Salud

¿Qué es la dislexia y cómo detectarla?

Hay varios niveles de dislexia que van desde los problemas para leer rápido, no entender lo que se lee, hasta los problemas para escribir, deletrear o, incluso, pronunciar correctamente palabras.

La dislexia es un desorden que obstaculiza la capacidad para leer y escribir, causando dificultades de aprendizaje (independientemente de la inteligencia del sujeto). En otras palabras, es la dificultad para procesar la manera en como suenan las palabras y relacionar los sonidos con la manera en que se escriben. La dislexia no tiene que ver con un problema fisiológico (visión, audición) o académico subyacente.

Hay varios niveles de dislexia que van desde los problemas para leer rápido, no entender lo que se lee, hasta los problemas para escribir, deletrear o, incluso, pronunciar correctamente palabras. Se estima que entre 3 y 7% de la población se encuentra en alguna parte del espectro disléxico, aunque la Asociación Internacional de la Dislexia considera que hasta un 20% padece por lo menos uno de sus síntomas.

La dislexia debería de diagnosticarse a una edad escolar temprana, aunque los signos de esta pueden evolucionar con el crecimiento. Fallar en detectar prontamente la dislexia suele provocar que se subestimen las capacidades de aprendizaje de los niños, lo que puede provocar severa frustración por no ver sus capacidades y esfuerzos reflejados en su desempeño.

Señales tempranas de dislexia en niños pequeños:

-Hablar como un niño “más pequeño”; tener menor vocabulario que otros niños de su edad, pronunciar mal las palabras con frecuencia o el desarrollo tardío del lenguaje también puede ser un signo.
-Dificultad para llamar las cosas por su nombre, recordar palabras o para aprender el abecedario.
-Dificultad para rimar; ya sea en canciones infantiles populares o creando sus propias rimas.
-Dificultad para seguir instrucciones; necesitar de constantes recordatorios de lo que tiene que hacer.

Características generales de la dislexia:

-Problemas para asociar las letras con sus sonidos y viceversa.
-Dificultad para la lectura en voz alta; tono inadecuado, mal agrupamiento de palabras y frases.
-Dificultad para pronunciar palabras poco familiares.
-Dificultad para escribir con buena ortografía, cambiar el orden, adherir o sustraer letras.
-Escribir de manera “muy fonética”; esto es más evidente en idiomas como el inglés o el francés, donde las letras no tienen correspondencias directas entre letras y sonidos, es decir, cuando una misma letra puede tener muchas pronunciaciones.
-Dificultad para identificar o generar rimas o separar las palabras por sílabas.
-Dificultad para escuchar, manipular, aprender o discernir los sonidos en las palabras.
-Dificultad para asociar palabras individuales con su significado.
-Una persona disléxica no necesariamente debe presentar todas estas características y la intensidad también puede variar de caso en caso.

Causas y tratamiento

No existe actualmente una teoría unificada sobre las causas específicas de la dislexia, pero el mayor consenso apunta a que se origina en el cerebro, y se sabe que puede ser heredada. La dislexia es una condición no curable, pero se pueden mitigar sus efectos con el tratamiento adecuado.

El diagnóstico correcto lo podrá hacer un psicólogo o un neuropsicológo. En caso de niños menores, un pediatra o su centro educativo podrían canalizar a la familia con un especialista para evaluar al menor.

El tratamiento para la dislexia suelen ser una combinación de terapias, apoyo educacional y la implementación de estrategias para compensar las dificultades.

Vía Understood.org, National Institute of Child Health and Human Development.

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