Categoría: Opinión

Las venas abiertas de Nicaragua

Pertenezco a la generación de los que en los años 1980 vibraron con la Revolución Sandinista y la apoyaron activamente. El impulso progresista reanimado por la Revolución Cubana de 1959 se había estancado en gran medida por la intervención imperialista de Estados Unidos. La imposición de la dictadura militar en Brasil en 1964 y en Argentina en 1976, la muerte del Che Guevara en 1967 en Bolivia y el golpe de Augusto Pinochet en Chile contra Salvador Allende en 1973 fueron los signos más sobresalientes de que el subcontinente americano estaba condenado a ser el patio trasero de Estados Unidos, sometido a la dominación de las grandes empresas multinacionales y de las élites nacionales conniventes con ellas. Estaba, en síntesis, impedido de pensarse como conjunto de sociedades inclusivas centradas en los intereses de las grandes mayorías empobrecidas.

La Revolución Sandinista significaba el surgimiento de una contracorriente auspiciosa. Su significado resultaba no solo de las transformaciones concretas que protagonizaba (participación popular sin precedentes, reforma agraria, campaña de alfabetización que mereció el premio de la Unesco, revolución cultural, creación de servicio público de salud, etc.), sino también del hecho de que todo esto se realizó en condiciones difíciles debido al cerco extremadamente agresivo de los Estados Unidos de Ronald Reagan, que supuso el embargo económico y el infame financiamiento de los “contras” nicaragüenses (la guerrilla contrarrevolucionaria) y el fomento de la guerra civil. Igualmente significativo fue el hecho de que el gobierno sandinista mantuviera el régimen democrático, lo que en 1990 dictó el fin de la revolución con la victoria del bloque opositor, del que, además, formaba parte el Partido Comunista de Nicaragua.

En los años siguientes, el Frente Sandinista, siempre liderado por Daniel Ortega, perdió tres elecciones, hasta que en 2006 reconquistó el poder, manteniéndolo hasta hoy. Sin embargo, Nicaragua, como por lo demás toda Centroamérica, estuvo fuera del radar de la opinión pública internacional y de la propia izquierda latinoamericana. Hasta que el pasado abril las protestas sociales y la violenta represión llamaron la atención del mundo. Pueden contarse ya muchas decenas de muertes causadas por las fuerzas policiales y por milicias adeptas al partido del gobierno. Las protestas, protagonizadas inicialmente por estudiantes universitarios, apuntaban a la displicencia del gobierno ante la catástrofe ecológica en la Reserva Biológica Indio-Maíz causada por el incendio y por la deforestación e invasión ilegales. Se sucedieron después las protestas contra la reforma del sistema de seguridad social, que imponía recortes drásticos en las pensiones y gravámenes adicionales impuestos a los trabajadores y los patrones. A los estudiantes se unieron los sindicatos y demás organizaciones de la sociedad civil.

Ante las protestas, el gobierno retiró la propuesta, pero el país estaba ya incendiado por la indignación contra la violencia y la represión y por la repulsa causada por muchas otras facetas sombrías del gobierno sandinista, que entretanto empezaron a ser más conocidas y abiertamente criticadas. La Iglesia católica, que desde 2003 se “reconcilió” con el sandinismo, volvió a tomar sus distancias y aceptó mediar en el conflicto social y político bajo condiciones. El mismo distanciamiento ocurrió con la burguesía empresarial nicaragüense, al que Ortega ofreció sustanciosos negocios y condiciones privilegiadas de actuación a cambio de lealtad política. El futuro es incierto y no puede excluirse la posibilidad de que este país, tan masacrado por la violencia, vuelva a sufrir un baño de sangre. La oposición al orteguismo cubre todo el espectro político y, tal como ha ocurrido en otros países (Venezuela y Brasil), solo muestra unidad para derribar el régimen, pero no para crear una alternativa democrática. Todo lleva a creer que no habrá solución pacífica sin la renuncia de la pareja presidencial Ortega-Murillo y la convocatoria de elecciones anticipadas libres y transparentes.

Los demócratas, en general, y las fuerzas políticas de izquierda, en particular, tienen razones para estar perplejos. Pero tienen sobre todo el deber de reexaminar las opciones recientes de gobiernos considerados de izquierda en muchos países del continente y de cuestionar su silencio ante tanto atropello de ideales políticos durante tanto tiempo. Por esta razón, este texto no deja de ser, en parte, una autocrítica. ¿Qué lecciones se pueden extraer de lo que pasa en Nicaragua? Ponderar las duras lecciones que a continuación enumero será la mejor forma de solidarizarse con el pueblo nicaragüense y de manifestarle respeto por su dignidad.

  • Primera lección: espontaneidad y organización. Durante mucho tiempo las protestas sociales y la represión violenta ocurrieron en las zonas rurales sin que la opinión pública nacional e internacional se manifestara. Cuando las protestas irrumpieron en Managua, la sorpresa fue general. El movimiento era espontáneo y recurría a las redes sociales que el gobierno había promovido con el acceso gratuito a internet en los parques del país. Los jóvenes universitarios, nietos de la Revolución Sandinista, que hasta hace poco parecían alienados y políticamente apáticos, se movilizaron para reclamar justicia y democracia. La alianza entre el campo y la ciudad, hasta entonces impensable, surgió casi naturalmente y la revolución cívica salió a la calle asentada en marchas pacíficas y barricadas que llegaron a alcanzar el 70 por ciento de las carreteras del país. ¿Cómo es que las tensiones sociales se acumulan sin que se noten y su explosión repentina toma a todos por sorpresa? Ciertamente, no por las mismas razones por las que los volcanes no avisan. ¿Puede esperarse que las fuerzas conservadoras nacionales e internacionales no aprovechen los errores cometidos por los gobiernos de izquierda? ¿Cuál será el punto de explosión de las tensiones sociales en otros países del continente causadas por gobiernos de derecha, por ejemplo en Brasil y Argentina?
  • Segunda lección: los límites del pragmatismo político y de las alianzas con la derecha. El Frente Sandinista perdió tres elecciones después de haber sido derrotado en 1990. Una facción del Frente, liderada por Ortega, entendió que la única manera de retornar al poder era haciendo alianzas con sus adversarios, incluso con aquellos que más visceralmente habían hostilizado al sandinismo, como la Iglesia católica y los grandes empresarios. Respecto a la Iglesia católica, la aproximación comenzó a principios de la década de 2000. El cardenal Obando y Bravo fue durante buena parte del período revolucionario un opositor agresivo al gobierno sandinista y activo aliado de los contras, apodando a Ortega como “víbora moribunda” durante toda la década del 90. Pese a ello, Ortega no tuvo pudor en aproximarse al cardenal al punto de pedirle en 2005 que oficiase el matrimonio con su compañera de muchos años, Rosario Murillo, actual vicepresidenta del país. Entre muchas otras concesiones a la Iglesia, una de las primeras leyes del nuevo gobierno sandinista, todavía en 2006, fue aprobar la ley de prohibición total del aborto, incluso en casos de violación o de peligro para la vida de la mujer. Esto, en un país con alta incidencia de violencia contra mujeres y niños. Por otra parte, la aproximación a las élites económicas se produjo por la sumisión del programa sandinista al neoliberalismo, con la desregulación de la economía, la suscripción de tratados de libre comercio y la creación de sociedades público-privadas que garantizaban jugosos negocios al sector privado capitalista a costa del erario público. Se produjo también un acuerdo con el ex presidente Arnoldo Alemán, considerado uno de los jefes de Estado más corruptos del mundo. Estas alianzas garantizaron cierta paz social. Y debe destacarse también que en 2006 el país estaba al borde de la quiebra y las políticas adoptadas por Ortega permitieron el crecimiento económico. Se trató, sin embargo, del crecimiento típico de la receta neoliberal: gran concentración de riqueza, total dependencia de los precios internacionales de los productos de exportación (en particular café y carne), autoritarismo creciente ante el conflicto social causado por la extensión de la frontera agrícola y por los megaproyectos (por ejemplo, el gran canal interoceánico, con financiamiento chino), aumento desordenado de la corrupción, empezando por la elite política en el Gobierno. La crisis social solo fue atenuada debido a la generosa ayuda de Venezuela (donaciones e inversiones) que llegó a ser una parte importante del presupuesto del Estado y permitió algunas políticas sociales compensatorias. La situación tendría que estallar cuando los precios internacionales bajasen, hubiese cambio de política económica en el principal destino de las exportaciones (Estados Unidos) o se evaporase el apoyo de Venezuela. Todo eso ocurrió en los últimos dos años. Mientras tanto, terminada la orgía de favores, las élites económicas tomaron sus distancias y Ortega quedó cada vez más aislado. ¿Puede un gobierno continuar denominándose de izquierda (y hasta revolucionario) a pesar de seguir todo el ideario del capitalismo neoliberal con las condiciones que este impone y las consecuencias que genera? ¿Hasta qué punto las alianzas tácticas con el “enemigo” se transforman en la segunda naturaleza de quien las protagoniza? ¿Por qué las alianzas con las diferentes fuerzas de izquierda parecen siempre más difíciles que las alianzas entre la izquierda hegemónica y las fuerzas de derecha?
  • Tercera lección: autoritarismo político, corrupción y desdemocratización. Las políticas adoptadas por Daniel Ortega y su facción crearon divisiones importantes en el seno del Frente Sandinista, así como rechazo en otras fuerzas políticas y en las organizaciones de la sociedad civil que habían encontrado en el sandinismo de los años 1980 su matriz ideológica y social y su voluntad de resistencia. Las organizaciones de mujeres tuvieron un protagonismo especial. Es sabido que el neoliberalismo, al agravar las desigualdades sociales y generar privilegios injustos, solo se puede mantener por la vía autoritaria y represiva. Fue eso lo que hizo Ortega. Por todos los medios, incluyendo cooptación, supresión de la oposición interna y externa, monopolización de los medios masivos, reformas constitucionales que garantizan la reelección indefinida, instrumentalización del sistema judicial y creación de fuerzas represivas paramilitares. Las elecciones de 2016 fueron el claro retrato de todo esto, y la victoria del eslogan “una Nicaragua cristiana, socialista y solidaria” encubría mal las profundas fracturas en la sociedad. De un modo casi patético, pero quizás previsible, el autoritarismo político fue acompañado por la creciente patrimonialización del Estado. La familia Ortega acumuló riqueza y mostró su deseo de perpetuarse en el poder. ¿La tentación autoritaria y la corrupción son una desviación o son constitutivas de los gobiernos de matriz económica neoliberal? ¿Qué intereses imperiales explican la ambigüedad de la OEA frente al orteguismo, en contraste con su radical oposición al chavismo? ¿Por qué buena parte de la izquierda latinoamericana y mundial mantuvo (y continúa haciéndolo) el mismo silencio cómplice? ¿Por cuánto tiempo la memoria de las conquistas revolucionarias opaca la capacidad de denunciar las perversiones que les siguen al punto de que la denuncia llega casi siempre demasiado tarde?

 

* Director del Centro de Estudios Sociales de la Universidad de Coimbra (Portugal).

Nayib Bukele convoca a marcha que podría violentar el Estado de Derecho

Bukele hizo un llamado para que el domingo 01 de julio, a las 2:00 pm, se reunan sus seguidores en la Plaza Salvador del Mundo para hacer un “pulso” de fuerza con la ley del país.

El aún no aspirante presidencial hizo un llamado a sus seguidores a unirse para realizar una marcha el próximo domingo, la cual partirá desde la Plaza Salvador del Mundo, sin aclarar hacia donde se dirigirán, para exigir al Tribunal Supremo Electoral (TSE) no le aplique la ley a Nuevas Ideas; como si Nayib Bukele, sus asociados en la empresa y sus seguidores tuvieran algún blindaje por encima de cualquier partido político del país.

Es más, también procuran que, en caso de que Bukele hubiese cometido actos reñidos con la legalidad o el derecho, sean ignorados, yendo más allá de lo que ordena la Constitución de la República de El Salvador.

Luego de hacer pública la alianza entre Nuevas Ideas y Convergencia Democrática (CD), el equipo digital de Bukele ha lanzado una campaña para atemorizar a las instituciones legales del país, sobre la plausible inhabilitación del pretensioso a candidato, “matando su chucho a tiempo”. El temor es que, ante la posibilidad de que la Corte Suprema pueda cancelar al CD y de esta manera quede incompleta la candidatura de Bukele para las próximas elecciones presidenciales.

Según analistas y expertos, de acuerdo a la Constitución de la República, nadie esta por encima de la ley y movilizar masas para abrumar el Estado de Derecho sería un delito que podría tipificarse de al menos “desordenes públicos”, o lo que sería aún más peligroso “instigación a la violencia”.

Bukele lleva semanas avisando de una posible rebelión popular, de corte “violento”, para obligar a las instituciones legales de El Salvador a hacerse “del ojo pacho” con las leyes vigentes del país y le permitan ser candidato “de facto”, sin haber completado los requisitos y desobedeciendo los tiempos de ley para buscar la Presidencia de la República. Todo lo hace utilizando la excusa de que “yo no quiero, pero si la gente lo hace…”

Más amenazas

Además de las amenazas en contra del sistema electoral y legal del país, los llamados “Bukelianos” han amenazado directamente a los magistrados de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), en especial a Rodolfo González, quien adelantó que la Sala evaluaría durante la semana en curso varios casos que se encuentran pendientes de ser sentenciados.

Los simpatizantes de Bukele, “troles” o “robots” en su defecto, han utilizado las redes sociales para amenazar a todo el que se interpone en sus objetivos, lo que podría ser peligroso al reunir suficientes personas que, bajo consignas antisistema podrían ser sujetos de algún tipo de locura colectiva y que se dañen bienes privados o la vida de algún opositor o hasta de algún magistrado o juez.

Pero las amenazas no se limitan a seguidores, que de alguna manera podrían tildarse relativamente de ignorantes, el mismo Nayib Bukele y el secretario general de CD, Juan José Martell, se sumaron en sus respectivas redes sociales al ataque.

No se vale! No se puede amedrentar a todo un país si no se cumplen los deseos de una persona que da muestras de megalomanía, no se pueden forzar los procesos legales, al menos hay que esperar se lleven a cabo y, de estar en desacuerdo, cumplir con los procedimientos respectivos, solo así, al comprobar que el sistema se ha corrompido absolutamente la Constitución permite la rebelión, por caprichos, no.

Cuidado Nayib! Podés despertar un monstruo que no vas a poder controlar cuando este quemando automóviles y saqueando locales.

Defender lo indefendible no ayuda al partido don Medardo

El domingo, durante la XXXV Convención Nacional del FMLN, su secretario general, Medardo González, dijo que ese instituto político respalda al presidente nicaragüense, Daniel Ortega, a pesar de la rebelión nacional que enfrenta desde hace dos meses y las más de 200 víctimas que ha causado entre la población civil.

Ortega ha sido señalado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) como responsable de graves violaciones a los derechos humanos en su país, en donde el número de muertos por las protestas contra el gobierno crece día a día.

Grave error, la similitud ideológica del FMLN con el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), no puede justificar la salvajada que Ortega y su mujer, Rosario Murillo, cometen con el pueblo nicaragüense, llegando al colmo de asesinar un niño de brazos durante el fin de semana.

Ese, es el error 1.

Error 2

La Democracia, el imperio de la Ley y la Justicia Social deben estar soportadas por un Estado de Derecho, el cual debe estar apoyado por el cumplimiento de la justicia.

Aún así, Medardo González, en una defensa ciega a la imputada por varios delitos, Vanda Pignato, la defiende “a capa y espada”

Medardo “extendió su brazo y el del partido” a la exprimera dama de la República, que se encuentra detenida desde el 13 de junio en relación a una investigación por varios delitos en los que ella sería cómplice y, donde ella y su grupo familiar inmediato se habrían gastado, solo en viajes, casi un millón de dólares.

El secretario general se solidarizó con la presunta delincuente y con todos los “perseguidos” por el sistema judicial y la Fiscalía General de la República (FGR), refiriéndose al caso “Saqueo Público”, que vinculan al expresidente Mauricio Funes en una red de corrupción que se apropió de $351 millones de dinero del Estado.

Error 3

Medardo aprovechó para acusar al fiscal general de la República, Douglas Meléndez, de estar “montando” casos para reelegirse como titular de la FGR.

El actual designado a la Presidencia dijo además que “El fiscal se dedica a armar shows mediáticos con enormes despliegues de cámaras con poca base jurídica”

Al continuar su arenga, el dirigente rojo acusó al fiscal de solo judicializar los casos que afectan al FMLN, y que lo hace para generar apoyos para su reelección en el cargo. “Nos queda claro el rol del Fiscal, el cual es lamentable, querer ganar su reelección en base a casos montados, con claros propósitos políticos para servir a una estrategia electoral de derecha, no se vale”, dijo.

En sus ataques, el dirigente del partido de izquierda, también criticó a los medios de comunicación, asegurando que hay medios de “derecha” que no informan sobre los supuestos logros del Gobierno.

Las declaraciones de Medardo González sirvieron de munición para varios internautas que los aprovecharon para atacar al FMLN, que diariamente replican acusaciones por los 351 millones de dólares supuestamente sustraídos por el expresidente Mauricio Funes Cartagena y sus presuntos cómplices.

El líder de la exguerrilla debe recordar que “no hay que hacer cosas buenas que parezcan malas”, su fidelidad y la de su partido con la dictadura en Nicaragua o tratar de esconder y justificar la rampante corrupción que realizó el primer gobierno efemelenista desde la Casa Presidencial, eso, eso si de verdad “no se vale”

El Salvador necesita partidos políticos sólidos, que sean capaces de regresar la credibilidad de la población a sus instituciones. No se puede defender lo indefendible.

La masacre de la dupla dictadora Ortega-Murillo en Nicaragua debe cesar, no es posible que en pleno siglo XXI se manejen estrategias de los siglos oscuros que cubrieron a la América Latina.

Nayib Bukele: crónica de una farsa anunciada

Mucho se ha hablado del CD y de la compra de su voluntad por parte de Nayib Bukele los últimos días. El joven político nos tiene acostumbrados a su necesidad de ser siempre el centro de atención; sin embargo, esta vez es diferente. Desde hace un par de meses se venía formando un movimiento político llamado Nuevas Ideas. Este era liderado por él mismo y su objetivo, supuestamente, era crear una plataforma para poder lanzar al exalcalde de San Salvador a la presidencia; por lo menos eso le dijeron a la gente. Conformado por personajes obscuros y con pasado manchado, Nuevas Ideas demostró, desde el principio, tropiezos en su proceso de inscripción: para unos, una triste coincidencia; para otros, una sospechosa conspiración.

El movimiento carecía de una estructura ideológica o logística. Su funcionamiento orbitaba alrededor de un líder único y la propaganda en redes sociales; un movimiento centrado en un líder único, similar a la estrategia Nacionalsocialista de Alemania a principios de los años 30. Nayib Bukele, como era de esperarse, empezó rápidamente a intentar dañar la imagen de instituciones como el TSE, la Asamblea Legislativa, la empresa privada, ARENA y el FMLN… en fin, pintando a todos menos a él como culpables de los males de El Salvador. La historia nos ha mostrado que, cuando las cosas van mal, nada funciona mejor que culpar a alguien más y presentarte a ti mismo como solución única. Todo gran líder necesita una gran crisis para brillar.

Bukele vivió de promesas de crear algo nuevo y generar un cambio. La gente le creyó; salieron como borregos al matadero, bajo el sol y largas filas, para apoyarlo a fundar eso que, para muchos, significaba una nueva esperanza. Durante la efímera existencia de Nuevas Ideas como un espejismo de partido, Nayib logró vender la idea de que el TSE, ARENA y FMLN estaban bloqueando su candidatura, situándolos así como enemigos de la democracia y los ciudadanos de bien. Lo cierto es que el exalcalde siempre intentó jugar contra las reglas: se pasó de la fecha para poderse inscribir y convocar elecciones, imposibilitando su candidatura desde un principio. Al perder esto, parecía ridículo gastar en publicidad y mítines, a no ser que sus intereses nunca hayan sido lograr algo con Nuevas Ideas.

El jueguito de Nayib con Nuevas Ideas fue una estrategia de características maquiavélicas con el fin de debilitar la imagen de sus rivales; hacer pensar a sus seguidores que las instituciones del Estado conspiraban en su contra, y situarse a sí mismo como la única esperanza en una crisis política inexistente. La compra-venta del partido Cambio Democrático confirma la farsa de Nayib: nunca tuvo interés en proponer algo nuevo ni generar un cambio. Su único interés desde el principio fue conseguir una plataforma para impulsar su carrera personal a costa del sacrificio y las esperanzas de quienes creyeron en él. Los traicionó y barrió el piso con las horas que muchos sacrificaron por Nuevas Ideas.

Con $2 millones, Bukele acabó con la única alternativa al FMLN dentro de la izquierda salvadoreña. Ahora, Cambio Democrático será dirigido por una persona con fuertes vínculos con gente de gran influencia dentro del FMLN como es don Fabio Castillo. Con estrategias sucias y un par de millones, Nayib Bukele ha demostrado estar muy cómodo con las “antiguas prácticas” de corrupción dentro de la política que él tanto ha criticado: todo con tal de obtener lo que quiere. El egocentrismo, la demagogia y el culto a una figura individual representan para nuestro país la vuelta al populismo de la primera mitad del siglo XX en Europa, que también estuvo presente en los caudillos socialistas del siglo XXI en Sudamérica.

La historia nos ha reiterado el peligro de seguir a figuras como esta. El Salvador se encuentra al borde del colapso con un Estado fallido. La situación institucional es deplorable y la corrupción reina como forma de gobierno. Es absolutamente peligroso creer en figuras mesiánicas que engañan a las masas y las divierten con pan y circo, como en la antigua Roma. Nayib Bukele quiere que pensemos en él como salvador de la patria, que se rinda culto a su imagen y se descarten todas las opciones que se le oponen; sin embargo, ha demostrado no ser más que un político con un accionar corrupto y mentiroso, en nada diferente a lo que él tanto se dedica a atacar.

El momento es crucial. En nuestras manos está sacrificar la democracia por el populismo, creyendo en falsos profetas sin propuestas ni estudios serios; o atrevernos a apostarle a proyectos de nación, a profesionales y emprendedores que saben generar empleo y hacer crecer la economía. La trayectoria de Nayib se puede describir como la crónica de una farsa anunciada. Sus estrategias, oscuras y maquiavélicas, han demostrado que es capaz de mentir y engañar cuanto sea necesario con tal de conseguir sus fines personales: fama, poder y dinero. En él no existe nada nuevo ni nada mejor. Solo un niño mimado que quiere jugar a ser presidente sin importarle el daño que su incapacidad y discursos polarizadores le causan al país.

Nayib Bukele no es alternativa, no es nueva propuesta: es una máquina de engaños y métodos corruptos. Para fines prácticos: más de lo mismo. Un mentiroso patológico con necesidad de gloria y atención para satisfacer su ego. Yo no pienso creer en mentiras populistas como se hizo en la Alemania e Italia de los años 30; en la Venezuela, Argentina, Ecuador, Bolivia y Brasil de principios de la década del 2000; ni en El Salvador del 2009. Hemos tenido suficiente de eso. Es tiempo de volver a apostarle a la preparación, al profesionalismo, al emprendimiento y a la creación de empleos; no podemos seguir creyendo en propuestas vacías, basadas en sentimentalismo y división. En nuestras manos está empezar a crecer como país, o creer en Nayib Bukele y terminar de hundirnos en el subdesarrollo.

Cuando el agua se convierte en “Cortina de Humo”

Por Luis Vazquez-Becker.

La clase política se ha enfocado en un agrio debate sobre la aprobación de la Ley General de Aguas, de la que dependería, de ser aprobada, el abastecimiento del precioso líquido de toda la población.

La derecha, respetuosa de la Constitución, mantiene un no, rotundo, a la privatización de la gestión del agua por razones constitucionales, pero sostiene que, debido a los actos de corrupción en los que los últimos gobiernos se han visto implicados y a que la actual Administración Hídrica deja mucho que desear, lo más saludable es que, además del Estado y las municipalidades, la Empresa Privada y la Sociedad Civil deben estar presentes en la gestión, sin embargo, nunca por encima de la representación estatal, que es la que vela por el interés de las verdaderas mayorías.

La izquierda, por su parte, ante la nueva debacle que sufre por el caso “Saqueo Público”, un robo tan aberrante, lanzó a las calles, agresivamente, el debate de la privatización del agua, con el que pretende convertir el asunto en una “Cortina de Humo”

De inmediato se coordinaron los “grupos de masa”, la Universidad Nacional, la UCA, la Iglesia Católica, bajo las órdenes del Cardenal Rosa Chavez y todo grupúsculo que tiene capacidad de convocatoria para provocar desordenes o ruido mediático.

Mientras esta, léase el FMLN, ha estado en el poder ya más de nueve años, nunca hizo nada por la aprobación de una normativa igualitaria que beneficie, en primera instancia a la población de las zonas más desfavorecidas, ni al resto de la población, dejando el asunto dormir el “sueño de los justos”.

Las diferentes propuestas que llegaron a la Asamblea Legislativa para regular el uso de este recurso fundamental, durmieron en los cajones de algún despacho por nueve años, dando paso a otros asuntos, al parecer, más importantes ideológicamente.

Tanto la Empresa Privada, como abogados constitucionalistas y la oposición política del país han sido enfáticos en que no existe privatización alguna, sino una correlación de fuerzas con interés en el asunto hídrico.

El diputado de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) Norman Quijano, presidente de la Asamblea Legislativa, ha asegurado hasta el cansancio que “no hay ningún proyecto de privatización del agua”, sino que se busca que “(el agua) llegue a todos sin distinción y que haya organismos técnicos que administren bien el recurso y no respondan a intereses particulares”.

Así el discurso tricolor, con el respaldo de Concertación Nacional (PCN), la Gran Alianza para la Unidad Nacional (GANA) y el Partido Demócrata Cristiano (PDC), todas formaciones de oposición, ha intentado desenmascarar la estrategia del oficialista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) para controlar los daños provocados por su expresidente, Mauricio Funes Cartagena, al robar más de 351 millones de dólares del erario nacional.

Pero aún más allá, aparece el martes, de repente, el candidato a la presidencia por parte de los republicanos, Carlos Calleja; quien de la mano con el presidente del partido que pretende sentarlo en la silla presidencial, Mauricio Interiano, presentan una posición clara y rotunda: “ARENA cree que no se puede entregar a la ANEP el control del agua en el país”

Con esta declaración, la estrategia del oficialismo para distraer la atención de la población del descarado robo de “Mauricio Funes y compañía” se viene abajo, a pesar que se espera que los grupos de masas, la UCA, la Iglesia y otras organizaciones van a seguir repicando, aunque ya sin argumentos.

La izquierda por su parte, apoyada por periodistas asalariados desde la Casa Presidencial, se burlan e intentan vender las cosas al revés, que el destape de la malversación de fondos del Estado y el respectivo robo de cientos de millones de dólares por parte del expresidente Mauricio Funes es una “cortina de humo” creada por la derecha, con el apoyo de la Fiscalía, para aprobar una Ley de Agua que beneficie al sector privado. Nada más sin sentido

Así, las dos posiciones políticas predominantes en el país pretenden manipular sus conveniencias de cara a las elecciones presidenciales de febrero de 2019. ARENA ha tomado la delantera el poner en perspectiva constitucional el debate del agua, la izquierda hace hasta lo imposible por ocultar, o minimizar la corrupción de Funes, que daña gravemente al oficialismo para dichos comicios. Están atrasados, hay que esperar el nuevo movimiento oficialista.

Jerusalén ya fue sede de embajadas y pronto podrá volver a serlo

El traslado la próxima semana de la embajada de EE.UU. de Tel Aviv a Jerusalén romperá décadas de consenso internacional, supone un hito diplomático para Israel y ha recabado interés general, con más de cientos de periodistas que viajarán para cubrir el evento, informó hoy el gobierno israelí.

Al medio millar de periodistas extranjeros acreditados permanentemente en el país se sumarán la próxima semana otros trescientos, llegados especialmente para la ocasión, según fuentes oficiales.

El cambio supone un viaje histórico, después de que en los años 80 el Consejo de Seguridad de la ONU exhortara a los estados a sacar de la urbe sus legaciones, tras rechazar la anexión israelí de la parte oriental de la ciudad.

El próximo día 14 EE.UU. convertirá en embajada uno de los edificios de su consulado en Jerusalén, mientras que el día 16 Guatemala hará lo mismo en presencia de su presidente, Jimmy Morales.

Paraguay ha anunciado que hará lo propio el 21 o 22 de mayo, también con la asistencia de su jefe de Estado, Horacio Cartes.

El Congreso de Honduras aprobó en abril una moción para trasladar su embajada, pero falta la orden del Gobierno, que en diciembre se inclinó ya en ese sentido.

Rumanía fue el primer país europeo en anunciar su intención de sumarse al ejemplo estadounidense, con la aprobación de un memorando gubernamental que, sin embargo, se topó con la oposición del presidente Klaus Iohannis, que exigió la dimisión de la primera ministra, Viorica Dancila (PSD), por este motivo.

En la República Checa su presidente, Milos Zeman, anunció que habrá traslado en tres fases: la apertura de un consulado honorario en Jerusalén este mismo mes, el traslado del Centro Cultural y la Cámara de Comercio y finalmente de la embajada.

Y eso pese a que la jefa de la diplomacia europea, Federica Moguerini, dejó claro en diciembre que ninguno de sus miembros trasladaría sus legaciones.

Estas decisiones rompen una tendencia de cuarenta años y contradicen el consenso internacional de no considerar Jerusalén parte de ningún Estado hasta que israelíes y palestinos determinen su estatus en un acuerdo de paz.

Israel ocupó la parte oriental de la ciudad en la Guerra de los Seis Días (1967) y luego la anexionó en 1980 en una decisión unilateral y no reconocida internacionalmente.

Reclama la ciudad entera como su capital “eterna e indivisible”, mientras que los palestinos aspiran a constituir en el este la capital de su futuro Estado.

La fecha elegida por Washington no es aleatoria: el 14 de mayo se cumplen 70 años de la fundación del Estado de Israel y, un día más tarde, los palestinos conmemoran la denominada Nakba (Catástrofe), la huida y expulsión de sus tierras como consecuencia de la primera guerra árabe-israelí (1948-1949), motivada por el rechazo de los países árabes a aceptar un estado judío en la región.

Hace 45 años, la presencia de misiones diplomáticas en Jerusalén no era inaudita y llegó a albergar 16 embajadas, doce de países latinoamericanos, tres de africanos y una europea, de Holanda.

Esta situación cambió en septiembre de 1973 cuando el Movimiento de Países No Alienados acordó en Argelia cerrar las legaciones de Costa de Marfil, Zaire (actual República Democrática del Congo) y Kenia en solidaridad con los países árabes que denunciaban la ocupación de sus territorios (el Golán sirio, el Sinaí egipcio y los territorios palestinos).

La salida de las restantes embajadas se produjo después de que el 30 de julio de 1980 la Knéset enmendara la Ley Fundamental de Jerusalén, de 1950, y declaró la ciudad como capital “completa y unida” de Israel.

Un mes después, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la Resolución 478, en la que acordó “no reconocer” este paso ni cualquier otro que alterase “el carácter y estatus de Jerusalén”, e instó a sus miembros a sacar de la ciudad sus representaciones.

El 26 de agosto de 1980, menos de una semana después de esta resolución, Holanda anunció el cierre de su embajada, como ya había hecho Venezuela, Uruguay, Chile y Ecuador, que buscaron nuevas sedes en Tel Aviv o alrededores.

En los días siguientes mudarían también sus sedes diplomáticas Haití, Costa Rica, Panamá, El Salvador, Colombia y Guatemala, y un poco más tarde, lo hicieron Bolivia y República Dominicana.

En un gesto de apoyo al Estado hebreo, Costa Rica en 1982 y El Salvador en 1984, reabrieron sus legaciones en Jerusalén, siendo las únicas dos que se mantuvieron.

Pero dos décadas más tarde, en 2006, las reubicaron en Tel Aviv para enmendar un error que durante ese tiempo les aisló del mundo árabe, como argumentó el entonces presidente costarricense, Óscar Arias.

Desde entonces, ningún país ha vuelto a hacer de la Ciudad Santa su sede diplomática, algo que cambiará la próxima semana con consecuencias que aún están por determinar.

El error de llamar el crimen de Karla Turcios “crimen pasional” y el caso de la agente Carla Ayala

Por Luis Vazquez-Becker.

Los crímenes conyugales o de pareja (mal llamados “pasionales”) son generalmente el resultado de relaciones de violencia que culminan con la muerte. Por eso muchas veces se define estos crímenes como “violencia de género llevada al extremo”.

Se usa el terminó “femicidio” para hacer visible que se trata de un tipo particular de crímen, es decir que son crímenes sexuales y de género.

Lo que importa, más allá de las las circunstancias y los contextos de los femicidios, es que son muertes que podrían haberse evitado.

En los homicidios conyugales el crimen suele ser el resultado de un crescendo de violencia fuera de control, en los que se pone en juego la dominación, el sentido de propiedad o control de los varones sobre las mujeres.

Justamente, como puede haber sido el caso en el crimen de Karla Turcios, ocurren cuando la mujer pone límites, porque no puede seguir soportando el abuso y el maltrato, y toma decisiones como por ejemplo separarse o tener una aventura fuera de su relación formal.

Es todavía frecuente escuchar que se trata de crímenes pasionales, concepto totalmente ideológico en tanto la pasión aparece como un elemento que justifica un rapto emocional, supuestamente amoroso e incontrolable, ante una decepción, una provocación inaceptable e insoportable.

De ese modo se oculta que lo inaceptable ha sido el que una mujer haya intentado o logrado escapar al control de su pareja o intente recuperar su autonomía y libertad.

El concepto de crimen pasional no es un concepto inocente: perpetua la idea de que el criminal está poseído por fuerzas exteriores, inmanejables por él mismo, el amor o la pasión, y que ha cometido un acto que él no controla, que lo sobrepasa.

Esto lleva a que se produzca una cierta simpatía por el homicida. Incluso rodea al crimen de una cierta aureola romántica. Nada más alejado de la realidad.

Según las investigaciones previas del caso de Karla Turcios, el asesinato tiene los visos de premeditación, alevosía y ventaja, con el agravante de que el hecho fue cometido frente a los ojos inocentes de un niño.

De acuerdo a las investigaciones, Karla presentaba “signos de estrangulamiento” con “dos bolsas plásticas alrededor de la cabeza” y según una fuente, que hizo comentarios en el lugar del crimen, la periodista habría sido asesinada con una prenda íntima.

El crimen habría sido cometido en la casa que la pareja compartía con el padre de la periodista y con su hijo, un menor incapaz que padece autismo, lo que hace del crimen algo aun más horrendo.

Pero quedan las preguntas: Si la Fiscalía general de la república (FGR) y la Policía Nacional Civil (PNC) son tan eficientes, capaces y listos para utilizar la mejor de las tecnologías, tales como seguimiento por contacto con antenas celulares de una linea telefónica móvil y cámaras, tanto públicas como privadas; ¿porque no han podido dar seguimiento al caso de la agente policial Carla Ayala?

La desaparición de la agente Ayala dio inicio en la base de operaciones del extinto Grupo de Reacción Policial (GRP) de la PNC, en la Colonia Loma Linda, donde hay cámaras dentro, fuera y los alrededores.

En la huída, los agentes acusados por el Ministerio Público, se dirigieron hasta Mejicanos, con cámaras de la Alcaldía Municipal de San Salvador en las calles principales y secundarias, gasolineras (tal fue el caso de Karla Turcios) y empresas privadas. ¿Donde están esas grabaciones?

Luego de 4 meses de búsqueda e investigaciones no hay respuesta sobre la desaparición de la agente policial Carla Ayala; 9 días después del asesinato de la periodista Karla Turcios, la Fiscalía y la Policía han sido tan eficientes como el Bureau Federal de Investigaciones (FBI) de los Estados Unidos de Norteamérica o Scotland Yard en el Reino Unido y han resuelto el crimen.

La población espera respuestas.

Primero la buena noticia: no ha estallado la III Guerra Mundial

Una evaluación de Christian F. Trippe.

Solo dentro de algún tiempo sabremos cuán cerca estuvo el mundo a mediados de abril de 2018 de una guerra entre las dos superpotencias nucleares, Estados Unidos y Rusia. De momento, lo único que está claro es que Estados Unidos, Reino Unido y Francia fueron comedidos y sus ataques hacia Siria se limitaron a objetivos relacionados con la producción y almacenamiento de material químico bélico. Por lo que hasta ahora se sabe, y con toda la cautela necesaria en cualquier evaluación de los acontecimientos en Siria, prácticamente no ha habido víctimas civiles.

¿Nueva racionalidad militar?

En los últimos días han surgido una y otra vez las comparaciones con la situación durante la crisis de Cuba, la confrontación entre la Unión Soviética y EE.UU. en 1962. En el terreno retórico, la tensión es desde luego comparable, sobre todo si se toma como referente la incontinencia en Twitter de Donald Trump y las grandilocuentes amenazas de figuras rusas. Pero en aquella oportunidad, de lo que se trataba en ambos bandos era de mantener la primacía de la esfera política frente a los generales. Eso se logró hace 56 años y la crisis permaneció en el ámbito político.

Ahora, sin embargo, en los días previos a los ataques aéreos se escucharon a ambos lados del Atlántico advertencias conllevando la esperanza de que se impusiera esta vez la racionalidad de los militares. Racionalidad y experiencia de los generales, versus ignorancia y falta de escrúpulos de los políticos. Hace falta un peculiar humor político para aquilatar semejante situación.

Cuidadosa elección de blancos

Recordémoslo una vez más: en Siria se encuentran varios miles de soldados rusos, que combaten de parte de las tropas de Assad. Ya hace dos meses murieron en Siria mercenarios rusos tras ataques de la aviación estadounidense en el norte de Siria. Eso no desató una crisis. La coalición encabezada por Estados Unidos contra el “Estado Islámico” opera en esa región. Ahora, los objetivos de los ataque aéreos fueron escogidos de modo que no pudieran verse afectados soldados rusos.

El canal de comunicación entre la cúpula militar estadounidense y el estado mayor ruso parece estable. Expertos señalan desde hace tiempo que el intercambio de informaciones entre uniformados de alto rango de ambas partes no se ha visto mayormente perjudicado, pese a la nueva confrontación este-oeste.

Siria es quizás el escenario bélico más entreverado de la historia. Una y otra vez se encuentran allí frente a frente tropas de países que no están profundamente enemistados. La guerra civil siria está decidida, debido a la toma de partido de Rusia a favor de Assad y a la alianza de Damasco con Teherán. Eso no cambia en lo absoluto con los ataques punitivos de las tres potencias occidentales. No obstante, estos no carecen de sentido.

El mensaje de los ataques

Con los ataques, Washington, Londres y París dejaron en claro dos cosas: la utilización de armas de exterminio masivo no carece de consecuencias, y la cínica negación y encubrimiento de crímenes de guerra  no serán tolerados, independientemente de quién eche a andar su maquinaria propagandística. Además, las potencias occidentales no quieren abandonar sin pena ni gloria el campo de batalla geopolítico, aunque tengan tras de sí años de políticas fallidas, poco claras o vacilantes. El Medio Oriente se encuentra a las puertas de un nuevo orden, que no ha de ser definido solo en Moscú y Teherán. Ese es el doble mensaje de los ataques contra las fábricas químicas de Assad.

A eso se suma un tercero. Estados Unidos no actuó solo, sino en alianza con Francia y Gran Bretaña, codo a codo en el plano militar y en estrecha coordinación política. En el segundo año de gobierno de Trump, esa es una buena noticia.

 

Publicado originalmente en Deutsche Welle

Las disculpas de Zuckerberg no bastan

Antes de la comparecencia de Mark Zuckerberg en el Congreso de Estados Unidos sobre el abuso de datos en Facebook, la empresa ya había estado muy ocupada enfrentando el escándalo. La semana pasada, Facebook informó que apoyará la llamada “Ley de Anuncios Honestos”, un proyecto que ofrece las mismas condiciones para la propaganda política en internet, tal como existe en radio y televisión.

Más allá de este anuncio sobre una propuesta que hasta ahora ha sido bloqueado en el Congreso estadounidense, Facebook reveló también que rediseñará las normas sobre publicidad con contenido político. En el futuro, quienes deseen publicar esos anuncios deberán entregar información sobre su identidad, ubicación y quién paga la cuenta. Además, Zuckerberg prometió que la compañía aplicará las estrictas normas del nuevo Reglamento de Protección de Datos de la Unión Europea, no solo en Europa, sino en todo el mundo.

Facebook dará acceso a sus datos

El lunes, cuando Zuckerberg se aprestaba a prestar testimonio ante los parlamentarios en Washington, Facebook anunció que un grupo externo de investigadores internacionales, de “diversos sectores políticos”, tendría acceso a los datos de la firma con el fin de indagar sobre su rol en las elecciones realizadas en distintos países.

Mark Zuckerberg durante su comparecencia en la Cámara de Representantes.
Mark Zuckerberg durante su comparecencia en la Cámara de Representantes.

Como clímax de todo esto tenemos la disculpa de Mark Zuckerberg: el martes, en su segundo día del tour por Washington, el jefe de la red social más grande del planeta repitió varias veces ante los senadores de Estados Unidos que estaba realmente dolido por los errores de su compañía y prometió mejoras en el futuro.

Disculpas como obligación

El “mea culpa” de  Zuckerberg tardó bastante, pues el empresario de 33 años no solo es el fundador, CEO y presidente de Facebook, sino que además posee casi el 60 por ciento de las acciones de la compañía. Ello lo convierte en el líder indiscutido dentro de la empresa y responsable directo de sus prácticas comerciales. Igualmente tardío -y necesario- fue el giro anunciado por Facebook en los temas de transparencia, reglas de publicidad y protección de datos.

Pero seamos sinceros: la única razón por la que Facebook ha reaccionado es porque se vio forzado a hacerlo. Las revelaciones sobre el vergonzoso papel de la plataforma en las presuntas campañas de desinformación montadas por Rusia durante las presidenciales estadounidenses de 2016 y luego en el masivo uso abusivo de la información de los usuarios a través de la compañía británica Cambridge Analytica son escándalos demasiado groseros como para ser pasados por alto por la ciudadanía y los legisladores a ambos lados del Atlántico.

Que no se salga con la suya

La pública admisión de responsabilidad realizada por Zuckerberg y la promesa de ahora sí hacer bien las cosas y revisar todas las aplicaciones que tienen acceso a la información de los usuarios de Facebook, así como evitar los anuncios políticos, no bastan para dejar a Facebook salirse con la suya.

Y no bastan porque no es la primera vez que Facebook se encuentra en la mira pública por el manejo de la privacidad de sus usuarios. Ya poco después de su fundación se alejó de la protección de datos y se convirtió en una plataforma a la que los usuarios debían revelar información personal, como constató el grupo de vigilancia “Electronic Frontier Foundation” hace ya ocho años.

El gran negocio

El escándalo de Facebook es apenas la punta del iceberg. Otros grandes de internet, como Google o Twitter, también estuvieron involucrados en la difusión de desinformación durante las presidenciales estadounidenses. Y también ellos han mostrado reiteradamente el la protección de lo datos no es algo prioritario en su agenda. El lunes, 20 grupos de usuarios presentaron una demanda ante la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos. En ella se asegura que la plataforma de videos de Google infringe las leyes de proyección infantil de Estados Unidos al recopilar información personal de usuarios menores de 13 años.

Que Facebook y Google están ansiosos por recopilar y vender nuestros datos personales no debe sorprendernos. Pese a ello, Zuckerberg recalcó ante el Senado estadounidense que Facebook se entiende a sí misma como una empresa “idealista”, cuya misión es mantener conectadas a las personas. En esta lógica, Google también podría argumentar que su tarea es simplemente proporcionar información. El hecho concreto es que el negocio de ambas firmas es la extracción de datos con fines publicitarios. Y a una escala global sin precedentes.

Empresas relevantes

Tanto Facebook como Google obtienen una parte importante de sus ganancias por medio de la venta de publicidad, que se distribuye de forma tan personalizada como es posible. El argumento de que nadie está obligado a usar Google, Facebook, Amazon o Apple es falso y poco realista. En la actualidad, los gigantes de internet y las redes sociales se han convertido de facto en programas de servicios: son tan grandes e importantes que es imposible prescindir de ellos.

Esto no es nuevo, ni tampoco las propuestas sobre cómo lidiar con la importancia que estas empresas han ganado en la economía actual y las consecuencias que de ello deriva. Esto incluye, por ejemplo, la ley para frenar las tendencias cuasimonopólicas que muchos ven en estas compañías. También hay llamados a que empresas como Facebook sean obligadas a ofrecer un servicio sin publicidad a cambio de una tarifa.

Michael Knigge.
Michael Knigge.

Sin embargo, ante el Senado estadounidense Zuckerberg rechazó la posibilidad de que Facebook sea pagada y no tenga publicidad. A muchas preguntas, el fundador de la red social dio respuestas evasivas, incluyendo aquella que buscaba saber qué hace Facebook realmente con toda la información personal de sus usuarios. Y sí, es bueno que la red social no permita cuentas falsas, como enfatizó Zuckerberg. Pero igual existen: el mismo día en que Zuckerberg compareció, Facebook reportó que había eliminado una cuenta falsa de “Black Lives Matter”.

Regular en vez de autorregular

Todo esto muestra que el mensaje de Zuckerberg y las acciones de la compañía están dirigidos esencialmente a mantener el modelo de negocios existente, ojalá con las menores limitaciones posibles. Con sus disculpas y sus promesas de hacerlo bien ahora sí que sí, los gigantes de internet en realidad solo buscan evitar que las autoridades introduzcan regulaciones.

El Congreso de Estados Unidos y la Unión Europea no deberían morder ese anzuelo. Facebook y las otras grandes compañías deben ser reguladas. Son demasiado importantes para el futuro de la democracia en todo el mundo.

 

Autor: Michael Knigge (DZC/CP)

La Habana, año cero

Por Yoani Sánchez.

Mi madre nació bajo el castrismo, yo nací bajo el castrismo y mi hijo nació bajo el castrismo. Al menos tres generaciones de cubanos hemos vivido bajo el liderazgo de dos hombres con un mismo apellido. Esa uniformidad está a punto de romperse el próximo 19 de abril cuando se dé a conocer públicamente el nombre del nuevo presidente. Sea continuista o reformista, su llegada al poder marca un hecho histórico: el fin de la era Castro en esta Isla.

A pesar de la cercanía de esta jornada, sin precedentes en el último medio siglo, en las calles habaneras las expectativas se hallan en un punto muy bajo. En un país que está al borde de experimentar un cambio trascendental en su nomenklatura, que podría comenzar en pocos días.

Al menos tres razones alimentan esa indiferencia. La primera de ellas es la lamentable situación económica que mantiene a la mayor parte de la población atada a un ciclo diario de sobrevivencia en el que hacer lucubraciones políticas o vaticinar un mañana diferente resultan tareas relegadas por otras urgencias, como poner un plato en la mesa, transportarse de ida y vuelta al trabajo o planificar una escapada hacia otras latitudes.

El segundo de los motivos de tanta apatía tiene que ver con el pesimismo que brota de la creencia de que nada va cambiar con un nuevo rostro en las fotos oficiales, porque la actual gerontocracia mantendrá el control a través de un títere dócil y bien controlado; mientras que el tercer combustible para el hastío viene de no conocer otro escenario, de no tener las referencias para imaginar que hay vida después de la llamada Generación Histórica.

Kubanische Bloggerin Yoani Sanchez in Brasilien Pressekonferenz (Reuters)
Yoani Sánchez.

Ese sentimiento de fatalidad, de que todo seguirá como hasta ahora, es resultado directo de seis décadas en que Fidel Castro primero y, Raúl Castro después, controlaron la Isla si que ninguna otra persona pudiera hacerles sombra o cuestionar su autoridad en la más alta instancia del Gobierno. De tanto mantenerse en el timón de la nave nacional, a fuerza de aplastar a la oposición y de eliminar a otros líderes carismáticos, ambos hermanos se han mostrado todo este tiempo como parte indispensable y permanente de la historia nacional.

Más del 70% de los cubanos nació después de aquel enero de 1959 en que un grupo de barbudos entraron a La Habana, armados y sonrientes. Poco después de aquel momento, los libros de texto de las escuelas, todos los medios de prensa y la propaganda gubernamental presentaron a los “revolucionarios” vestidos de verde olivo como los padres de la patria, los mesías que habían salvado al país y los redentores del pueblo. Difundieron la idea de que Cuba se identificaba con el Partido Comunista, la ideología oficial y un hombre apellidado Castro.

Ahora, la biología está a punto de poner punto final a ese capítulo de la historia. El calendario cubano podría tener en éste su año cero y hasta un nuevo principio. Sin embargo, en lugar de gente con banderas en las plazas, de jóvenes entusiastas gritando consignas o de fotos épicas, lo que se percibe por todas partes es el cansancio. La sigilosa actitud de millones de personas a las que el entusiasmo se les atrofió tras una larguísima espera.

 

Con información de Deutsche Welle