Historia

Buscan desenterrar a Maximiliano de Habsburgo y así determinar si vivió y murió en El Salvador

El ADN probaría si realmente murió en 1867 o escapó a El Salvador, donde habría muerto en

Evaluarán desenterrar los restos del ex emperador Maximiliano de Habsburgo para determinar si es cierta la teoría de que no fue fusilado y de que se le permitió escapar a El Salvador para vivir con la identidad de Justo Armas como resultado de un supuesto entendimiento masónico entre Maximiliano y el presidente Benito Juárez.

Durante la presentación del nuevo libro Secreto Maximiliano de editorial Grijalbo, el miércoles 23 de octubre, escrito por Leopoldo Mendívil López, fueron invitados el subsecretario de Turismo Humberto Hernández Haddad y la Delegada del Gobierno Federal para la Ciudad de México Cristina Cruz, el periodista Miguel Ángel López Farías y el General Tomás Ángeles Dahuahare, ex secretario de la Defensa; los exlegisladores Manuel Jiménez Guzmán, César Daniel González Madruga y Leonardo Álvarez; junto con el asesor parlamentario Francisco Moreno, los historiadores Luis Reed y Wenceslao Vargas, y el autor de Secreto Maximiliano, conversarán con el también invitado embajador de Austria en México Franz Josef Kuglitsch, sobre la posibilidad de realizar esta investigación mancomunada de los dos países, y proponer un punto de acuerdo para comparar los genes en la tumba maximiliana en Viena con muestras de ADN de la familia Habsburgo y desentrañar por fin un misterio del pasado en México y del mundo.

El asesor parlamentario Francisco Moreno en años pasados impulsó solicitar la devolución a México del penacho de Moctezuma. El presidente de Austria, Thomas Klestil, propuso intercambiar el Penacho por la carroza de Maximiliano que se encuentra en el museo del Castillo de Chapultepec. Por su parte el historiador Luis Reed con Juan Manuel Villalpando, logró la exhumación de los restos del hijo de José María Morelos, Juan Nepomuceno Almonte, también para resolver un misterio histórico. El ADN prueba hasta ahora que Napoleón III, invasor de México, no era hijo de su padre, sino de un «sancho»; y probablemente fue el mismo caso de Maximiliano de Habsburgo, tesis que se analiza en «Secreto Maximiliano», así como la existencia de un hijo secreto de este último con la indígena llamada Concepción Sedano.

En la presentación estuvieron presentes dos presuntos descendientes de la emperatriz Carlota y un miembro de la Casa Habsburgo.

«SECRETO MAXIMILIANO» (Editorial Grijalbo), aborda los intereses políticos detrás de la invasión francesa a México; el conflicto sicológico de Maximiliano de Habsburgo; los pactos ocultos de Benito Juárez con Estados Unidos y cómo México aún tiene una Casa Imperial y uno de sus herederos aún vive.

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