El Aeropuerto Internacional de El Salvador vivió el lunes una jornada de profunda disrupción operativa que dejó a cientos de pasajeros varados, tras la cancelación de 14 vuelos y la demora de otros seis, según reportes de aerolíneas y autoridades aeroportuarias.
Los itinerarios afectados pertenecen principalmente a rutas que conectan San Salvador con importantes destinos en Estados Unidos y Centroamérica, incluidas ciudades como Los Ángeles, Boston y Washington, y abarcan operaciones de varias aerolíneas comerciales, entre ellas Avianca El Salvador, Avianca Costa Rica, United Airlines y Amerijet International.
En los mostradores de salida y en las salas de espera, largas filas de pasajeros buscaban información sobre reubicaciones de vuelo, reembolsos o alternativas de viaje, mientras que familiares y viajeros con conexiones internacionales enfrentaban incertidumbre sobre sus itinerarios. Las autoridades aeroportuarias instalaron puestos adicionales de atención al cliente para mitigar la congestión.
Para muchos usuarios, lo que debía ser un día de traslado eficiente se convirtió en una experiencia de espera prolongada e incertidumbre. Familias con niños, personas mayores y viajeros en tránsito expresaron frustración por la falta de información uniforme y por la carga emocional generada por los constantes cambios en los tableros de salida.
Algunos pasajeros señalaron que las líneas en atención al cliente y en las áreas de reclamo de equipaje eran extensas, y que las opciones de reacomodo ofrecidas por las aerolíneas eran limitadas debido a la alta demanda en otros vuelos programados para el mismo día.
Si bien el aeropuerto siguió operando con normalidad física —con pistas abiertas y sin cierres totales reportados—, las causas técnicas o logísticas que desencadenaron los problemas no han sido plenamente aclaradas por las autoridades al cierre de esta edición. Representantes de varias aerolíneas consultadas por este medio indicaron que las cancelaciones y demoras podrían estar vinculadas a “ajustes operacionales y reacomodo de tripulaciones”, aunque no ofrecieron detalles adicionales.
Portavoces de la terminal aérea explicaron que el equipo de operaciones se encuentra trabajando junto con las compañías aéreas para agilizar las reubicaciones, facilitar hospedaje a quienes no pudieron continuar viaje y mantener actualizados a los pasajeros sobre sus opciones de vuelo.
Los retrasos en un aeropuerto que funciona como nodo clave para vuelos entre Centroamérica y Norteamérica tienen un efecto “en cadena”, afectando no solo al punto de origen, sino también a las conexiones posteriores de aeronaves, tripulaciones y pasajeros que dependen de esas rutas para continuar viaje hacia otros destinos.
A últimas horas de la tarde, representantes de las aerolíneas afectadas informaron a sus clientes que seguirán ofreciendo asistencia continua, así como flexibilización de cambios de boleto y opciones de hospedaje o transporte alternativo cuando sea necesario.