Ecología

El plástico en los océanos altera la determinación del sexo de las tortugas marinas

Un nuevo estudio realizado en la costa del golfo de México, en la Florida, reveló que los microplásticos aumentan la temperatura de la arena, lo cual hace que nazcan más tortugas hembras y complica aún más la situación difícil de una especie en peligro de extinción.

El problema del plástico en los océanos es reconocido, pero sus consecuencias apenas comienzan a revelarse. Un estudio estimó que hacia 2050 habrá más plástico que peces en los mares del mundo. Y ahora otro explicó que, debido a la cantidad de plástico molido en la arena, llamado microplástico, los nidos de las tortugas marinas presentan temperaturas cada vez más altas, lo cual puede hacer que nazca una cantidad desproporcionadamente mayor de tortugas hembras.

“La determinación del sexo de las tortugas marinas depende de la temperatura, lo que significa que su sexo está determinado por la temperatura de la arena”, dijo a la revista de la Universidad Estatal de Florida Mariana Fuentes, profesora de Ciencias Terrestres, Oceánicas y Atmosféricas de la institución.

La especie en peligro de extinción sufre alteraciones reproductivas por los microplásticos.
La especie en peligro de extinción sufre alteraciones reproductivas por los microplásticos.

Para realizar este estudio, publicado en el Boletín sobre Polución Marina, la investigadora Valencia Beckwith trabajó con Fuentes en el análisis de la arena de 10 playas de la Florida en el golfo de México, a simple vista de arena prístina y ambiente paradisíaco. Sin embargo, están llenas de microplásticos, el residuo de botellas, bolsas, ropa y toda clase de productos de gran utilidad para los seres humanos por su durablidad.

“Los microplásticos pueden afectar hábitats claves de las especies en peligro de extinción, como las tortugas marinas”, se lee en el estudio. “Afectan el medioambiente al transportar veneno y alteran las propiedades de los sedimentos, lo cual afecta la temperatura y la permeabilidad del sedimento”.

El estudio encontró microplásticos en todas las muestras de arena. (Marine Pollution Bulletin)

El estudio encontró microplásticos en todas las muestras de arena. (Marine Pollution Bulletin)

“Los cambios en la temperatura de la incubación podrían modificar la proporción entre los sexos [de las tortugas que nazcan] en los nidos de estas playas”, agregó Fuentes, “pero en esta instancia todavía no sabemos cuánto microplástico es suficiente para esos cambios”.

“Dado que los plásticos se calientan cuando están expuestos al sol, al combinarse con la arena los microplásticos pueden aumentar su temperatura, en especial si el pigmento del plástico es oscuro”, explicó Fuentes. Cuando la temperatura de la arena alcanza entre 29,5ºC y 33,8ºC, se estimula la producción de una enzima que activa el estrógeno, explicó la bióloga. Y ese proceso puede hacer que el feto de la tortuga se defina como hembra. A temperaturas más bajas esa activación no se produce, lo cual define una futura tortuga macho. “Esto podría afectar el éxito reproductivo futuro de la especie”, advirtió la investigadora.

El problema del plástico en los mares del mundo es mucho más grave de lo que se considera.

El problema del plástico en los mares del mundo es mucho más grave de lo que se considera.

Todas las muestras que se obtuvieron en los distintos criaderos naturales durante la temporada de reproducción 2017 contenían microplásticos, sin excepción: “Los resultados de este estudio indican que la acumulación de microplásticos en las zonas de nidos del norte del golfo de México pueden ser de gran preocupación, y podrían afectar negativamente el ambiente de incubación de las tortugas marinas”.

El 94% de la Isla de Basura, también conocida como Continente de Plástico, que se formó en el centro del océano Pacífico Norte está hecha de microplásticos. “Pero también circulan por la mayor parte del océano, incluidas las regiones más remotas como la Antártida y el Círculo Ártico”, señaló The Outline.

Los microplásticos dañan la vida marina y la alimentación humana. (Jilson Tiu/Greenpeace)

Los microplásticos dañan la vida marina y la alimentación humana. (Jilson Tiu/Greenpeace)

“Los investigadores avanzan lentamente en la comprensión de hasta qué punto los microplásticos impactan la vida oceánica, incluido lo que comemos, como los mariscos y los pescados”, señaló The Outline. “Por ahora sabemos que los microplásticos tienen un gran efecto en la vida marina pequeña y sensible. Por ejemplo, la exposición de los vermes marinos bebés a los microplásticos afectó su capacidad de desempeñarse en la adultez”.

También se sabe que los microplásticos infiltran el compost y otros fertilizantes de los cultivos. “En un mundo que en las próximas décadas va a enfrentar problemas graves de inseguridad alimentaria por el cambio climático, es un gran problema”, argumentó el medio.

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