Triángulo Norte

Centroamérica desconoce los ‘otros acuerdos’ entre México y Estados Unidos

‘Todo lo que se acordó entre México y EE.UU. sobre la situación migratoria está en la declaración conjunta del viernes’, dijo el lunes el vocero de RR.EE de México, Roberto Velasco. Donald Trump lo desmintió.

Al referirse al tuit de Donald Trump del lunes a las 5 de la mañana, donde presume que hay “algo” del acuerdo que no se sabe y que requiere la ratificación del Congreso, el vocero aseguró que el gobierno mexicano está al tanto del tuit, pero que es ‘interpretación del mandatario estadounidense’.

El acuerdo da 90 días para lograr que exista una migración ordenada y que las medidas fueran implementadas de manera inmediata.

“Lo que nos gustaría es que haya una reducción considerable por lo menos a los niveles previos, en mayo tuvimos 144 mil personas y buscamos que ese número se reduzca a los niveles previos a las caravanas de octubre del año pasado, que era alrededor de 60 mil personas”, dijo Velasco.

Sin embargo, el martes, el presidente estadounidense, Donald Trump, reveló que el acuerdo migratorio que alcanzó con México para evitar la imposición de aranceles otorga discrecionalidad a Washington para determinar, pasados 45 días, si las esfuerzos mexicanos para frenar la migración han sido exitosos.

Al ser interrogado por periodistas en la Casa Blanca, el mandatario bromeó sobre el acuerdo sacando un pedazo de papel de su chaqueta y diciendo que era el documento firmado con México.

Fotografías del documento revelaron que México parece haberse comprometido a tomar medidas más fuertes si Washington no queda satisfecho con los resultados de los primeros pasos prometidos: un despliegue de 6.000 efectivos de la Guardia Nacional a la frontera sur y expandir su política de devolver a los migrantes centroamericanos mientras Estados Unidos procesa sus peticiones de asilo.

Si, pasados 45 días, el gobierno de Estados Unidos «determina a su discreción» que los resultados no son suficientes, señala el texto, «el Gobierno de México tomará todos los pasos necesarios bajo sus leyes para hacer cumplir el acuerdo».

No quedaba claro qué medidas específicas tendría que tomar el gobierno mexicano.

«¡La mayor parte del acuerdo con México no ha sido revelada!», había dicho más temprano Trump en Twitter, después de que el lunes las autoridades mexicanas avanzaran detalles del pacto conjunto, del cual sólo se conocen sus líneas generales.

Por otra parte, el canciller mexicano, Marcelo Ebrard, evadió responder a periodistas sobre esta revelación durante una conferencia de prensa en Ciudad de México en la que presentó un informe detallado sobre las negociaciones que lideró en Washington y que entregará al Senado.

«Aquí está todo, absolutamente, lo que hay, todo. No hay nada más que no esté en este informe», dijo el canciller, quien defendió nuevamente el entendimiento alcanzado.

Ebrard había dicho el lunes que en su reunión con el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, sus interlocutores insistieron en el sistema del tercer país seguro o primer país de asilo y que México propuso dar un plazo para ver si el despliegue de su Guardia Nacional en frontera sur disminuía la migración irregular.

«En lugar de aceptar un acuerdo de ‘tercer país seguro’, propuesto por Estados Unidos, o el inicio de una guerra comercial, logramos un periodo de 45 días para demostrar la eficacia de las medidas que se adoptarían», dijo el canciller.

Un acuerdo de tercer país seguro -que México ha rechazado hasta ahora- significaría que migrantes que lleguen a territorio mexicano tendrían que pedir asilo en ese país y no en Estados Unidos.

El esquema de primer país de asilo implicaría que los migrantes de El Salvador y Honduras soliciten asilo en el primer país extranjero al que lleguen, en este caso Guatemala, adonde arriba la mayoría de hondureños y salvadoreños que viajan hacia el norte, consecuentemente, los guatemaltecos lo harían en México y los mexicanos podrían hacerlo en los Estados Unidos.

Ebrard aseguró que los 45 días también permitirán que la diplomacia mexicana se prepare «lo mejor posible» para afrontar una nueva negociación en caso de que fracasen las medidas para aminorar la migración ilegal.

El diplomático se excusó de dar detalles sobre cuáles serían las propuestas de México en dicho escenario pues no sería «prudente». «Permítame no revelar estrategia mexicana», respondió a periodistas.

El viernes ambos gobiernos lograron un acuerdo para evitar que Washington impusiera aranceles a todos los bienes de importación mexicanos, si México se comprometía a aumentar la seguridad en su frontera sur.

«Esta es una página de un acuerdo muy largo y muy bueno entre México y Estados Unidos. Sin los aranceles no tendríamos nada», afirmó Trump al mostrar el papel.

«Durante mucho tiempo, muchos años, se intentó hacer lo que nosotros logramos en días. Ahora mismo están movilizando 6.000 soldados a la frontera sur. ¿Ustedes creen que tenían eso hace dos semanas? Les voy a decir lo que había hace dos semanas, no teníamos nada», dijo Trump.

Sin embargo, El secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubon, informó que ya fue instalada una supuesta mesa de trabajo con Guatemala, Honduras y El Salvador (Triángulo Norte de Centroamérica) para analizar los temas migratorios y la acción inmediata del Plan Integral de Desarrollo para Centroamérica, aunque corrigiendo su declaración aclaró que por razones de agenda sostendrá conversaciones con los mandatarios centroamericanos a partir del miércoles y que la supuesta mesa sólo forma parte de pláticas con los embajadores centroamericanos para atender la emergencia y tiene que ver con temas consulares y gestión fronteriza, que es compleja.

El canciller también dio a conocer que el próximo viernes habrá otro encuentro con autoridades migratorias de Estados Unidos con el objetivo de garantizar que las audiencias en materia de asilo sean en el menor tiempo que sea posible.

Mientras, en Centroamérica, El Salvador lidera el cuestionamiento del acuerdo de migración alcanzado entre Estados Unidos y México, ya que es un acuerdo inconsulto con los países donde se originan las hordas de migrantes.

El acuerdo incluye el despliegue de tropas mexicanas en la frontera con Guatemala, ampliar un programa bajo el cual los migrantes que solicitan asilo en Estados Unidos esperan el proceso en territorio mexicano, entre otras medidas prometidas por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador para evitar aranceles del 5% propuestos por Trump.

«México ha negociado sólo de manera bilateral, pero ha planteado que Centroamérica está a bordo, casi somos como una moneda de cambio en estas negociaciones», dijo el vicepresidente de El Salvador, Félix Ulloa, en un evento público.

«(El acuerdo) va a tener consecuencias, no solo de carácter humanitario, sino a nivel de política regional», agregó.

Tanto el gobierno de Guatemala, como el de Honduras aún no se han manifestado con respecto al ‘trato méxico-americano’ que les afecta directamente, pues no han sido informados del contenido exacto de este, además, Guatemala se prepara para unas elecciones presidenciales que se llevarán a cabo en menos de una semana y Honduras mantiene una campaña de propaganda desde la presidencia para desvirtuar las manifestaciones populares que se han dado en el país centroamericano los últimos días.

Con información de la Agencia Digital de Noticias -ADN-

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