Cambio Climático

El cambio climático también afecta a las carreteras

Las fuertes lluvias afectaron a las carreteras de Chennai, en la India.

Las ciudades deben prepararse para los efectos del cambio climático. Las carreteras y principales vías de los centros urbanos son algunas de las estructuras que ya están siendo afectadas por estas modificaciones del clima.

El incremento de la intensidad de las tormentas, el aumento del nivel del mar o los vientos fuertes conllevan a inundaciones que terminan destruyendo a estos caminos. 

En regiones como América del Norte y Europa se está trabajando en políticas de adaptación en todos los ámbitos de gobierno, a través de la protección de infraestructuras de transporte y energéticas.

En América Latina, la situación aún es diversa entre los países de esta región. 

Una nueva guía publicada por CAF –Banco de Desarrollo de América Latina– muestra la situación de las carreteras en relación con el cambio climático y propone medidas de adaptación a corto, medio y largo plazo.

Con ello se busca disminuir y prevenir los daños ocasionados por el clima en las vías de esta parte del continente, para “lograr mayor eficiencia de las inversiones en infraestructura”.

Este documento, que se presentará esta semana, incluye a las carreteras de nueva construcción, como la red vial en servicio, y propone medidas basadas en dos aspectos a considerar en su realización.

El primero es la planificación estratégica, que implica crear marcos institucionales y legales y, por otro lado, también recomienda medidas específicas sobre buenas prácticas de ingeniería para el diseño y la construcción de infraestructuras más resilientes.

Antonio Silveira, vicepresidente de Infraestructura de CAF, explica que es necesario crear estrategias que permitan adaptar la construcción de estas vías al clima durante todo su ciclo de vida.

Según la publicación, si la planificación y diseño de las carreteras continúa realizándose con las prácticas habituales de ingeniería en la región, es probable que no sea posible que puedan estar preparadas para los eventos climáticos que están ocurriendo.

Algunas de las consecuencias ya se han visto en los últimos años. El estudio estima que el efecto del fenómeno de El Niño en el año 1997 significó un impacto de USD 1 700 millones en el transporte de América Latina. 

En Colombia el fenómeno de La Niña, el 2010 y el 2011, afectó a más de 31 635 km de carreteras y el impacto económico total de los daños causados en las infraestructuras superó los 3,2 billones de pesos colombianos.

En este país se calcula que el 39% de la red vial primaria está en riesgo alto.

En Paraguay, las lluvias asociadas a El Niño 2015-2016 destruyeron 40 puentes y hubo la necesidad de rehabilitar más de 11 000 kilómetros de caminos vecinales. En este caso, los daños y pérdidas superaron los USD 220 millones.

Según la información del Grupo Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), en América Latina se está empezando a trabajar en medidas para prevenir los daños y adaptarse al fenómeno climático, pero aún quedan esfuerzos por hacer para lograr los avances realizados en América del Norte o Europa.

Un ejemplo son las medidas implementadas por Colombia para la adaptación de sus carreteras a los efectos de la variabilidad climática, a través de un plan de vías.

Uno de los mayores retos, de acuerdo con el estudio, es la coordinación entre las diferentes autoridades de los gobiernos, como la planificación de programas entre los responsables de obras públicas y autoridades ambientales.

Este es uno de los grandes objetivos que se desea alcanzar. 

De acuerdo con el análisis de la CAF, en la región solo Brasil y Colombia cuentan con estrategias específicas de adaptación al cambio climático en infraestructuras o carreteras, mientras que Chile está en proceso de construir una.

Además de estos, El Salvador, Guatemala, Jamaica, México, Nicaragua, Paraguay y Perú están realizando acciones de adaptación de las vías al clima.

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