Salud

COVID-19: qué recomiendan los expertos sobre la aplicación de una tercera dosis de las vacunas de origen chino

El comité de de la OMS aconsejó administrar una inyección extra de Sinopharm y Sinovac a los mayores de 60 años, y a las personas inmunodeprimidas

Un comité de expertos de la OMS recomendó este lunes que se administre una dosis adicional de cualquiera de las vacunas anticovid homologadas por esta agencia de la ONU a personas “moderada o gravemente inmunodeprimidas”. Además, indicó que también sería necesario administrar una tercera dosis a personas mayores de 60 años vacunadas con los inmunizantes Sinopharm y Sinovac, de laboratorios chinos.

Esa tercera dosis puede ser de otra vacuna contra el COVID-19, precisó el Grupo Estratégico Consultivo de Expertos (SAGE) de la OMS, en una rueda de prensa. No obstante, aclararon que no se trata de una recomendación general de una tercera dosis, ante la existencia de países donde los niveles de vacunación son aún bajos.

“La recomendación que damos ahora es que las personas que son inmunodeprimidas reciban una dosis adicional para llevar su respuesta inmunitaria al nivel de protección necesario para impedir las formas graves de la enfermedad o el fallecimiento”, explicó la doctora Kate O’Brien, directora del servicio de Vacunación de la OMS.

“Todas las evidencias indican que se necesita una tercera dosis de estas mismas vacunas o de sus homólogas”, indicó en conferencia de prensa el experto mexicano Alejandro Cravioto, presidente del Grupo Asesor Estratégico de Expertos de la OMS (SAGE), refiriéndose a los sueros chinos. Sin embargo, desde la institución se insistió en que no se trata de una recomendación general de una tercera dosis, sino que se sigue pidiendo una moratoria hasta fin de año para ese uso generalizado, una medida que debería permitir hacer llegar el inmunizante a países donde los niveles de vacunación son todavía bajos.

“Personalmente (esta es una opinión personal), seguiría priorizando vacunar a más personas antes de dar una tercera dosis y jerarquizando mantener las medidas de protección como el distanciamiento y el uso de barbijos”, manifestó ante la consulta de Infobae Edgardo Bottaro, médico infectólogo y coordinador médico de Helios Salud.

Las personas immunodeprimidas -cuyo organismo tiene un sistema de defensa bajo- no participaron en los ensayos clínicos con los que se establecieron los protocolos de vacunación (EFE)

Y en esto Gabriela Piovano, infectóloga de Terapia Intensiva del Hospital Muñiz, coincide. “Aún no es momento de hablar de terceras dosis. Deberían promoverse primeras dosis para la mayoría de la gente”, aseveró la especialista.

Los expertos también recomendaron que la comunidad internacional se fije el objetivo de vacunar al 70% de la población mundial contra la COVID-19 a mediados de 2022. “Es un porcentaje mucho mayor del que pensábamos antes, pero dado el desarrollo de la pandemia y la disponibilidad de nuevas vacunas para grupos de edad más jóvenes, es un objetivo posible”, subrayó Cravioto.

Para el infectólogo Lautaro de Vedia (MN 70640), expresidente y actual miembro de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), “en líneas generales es algo sobre lo que se viene hablando hace tiempo. En principio, sería para aquellas personas inmunodeprimidas, aunque a la larga creo que se va a terminar imponiendo para todos los grupos y todas las vacunas. Antes deberíamos tratar de que se vacune un gran porcentaje en todo el mundo. Es una postura interesante y ya veremos cómo se instrumenta en cada uno de los países”.

Por su parte, la patóloga pediátrica argentina Marta Cohen, residente en Reino Unido, aseguró a fines de agosto último que quienes hayan recibido la vacuna contra el COVID-19 de Sinopharm, de fabricación china, deben reforzarla con una tercera dosis de la misma formulación o combinarla con la de otro laboratorio ya que “son eficaces, pero de corta duración”.

En la Argentina, la vacuna Sinopharm -producida por el Instituto de Productos Biológicos de Pekín- obtuvo su autorización para mayores de 60 años el 25 de marzo, mientras que la Sinovac no se utiliza en el país (REUTERS)

Sobre la tercera dosis (o segunda en el caso de la vacuna monodosis de Johnson & Johnson), en principio debe administrarse a personas con un “sistema inmunológico grave o moderadamente comprometido”, subrayó Cravioto en rueda de prensa. Al mismo tiempo, tendrá que ser inyectada “de uno a tres meses” después de la segunda, explicó la doctora O’Brien.

El experto mexicano aclaró que esta recomendación se aplica a todas las vacunas que la OMS ha aprobado para su uso de emergencia contra la COVID-19: Pfizer-BioNTech, Moderna, AstraZeneca, Johnson & Johnson, Sinopharm y Sinovac. En los próximos días seguramente se unirá la del laboratorio indio Bharat, según adelantó Cravioto.

En la Argentina, la vacuna Sinopharm -producida por el Instituto de Productos Biológicos de Pekín- obtuvo su autorización para mayores de 60 años el 25 de marzo, mientras que la Sinovac no se utiliza en el país.

A principios de septiembre la ministra de Salud, Carla Vizzotti, no descartó una tercera dosis contra el coronavirus e incluyó a los inmunosuprimidos dentro de los grupos prioritarios. Dijo también que ese refuerzo podría comenzar a aplicarse en noviembre y que sería para sectores específicos, dentro de los que incluyó además a los trabajadores de la salud, unos de los primeros en recibir la vacuna.

Posteriormente, el pasado 1 de octubre, Vizzotti, confirmó la aprobación de la vacuna Sinopharm para niños de entre 3 y 11 años. Además, recordó la llegada progresiva de al menos 3 millones de dosis de Pfizer para avanzar en la inoculación de los adolescentes sin comorbilidades. La campaña de vacunación de niños con Sinopharm está previsto que se inicie mañana.

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