad energética
- impulsar inversiones en tecnología avanzada
El desarrollo nuclear requerirá, sin embargo, la creación de marcos regulatorios, capacitación técnica y supervisión internacional, particularmente de la Organismo Internacional de Energía Atómica.
Especialistas advierten que la construcción de una planta nuclear podría tardar entre siete y diez años, dependiendo del financiamiento y del proceso de licenciamiento.